martes, 15 de septiembre de 2015

Sermón 55: Sobre la Trinidad (por el Rev. Juan Wesley)


"En cierta ocasión en que el glorioso doctor (Agustín de Hipona) se hallaba en África, mientras iba paseando por la orilla del mar meditando sobre el misterio de la Trinidad, se encontró en la playa con un niño que había hecho un hoyo en la arena con una pala. Con la pala recogía agua del mar y la derramaba en el hoyo. San Agustín al contemplarlo se admiró, y le preguntó qué estaba haciendo. Y el niño le respondió: “quiero llenar el hoyo con el agua del mar”. “¿Cómo?” dijo San Agustín, “eso es imposible, ¿cómo vas a poder, si el mar es grandísimo y ese hoyo y la pala muy pequeños?”. “Pues sí podré”, le contestó el niño, “antes llenaré yo el hoyo con todo el agua del mar que tú comprendas la Trinidad con el entendimiento”. Y en ese instante el niño desapareció." [De la Leyenda Áurea o Vida de Santos, Reunida por Jacobo de Voragine, Arzobispo de Génova en 1275]

La Reforma del siglo XVI rechazó, en su casi generalidad, definir las verdades bíblicas de acuerdo a los conceptos de la Filosofía Escolástica. Si Aristóteles nos puede ayudar, en cierto grado, a comprender una verdad biblica, no por ello, dicha interpretación se transforma en obligatoria para la fe. Por ejemplo: a) Dios revela en su Palabra que el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo son un solo Dios, pero no revela la manera en que son Uno. b) Nos revela que el Verbo se hizo carne, pero no la manera o el modo en que Dios se manifestó haciéndose verdadero hombre en Jesús. c) Tampoco sabemos el modo en que el espíritu de cada hombre está unido a su cuerpo. d) En la Eucaristía, Jesús nos dice que se hace presente Personalmente, pero aquí tampoco se revela la manera o el modo en que está en el Sacramento.
Este maravilloso Sermón de Wesley nos ayuda a clarificar esto.


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Advertencia
Desde hace unos días tenía deseos de predicar sobre este texto. Así lo hice ayer por la mañana. Por la tarde estaba presionado a escribir e imprimir mi sermón, si fuera posible antes de dejar Cork. Lo escribí esta mañana, pero debo disculparme ante el lector por las desventajas que tengo, en tanto no tengo aquí ningún libro para consultar, ni tiempo para hacerlo.
Cork [Irlanda], 8 de mayo de 1775.


1 Juan 5.7
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 

1. Sea lo que fuera lo que la generalidad de la gente pueda pensar, es cierto que la opinión no es religión: ni la correcta opinión, ni el asentimiento a una o diez mil verdades. Existe una gran diferencia entre ambas: aun la opinión correcta está tan distante de la religión como el este lo está del oeste. Las personas pueden estar completamente correctas en sus opiniones, y no obstante carecer de religión. Por otra parte, las personas pueden ser verdaderamente religiosas y sostener opiniones erróneas.
¿Alguien puede dudar esto mientras haya romanistas en este mundo? ¿Pues quién puede negar, no sólo que anteriormente muchos de ellos han sido verdaderamente religiosos (como Tomás de Kempis,1 Gregorio López,2 y el Marqués de Renty 3), sino que muchos de ellos hasta este día son cristianos verdaderos y espirituales? ¡Sin embargo, qué montón de opiniones erróneas sostienen, comunicadas por la tradición desde sus padres! Más aún, ¿quién puede dudar de esto mientras haya calvinistas en el mundo, defensores de la predestinación absoluta? ¿Pero quién se atrevería a afirmar que ninguno de ellos son personas verdaderamente religiosas? No sólo que muchos de ellos fueron antorchas que ardían y alumbraban,4 sino que muchos de ellos son ahora verdaderos cristianos, amantes de Dios y de toda la humanidad. No obstante, ¿qué son todas las absurdas opiniones de todos los romanistas del mundo comparada con sólo aquella, que el Dios de amor, el sabio, justo, misericordioso Padre de los espíritus de toda carne, tiene prefijado un decreto absoluto, permanente e irresistible por el cual una parte de la humanidad (aunque haga lo que quiera) se salvará, y el resto (no importa si hace lo que puede) se condenará?5
2. Por tanto no podemos sino inferir que hay diez mil errores que pueden encontrarse en la verdadera religión, con respecto a lo cual toda persona sincera y considerada pensará y dejará pensar. Pero hay algunas verdades más importantes que otras. Parece que hay algunas que son de profunda importancia. No las denomino verdades «fundamentales», porque ésta es una palabra ambigua, y por eso ha habido tantas disputas acaloradas sobre el número de las verdades «fundamentales». Pero por cierto hay algunas que verdaderamente nos interesa conocer, en tanto tienen una estrecha relación con la religión vital. Sin duda podemos clasificar entre éstas aquella contenida en las palabras arriba citadas: «Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.»
3. No quiero decir que es importante creer esta o aquella explicación de estas palabras. No conozco ninguna persona de buen juicio que siquiera intentaría explicarlas.
Uno de los mejores tratados que jamás escribiera aquel gran hombre el Deán Swift, fue su sermón sobre la Trinidad.6 En éste muestra que todos los que siquiera intentaron explicarlo han perdido completamente su camino; han perjudicado la causa que intentaban promover, logrando sólo, como dice Job, «oscurecer el consejo con palabras sin sabiduría».7
Fue en mala hora que estos expositores iniciaron su infructífera labor. No insisto en una explicación particular; no, ni siquiera en la mejor que jamás haya visto, la que nos es dada en el Credo comúnmente atribuido a Atanasio.8
Lejos estoy de afirmar que quien no concuerda con este credo «sin duda perecerá eternamente». Por motivo de aquella y de otra cláusula por algún tiempo tuve escrúpulos para aceptar ese Credo, hasta que llegué a considerar, (1) que estas frases sólo tienen relación con los incrédulos recalcitrantes, es decir, aquellos que, teniendo todos los medios para conocer la verdad, la rechazan obstinadamente, mas no con los involuntarios; (2) que las mismas se relacionan únicamente con la substancia de la doctrina allí expuesta, mas no con las ilustraciones filosóficas de la misma.
4. No me atrevo a insistirle a nadie sobre el uso de la palabra «Trinidad» o «Persona». Yo mismo las uso sin ningún escrúpulo porque no conozco de alguna mejor. Pero si cualquier persona tiene algún escrúpulo en hacerlo, ¿quién la obligará a usarlas? Yo no podría; y mucho menos quemar viva a una persona y hacerlo con madera verde y mojada, por decir: «Aunque creo que el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios; sin embargo, tengo escrúpulos en usar las palabras Trinidad y Personas porque no encuentro estos términos en la Biblia». Estas son las palabras que el compasivo Calvino cita como escritas a él por Serveto.9 Insistiría solamente sobre las palabras directas y sin explicación, tal como se encuentran en el texto: «Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno».
5. «Tal como se encuentran en el texto», mas aquí surge una pregunta. ¿Es este texto genuino? ¿Fue originalmente escrito por el Apóstol o fue insertado posteriormente? Muchos han dudado de esto, y en especial aquella gran luz de la iglesia cristiana, recientemente removido a la iglesia celestial, Bengel (el más piadoso, el más juicioso, y el más laborioso, de todos los comentaristas modernos del Nuevo Testamento).10 Por algún tiempo tuvo dudas sobre su autenticidad, puesto que falta en muchas de las copias antiguas. Pero sus dudas se disiparon debido a tres consideraciones: (1) Aunque falta en muchas copias, no obstante aparece en más, abundantemente más copias, y en aquellas de mayor autenticidad. (2) Que se encuentra citado por una entera sucesión de escritores antiguos desde el tiempo de San Juan hasta el de Constantino. Este argumento es concluyente; porque no lo podrían haber citado si no hubiera estado en el Canon sagrado. (3) Que fácilmente podemos dar cuenta de su falta en muchas copias, después de ese tiempo, cuando recordamos que el sucesor de Constantino11 fue un celoso arriano, que usó todos los medios para promover su nociva causa y extender el arrianismo a través del imperio; en especial procuró borrar este texto en tantas copias como cayeron en sus manos. Y de tal manera prevaleció que la época en que vivió es comúnmente llamada seculum Arianum, la era arriana; habiendo entonces sólo un hombre eminente que se le opuso poniendo en peligro su propia vida. Así que hasta hubo un refrán, Athanasius contra mundum, «Atanasio contra el mundo».
6. Pero se objeta: «Sea lo que resultare del texto, no podemos creer lo que no entendemos. Por tanto, cuando nos requieres creer en misterios, te rogamos que nos excuses».
Aquí hay un doble error. (1) No requerimos con esto, aunque ustedes supongan lo opuesto, que crean en ningún misterio. Además, (2) ustedes ya creen en muchas cosas que no pueden entender.
7. Para empezar por lo último. Ustedes ya creen muchas cosas que no pueden comprender. Pues creen que hay un sol sobre sus cabezas. Pero si se encuentra quieto en medio de este sistema, o no sólo gira sobre su propio eje sino también se alegra cual gigante para correr el camino,12  ustedes no pueden entender ni uno ni lo otro: cómo se mueve, o cómo reposa. ¿Con qué poder, con qué fuerza natural o mecánica, se sostiene en el fluido etéreo?
No pueden negar el hecho; sin embargo no pueden explicarlo para satisfacer a un investigador racional. Ciertamente pueden darnos las hipótesis de Tolomeo, Tycho Brahe, Copérnico,13 y veinte más. Las he leído una y otra vez. Estoy harto de ellas y no me importan un bledo.
No me proporciona cada nueva solución sino cambio de voces, de palabras y armazón.
Con otro ropaje vuelve mi pregunta a mí, y mi duda es la misma que proferí.14
Todavía insisto, ustedes creen el hecho, pues no pueden negarlo; mas la manera no pueden comprenderla.
8. Ustedes creen que hay tal cosa como la luz, sea que fluya del sol o de cualquier otro cuerpo luminoso. Pero no pueden comprender su naturaleza o su manera de fluir.
¿Cómo se mueve desde Júpiter a la Tierra en ocho minutos, trescientos treinta mil kilómetros en un momento? ¿Cómo hacen los rayos de la vela introducida en la habitación para dispersarse instantáneamente en cada esquina? De nuevo: aquí hay tres velas, no obstante existe una sola luz. Expliquen esto y yo explicaré lo del Dios Triuno.
9. Ustedes creen que existe tal cosa como el aire.
Ambos, luz y aire, los cubren como una prenda, pues:
Una extensa combinación
Abraza por todos lados
esta florida tierra.15
¿Pero pueden comprender cómo ocurre? ¿Pueden darme una explicación satisfactoria de su naturaleza, o de la causa de sus propiedades? Piensen sólo de una, su elasticidad.
¿Pueden explicarla? Puede deberse al calor eléctrico adjunto a cada partícula o puede no serlo, pero ni ustedes ni yo podemos decirlo. Pero si dejamos de inhalarlo hasta que podamos comprenderlo, nuestra vida estará muy cerca de su fin.
10. Ustedes piensan que existe tal cosa como la tierra. Aquí, usteden afirman sus pies sobre ella. Están sostenidos por ella. ¿Pero comprenden qué es lo que sostiene a la tierra? «Oh, un elefante», dice un filósofo malabar, «y un toro que lo sostiene».16 ¿Pero quién sostiene al toro? El indostano y el británico están perdidos por igual para dar respuesta. Sabemos que es Dios quien extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.17 Este es el hecho. ¿Pero cómo? ¿Quién puede explicarlo? Quizás las criaturas angélicas, pero no las humanas.
Comprendo lo que es admisible decir referente a las fuerzas de proyección y atracción. Pero tan confundidos como estamos, esto barre de hecho nuestra telaraña de hipótesis. Conecten como puedan las fuerzas de proyección y atracción, jamás producirán un movimiento circular. El momento en que el acero impulsado se acerca a la atracción del imán, no forma una curva, sino que se cae.
11. Ustedes creen que tienen un alma. «Un momento», dice el Doctor [Patrick Blair], «no creo en tal cosa. Si ustedes tienen un alma inmortal, también la tienen las bestias». No voy a discutir con todos los que creen que las tienen, de ninguna manera; sólo desearía que lo probaran.
Por cierto mas bien admitiría que aquellas tienen alma, que renunciar a la mía propia. En esto concuerdo cordialmente con el sentimiento de los paganos honestos: Si erro, libenter erro; et me redargui valde recusem,18 si me equivoco, me equivoco de buena gana, y me rehúso con ardor de ser convencido de ello. Me temo que la mayor parte de los que no creen en una Trinidad, tengan semejante mentalidad.
Permítanme, entonces, continuar. Ustedes creen que tienen un alma conectada con esta casa de barro.19 ¿Pero pueden comprender cómo? ¿Cuáles son los lazos que unen la llama celestial con el barro terrenal? No entienden nada del asunto. Así es; mas cómo, nadie puede decirlo.
12. Seguramente ustedes creen que tienen un cuerpo junto con su alma, y que cada uno de ellos depende del otro.
Claven una espina en sus manos: de inmediato se siente el dolor en su alma. Por otra parte, ¿sus almas sienten vergüenza? De manera instantánea un rubor cubre sus mejillas. ¿Siente el alma temor o ira violenta? El cuerpo tiembla. Estos también son hechos que no pueden negar; ni tampoco pueden explicarlos.
13. Les doy otro ejemplo más. A la orden de su alma se levanta su mano. ¿Pero quién es capaz de explicar esto por la conexión entre el acto de la mente y las acciones externas? ¿Más aún, quien puede dar alguna explicación del «movimiento muscular», en cualquier instancia del mismo?
Cuando uno de los más famosos médicos de Inglaterra hubo terminado su exposición acerca de ese tema, agregó: «Bien caballeros, les he hablado de todos los descubrimientos de nuestra ilustrada época. Y ahora, si ustedes entienden una tilde del asunto, ustedes saben más que yo».20
El resumen de este asunto es: aquellos que no quieren creer en nada que no puedan comprender, no deben creer que hay una luz resplandeciendo sobre ellos, que hay aire, aunque los rodea por todos lados, que hay tierra, aunque estén parados sobre ella. No deben creer que tienen un alma, no, ni que tampoco tienen un cuerpo.
14. Pero, segundo, tan extraño como pueda parecer, al requerir que ustedes crean: «tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno», no se les pide creer en ningún misterio. Más aún, aquel buen y gran hombre, el Dr. Peter Browne, durante algún tiempo Obispo de Cork, ha probado de forma cabal que la Biblia no requiere creer ningún misterio.21 La Biblia apenas requiere que crean en tales hechos, mas no su manera de serlo. Ahora bien, el misterio no reside en el hecho, sino totalmente en la manera.
Por ejemplo,«Dios dijo: Sea la luz; y fue la luz».22
Yo lo creo: creo el hecho evidente; en ello no hay ningún misterio. El misterio consiste en la manera. Pero de esto no creo nada en absoluto; ni Dios lo requiere de mí.
De nuevo,«El Verbo fue hecho carne.»23 Creo también en este hecho. No hay misterio en ello, pero en cuanto a la manera, el cómo hizo carne, dónde está el misterio, no sé nada de esto, no creo nada sobre esto. Y no es más el objeto de mi fe que de mi entendimiento.
15. Apliquen esto al caso en cuestión: «tres son los que dan testimonio en el cielo y estos tres son uno». Yo también creo en este hecho (si puedo usar la expresión «hecho») que Dios es Tres y Uno. Pero la manera, el cómo, no lo comprendo; y no lo creo. Ahora, en esto, en la manera, consiste el misterio. Y que lo sea; no me preocupo por ello. No es el objeto de mi fe; creo tanto cuanto Dios ha revelado y nada más. Pero la manera, no la ha revelado; por ende no creo nada acerca de ella. ¿Pero no sería absurdo de mi parte negar el hecho porque no entiendo la manera? Esto es, rechazar lo que Dios ha revelado porque no entiendo lo que no ha revelado?
16. Este es un punto importante. Hay muchas cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre.24 Parte de estas cosas Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; reveló, esto es, develó, descubrió.
Esta parte es la que él requiere que creamos. Parte de esto Dios no lo reveló. Por tanto, no necesitamos y en verdad no podemos creerlo; está muy lejos, fuera de nuestra visión.
Ahora bien, ¿qué sabiduría hay en rechazar lo que es revelado sencillamente porque no entendemos lo que no es revelado? ¿En negar el hecho que Dios ha develado porque no podemos ver la manera, que está aún velada?
17. Especialmente cuando consideramos que lo que a Dios le ha placido revelar sobre este asunto, lejos está de ser una cuestión indiferente; es una verdad de la mayor importancia. Penetra en el mismo corazón del cristianismo; está en la raíz de toda religión vital.
A menos que estos tres sean uno, ¿cómo explicar el hecho de que todos lo que honran al Hijo honran también al Padre?25 «No sé qué hacer», dice Socinio en una carta a su amigo, «con mis empecinados seguidores. Se niegan a adorar a Jesucristo. Les digo que escrito está, "Adórenle todos los ángeles de Dios."26 Pero responden: "Aunque sea así, si él no es Dios no vamos a adorarle, Porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás".»27
Pero lo que pienso en particular sobre esto es: el conocimiento del Dios Tri-Uno está entretejido con toda fe cristiana verdadera, con toda religión vital.
No digo que todo verdadero cristiano pueda decir como el Marqués de Renty: «Continuamente llevo conmigo una verdad probada, y una plenitud de la presencia de la siempre bendita Trinidad». Percibo que esta no es la experiencia de párvulos, sino de padres en Cristo.
Mas no conozco cómo alguien puede ser un creyente cristiano hasta que tenga, según el decir de San Juan, el testimonio en sí mismo;28 hasta que el Espíritu mismo dé testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios,29 es decir, hasta que en efecto Dios el Santo Espíritu testifique que Dios el Padre le ha aceptado por medio de Dios el Hijo; y teniendo este testimonio honre al Hijo y al bendito Espíritu como honran al Padre.30
18. No que todo creyente cristiano advierta esto; tal vez al principio ni uno en veinte; pero si les hacen unas pocas preguntas a algunas personas, fácilmente encontrarán que esto está contenido en lo que ellas creen.
Por ende no sé cómo le es posible a alguien tener una religión vital si niega que estos Tres son Uno. Toda mi esperanza hacia ellos no es que se salvarán durante su incredulidad (a menos que sean paganos honestos y tengan una invencible ignorancia), sino que Dios, antes de que partan de aquí, los traerá al conocimiento de la verdad.31

NOTAS
1 El místico Tomás de Kempis (1380-1471) tuvo gran influencia en Wesley por su obra Imitación de Cristo.
2 Un oscuro místico español (1542-96) que Wesley descubrió en la obra de Francisco Losa, Holy Life of Gregory López, A Spanish Hermite in the West Indies (edic. castellana de 1618, traducción inglesa de 1675).
3 Gaston Jean Baptiste de Renty (1611-49) un francés de alcurnia convertido al misticismo.
4 Cf. Jn. 5.35.
5 Un amargo eco de la controversia calvinista y de la caricatura que Wesley hace de la obra de Augustus M. Toplady, Doctrine of Absolute Predestination, cap. 5.9.
6 Jonathan Swift (1667-1745), Deán de San Patricio, Dublin, desde 1713. Su sermón «Sobre la Trinidad» fue publicado por primera vez en 1744.
7 Job 38.2.
8 Cf. El Libro de Oración Común, el cual prescribe que el Credo de Atanasio será dicho o cantado en las Devociones Matutinas del día de Navidad, de Epifanía, y otros once días festivos incluyendo el Domingo de Trinidad, en reemplazo del Credo Apostólico. (Los eruditos hoy concuerdan en que este credo no fue en verdad escrito por Atanasio. Nota del Editor.)
9 Una remota paráfrasis, aparentemente basada sobre «Sententiae vel Propositionum Excerptae Ex Libris Michaelis Serveti» en la obra de Calvino
Defensio Ortodoxae Fidei de Sacra Trinitate (1554).
10 John Albert Bengel (1687-1752), cuyo comentario Gnomon Novi Testamente (1742) fue la principal fuente para la obra de Wesley, Explanatory Notes Upon the New Testament (1755).
11 Constancio, quien llegó a ser el único gobernante del Imperio en el 353 d. de C. y murió en el 361 d. de C.
12 Sal. 19.5.
13 Una referencia resumida a la explosión de conocimiento de las ciencias físicas de su propio y precedente siglo y un reflejo de su interés en el impacto de la nueva ciencia en la religión. El modelo geocéntrico de astronomía de Tolomeo (100-170) había dominado las cosmovisiones medievales hasta el siglo XVI cuando fue cuestionado, menos radicalmente por el danés Tycho Brahe (1546-1601) y mucho más radicalmente por el heliocentrismo de Copérnico (1473-1543).
14 Prior, Solomon, I. 477-80.
15 Milton, El Paraíso Perdido, vii, 89-90.
16 Cf. John Locke, Ensayo sobre el Entendimiento Humano (1690), II. xiii.19;
xxiii.2, donde se discute esta filosofía malabar.
17 Job 26.7.
18 Una conjunción de dos pasajes distintos de la obra de Cicerón De Senectude, xxiii. 85 y xxiii, 83.
19 Cf. Job 4.19.
20 Comentario atribuido a un Dr. Hunter, que podría haber sido uno de dos hermanos, William (1718-83) o John (1728-93). Se puede conjeturar, a base de su reputación como conferencista de gran popularidad, que esta anécdota se
refiere a William.
21 Peter Browne, (fallecido en 1713), The Procedure, Extent, and Limit of Human Understanding (1728). Wesley leyó esta obra en 1729, e hizo un resumen de ella para su uso posterior.
22 Gn. 1.3.
23 Jn. 1.14.
24 1 Co. 2.9.
25 Cf. Jn. 5.23.
26 He. 1.6.
27 Mt. 5.10.
28 1 Jn. 5.10.
29 Cf. Ro. 8.16.
30 Jn. 5.23.
31 Cf. 1 Ti. 2.4; 2 Ti. 3.7.; He. 10.16.


(OBRAS DE WESLEY
Edición auspiciada por
Wesley Heritage Foundation, Inc.
P.O. Box 76
Henrico, NC 27842
USA
TOMO III
SERMONES, III
Editor General
JUSTO L. GONZÁLEZ)

sábado, 12 de septiembre de 2015

"Alexámenos adora a su dios"

La primera representación pictográfica de la Crucifixión se la debemos a unos soldados romanos contra un cristiano. Los cristianos no representaban lo sagrado en imágenes.

VERGÜENZA: Este término aparece unido a pecado, miedo, culpa. Ingresó con la caída en pecado de Adán y Eva, cuando ambos sintieron vergüenza por su desnudez y así fue pasando hasta nosotros y continúa. Aparece ante una situación de derrota, de afrenta, con la desnudez, etc. La vergüenza de la desnudez se correlaciona con Dios con la vergüenza del “pecador arrepentido” ante Dios que es cubierto por Jesús con su revestimiento de Justicia. Pero si la persona no se reconoce pecadora y no se arrepiente, es decir, que intenta revestirse con una justicia propia, por ejemplo de buenas obras, etc, esto ante Dios es abominación, quedando caracterizado así: “… enemigos de la Cruz de Cristo… cuya gloria es su vergüenza”. (Filip. 3: 18-19).


















Carlos V recibe la Confessio Augustana o Confesión de Augsburgo en la sesión del 25 de junio de 1530.

La vergüenza está relacionada íntimamente con que se 
realice o no una Confesión o Declaración Pública, en este caso, de Fe Personal en Jesús y en la aceptación de su Obra de Salvación a favor de uno. Jesús cargó una cruz por Amor a nosotros. Llevar la cruz significa incurrir en el oprobio y las calumnias. Pero para Pablo era diferente, pues se gloriaba en la Cruz de Cristo, porque significaba para él, el Perdón de los pecados, gracias a Jesús, y la muerte y la Resurrección con Él. (Ef. 2:16/ Col. 1:20).
Cuando Jesús invita a que lo sigan, establece condiciones: negarse a sí mismo, renunciar a todo, tomar su cruz para luego seguirlo. Y habla no sólo de padecimiento personal, ¡sino de oprobio y calumnias!
Oprobio: Deshonor y deshonra públicas. 
Calumnia: Acusación falsa pública.
El discípulo de Jesús será hecho “espectáculo” ante el mundo, que lo tomará como objeto de burla, de diversión, darán falso testimonio y mentirán acerca de él. Va a ser sometido a vergüenza pública y se va a quedar solo. Esto implica pérdida de la vida, de bienes materiales, prisión, tortura, despido laboral, división familiar, etc. A la gran mayoría de las personas les gusta llamarse “cristianos”. Pero son pocos los discípulos del Señor. Son pocos los que le obedecen y toman su cruz para seguirle. 


Y sino por qué crees que Jesús dijo en Mateo 7:21-23: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la Voluntad de mi Padre que está en los Cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu Nombre… echamos fuera demonios… hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí, apartaos de Mí, hacedores de maldad”.
Medita: ¿Estás dispuesta/o a sufrir vergüenza pública por tu Señor?
Por eso Pablo habla de una “leve tribulación momentánea”. Porque la vergüenza, el oprobio y la calumnia son temporales, ¡pero en Jesús tenemos Vida Eterna!














En estos tiempos los cristianos están siendo perseguidos en diferentes partes del mundo. Es imprescindible que los discípulos de Jesús fortalezcan su Comunión con Dios y entre ellos.
















El apóstol Pedro escribe su primera carta a los cristianos expatriados porque estaban padeciendo por el Evangelio y les dice estas palabras preciosísimas, para recordarles quiénes son y cuál es su verdadera identidad: que fueron elegidos por el Padre Celestial y santificados por el Espíritu para obedecer ser y rociados con la Sangre de Jesucristo y ruega para que la Gracia y la Paz de Dios les sean multiplicadas. En 4: 12-13 les pide que no se sorprendan del fuego de prueba que les sobrevino, que no es ninguna cosa extraña, sino que se gocen porque son participantes de los padecimientos de Cristo, porque después se van a gozar con alegría en la Revelación de Su Gloria. Los anima llamándolos ¡Bienaventurados! Porque si son vituperados en el nombre de Cristo es porque el Espíritu de Dios reposa sobre ellos.
“Si alguno padece como cristiano no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello”. Como dije antes, la vergüenza está relacionada con la confesión:
“Que si CONFESARES con tu boca que Jesús es el Señor y CREES en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo… Con la boca se confiesa para Salvación”. ¿Qué papel juegan en esta Confesión la vergüenza, el miedo…? La Escritura dice: “Todo aquel que en Él cree, no será avergonzado”. (Rom. 10:11). Porque Dios no es hombre para mentir y cumple Su Palabra.
Pablo escribe a los cristianos en Roma y les recuerda que son llamados a ser de Jesucristo y a ser Santos. Igual que Pedro, en Rom. 5: 3-11 les dice: “… nos gloriamos en las tribulaciones…” “Y la Esperanza no avergüenza porque el Amor de Dios ha sido derramado en nuestros por el Espíritu Santo que nos fue dado”.
El cristiano verdadero que confiesa públicamente su Fe en Jesús padecerá tribulación, oprobio, calumnia, vituperio en el mundo, pero su esperanza es viva, no va a ser avergonzado jamás por su Fe en Jesús. (Rom. 1:16-17)
Declara Pablo: “No me avergüenzo del Evangelio porque es Poder de Dios para Salvación a todo aquel que cree…”
La confesión pública se hace cada vez más difícil en la actualidad: Una funcionaria pública fue presa en Estados Unidos, por no querer extender un certificado de matrimonio a una pareja de homosexuales, fundamentada en la Biblia. Un ciudadano cristiano fue expulsado de su pueblo con su familia, en México, porque su fe cristiana no está de acuerdo con las leyes que están promulgando en ese lugar. (aunque no había habido ningún tipo de quejas contra él ni su familia).
Pablo le recuerda a Timoteo y a nosotros por medio de él en su 2° Epístola 1:7-8, que Dios no nos dio Espíritu de cobardía, sino de Poder, de Amor y de Dominio Propio. Por lo tanto, le pide que no se avergüence del Evangelio y de dar testimonio del Señor Jesús. Y no sólo eso, que tampoco se avergüence de los que sufren persecución por el Señor Jesús, ni tampoco de él, que estaba en prisión por el Señor. Pablo le declara que no se avergüenza de ser maestro, predicador y apóstol del Señor Jesús. Le aconseja que procure presentarse ante Dios “aprobado”, como obrero que no tiene de qué “avergonzarse” y que use bien la Palabra de Verdad.
¡Bienaventurado Onesíforo! Por su conducta cristiana, Pablo lo dejó para siempre registrado en la Biblia y es conocido por todos los cristianos de todas las épocas. Pero, ¿y los demás cristianos de su tiempo? Si hubiera habido muchos como él, Pablo no lo hubiera destacado y puesto como ejemplo. Dice de él que lo confortó y no se avergonzó de sus cadenas, y que cuando viajó a Roma lo buscó con “solicitud” hasta que lo halló. Si bien Pablo estaba prisionero por su Fe en Jesús, predicar, enseñar, etc, ¡necesitaba ser confortado!
La Palabra de Dios es viva y eficaz y su Mensaje permanece para siempre. Esto es, que su Mensaje es para los cristianos de hoy y para los del futuro. Juan en su 1° Carta (2: 28), le escribe a los hermanos en Cristo y les pide que “permanezcan” en Él para que en su Venida no se alejen avergonzados. En 1° Corintios 15: 34, Pablo los insta a que “velen” y no pequen, porque para vergüenza de ellos algunos no conocen a Dios.
Velar: Permanecer despierto el tiempo de dormir. Ser centinela, hacer guardia, cuando se debiera dormir.
Por su parte, Pedro les recomienda que deben estar preparados, listos, para en cualquier momento, presentar defensa de su Fe con mansedumbre y reverencia, ante todo el que demande razón de la esperanza que guardan. Pide que los cristianos mantengan la buena conducta en Cristo para que los calumniadores sean “avergonzados”. Con mucha tristeza los previene de que los van a tratar de malhechores, como al Señor Jesús.
Ahora, es bueno recordar que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte. Sí, Dios busca a lo menospreciado, al que no es, al que no existe para el mundo, para que el que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Dios escoge lo necio, lo menospreciado, lo que no es… ¿Y sabés qué? Hebreos 2: 10-18 dice que el Señor Jesús ¡no se avergüenza de llamarnos Hermanos!
Y en Hebreos 11: 13-16, dice que los que creen en Jesús confiesan que son “extranjeros y peregrinos” en la tierra y declaran que buscan una Patria Celestial, por lo cual Dios ¡no se avergüenza de llamarse Dios de ellos!, porque les ha preparado una ciudad.


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“PORQUE EL QUE SE AVERGONZARE DE MÍ Y DE MIS PALABRAS, EL HIJO DEL HOMBRE SE AVERGONZARÁ TAMBIÉN DE ÉL CUANDO VENGA EN LA GLORIA DE SU PADRE CON LOS SANTOS ÁNGELES". (Marcos 8:38).
“Y a cualquiera que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos,
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los Cielos". (Mateo 10: 32-38).

Medita en la representación pictográfica de la Crucifixión. Simplemente ora a Dios.





(Elena Sanfilippo Ceraso
sábado 12/09/2015)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Sobre la importancia de las Sagradas Escrituras



Hay un pasaje muy hermoso y conocido de la Biblia que nos define la esencia de Dios y su propósito para con el hombre; me refiero a 1ª juan 4:8 donde se expresa que "Dios es Amor". En el vers. 19 del  mismo capítulo dice: "Nosotros amamos porque Él nos amó primero".
Los cristianos no creemos en un dios solitario, sólo en medio de la nada. Los cristianos creemos en un DIOS-FAMILIA; un Dios que en la unidad del Amor contiene a Tres Personas Coeternas e iguales en perfección del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO; un Dios que poseyendo todo Bien en Sí Mismo, deseó libremente crear al hombre para que llegara a participar de Su Vida Íntima de Amor.
Es por eso que, con igual énfasis, afirmamos la libertad humana en el orden de la Salvación. Porque amar es elegir, sólo las personas pueden hacerlo. De esto no son capaces ni las bestias ni las máquinas. El hombre tiene entonces, posibilidad de cerrarse al Amor de Dios. En cada ser humano que nace hay un nuevo Adán que se levanta tendiendo su mano hacia el árbol de la ciencia del bien y del mal, que le dice a su Creador: No te necesito, yo sé lo que es lo mejor para mí mismo. Yo voy a decidir qué es lo bueno y qué es lo malo.
Hasta principios del siglo XX era el mundo cristiano quien enviaba misioneros al Oriente y al África. En la actualidad la situación es a la inversa. Vivimos un resurgimiento pagano. La promesa de la serpiente de que el hombre puede ser como Dios ejerce una poderosa atracción en Occidente. Se han hecho presentes entre nosotros los más variados cultos africanos y orientales creciendo con una rapidez asombrosa. Tantos que es imposible nombrarlos a todos. No hay día en que no se oiga hablar de la Nueva Era, de budismo o hinduismo, de la Umbanda o la Macumba, de Teosofía, rosacruces o espiritismo.
Aquellos que se mofan de las creencias cristianas, los vemos correr después detrás de los más grandes farsantes y aceptar de ellos, sin discusión, los cuentos más ridículos.
Aquellos que consideran muy exigente a la Ley de Dios, no encuentran inconveniente alguno en hacer los más grandes sacrificios en cualquier plano, sea físico, familiar o económico.
Jamás en el pasado se cumplieron más efectivamente que en la actualidad, la época de la tecnología y la razón científica, aquellas palabras de Jesús: "Se levantarán falsos mesías y falsos profetas que engañarán a muchos". (Mt. 24:11)
Se relata también en las Escrituras que en una ocasión muchos que seguían a Jesús lo abandonaron y se volvieron atrás; entonces el Maestro preguntó a los doce que todavía lo seguían si ellos también querían irse, a lo que Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? solo Tú tienes Palabras de Vida Eterna". (Juan 6: 66-68).
A este respecto quisiera en esta noche compartir con ustedes un texto de la Escritura que se encuentra en 2ª Timoteo 3:13 hasta 4:5 inclusive, el cual dice así:
"Mas los malos hombres y los engañadores, irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
Empero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;
Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.
Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio."
Casi podríamos decir que el Apóstol está hablando de nuestra época,porque en 4:3 dice: "Vendrá tiempo". De seguro no está hablando de sus contemporáneos. ¿Y quiénes son éstos, de los cuales en el 3:13 se dice que son engañados y engañadores?. Los que en el 4: 3 y 4 son definidos como los que no soportan la enseñanza, los que dan la espalda a la verdad y se buscan un montón de maestros que les enseñen lo que quieran oir y hacen caso a toda clase de cuentos. Los mismos sujetos de los que estábamos hablando hace un rato y que han establecido sus misiones entre los cristianos. Ahora bien, ¿cuál es la enseñanza a la cual se refiere Pablo, la verdad de la cual se han apartado estos sujetos?. La misma que le declara a Timoteo en 3:14-15 y que éste conoce desde niño: LAS SAGRADAS ESCRITURAS. 
¿Y qué cosa pueden hacer estas Escrituras?.
Presten a esto mucha atención (vers. 15) LLEVARTE A LA SALVACIÓN POR MEDIO DE LA FE EN CRISTO JESÚS. Luego en 3: 16-17 continúa mostrando la importancia de las Escrituras. ¿Qué dice?. Que son inspiradas, esto significa que son Palabra de Dios y capacitan a la persona para hacer toda clase de bien.
Realmente, ¡qué importantes son las Sagradas Escrituras!. A las cuales el mismo Jesús define como "alimento del alma", cuando dijo: "No solamente de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios". (Mateo 4:4).
Porque con este propósito fueron escritas,como dice Juan 20: 30-31: Para que creamos en Cristo Jesús y creyendo tengamos Vida en su Nombre. Porque la Vida Eterna consiste en conocer a Jesús (Juan 17:3) y esto sólo es posible a través de las Sagradas Escrituras.
Por este mismo motivo es que el domingo próximo tendrá lugar el "Impacto Bíblico" donde se repartirán 400 Nuevos Testamentos a las personas de nuestro barrio para que sean ganadas para Cristo a través de las Sagradas Escrituras, porque sabemos que la Palabra de Dios es poderosa y que no vuelve vacía, sino que logra aquello para lo cual se la envió, como dice Isaías 55:11.
Quizás nos preguntemos como es que se logra la Salvación a través de las Sagradas Escrituras, para eso los invito a que lean conmigo Romanos 10: 8-10:
"Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."
Unos versículos más adelante, en el vers. 15 hay una referencia al Impacto Bíblico puesto que dice: "¡Qué hermosa es la llegada de los que traen Buenas Noticias!". Evangelio es la palabra griega que significa Buena Noticia.
Ahora vayamos al texto que nos interesa, ¿qué dicen los vers. 8 y 9?: La Palabra está cerca de la boca y del corazón. Porque si con la boca reconoces como Señor a Jesús y crees en tu corazón ¿que se obtiene?; la respuesta está en el vers. 10: LA SALVACIÓN. Porque con el corazón se cree para quedar libre de culpa, para ser perdonados; pero con la boca, mediante el testimonio público, se lo reconoce para Salvación.
Es decir que el proceso quedaría incompleto si solo creyeramos con el corazón y no lo reconocieramos públicamente con la boca. Son necesarias las dos cosas: CREER y CONFESARLO. Como el mismo Señor Jesús dijo: "A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo le confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos" (Mateo 10:32, Lucas 12:8). Es decir se declarará a favor de esa persona. Eso es también lo que le pedía Pablo a Timoteo que hiciera como vimos en 2ª Timoteo 4:2: Te encargo mucho que prediques el mensaje de salvación y que insistas, cuando sea oportuno y aún cuando no lo sea. El mismo Pablo había respondido al llamado de Cristo cuando iba a Damasco en busca de cartas para hacer más prisioneros cristianos y matarlos. Jesús lo derribó del caballo y Pablo respondió: ¿qué quieres que haga Señor?. Este perseguidor de cristianos fué y se bautizó como testimonio y, luego de una vida predicando el Mensaje de Salvación en Cristo Jesús, murió decapitado en Roma como mártir. Esta es una palabra griega que significa "testigo". 

Asimismo Juan Wesley, un pastor anglicano del siglo XVIII, en su viaje de regreso a Inglaterra luego de haber servido como misionero en Norte América; al escuchar un comentario de Lutero a la Carta a los Romanos, expresó que no se había convertido. ¡Era pastor y misionero y aún no había recibido a Jesús en su corazón!.
Este hombre maravilloso tuvo que abandonar por este acto la Iglesia en la cual había nacido y servido, lo cual no fue motivo para que dejara de anunciar a Cristo. Si no lo podía hacer en los templos lo haría entonces en las calles. Esperó a la salida de las fábricas a los obreros, los cuales no eran tenidos en cuenta por una Iglesia dedicada a atender a la nobleza; y les anunció el mismo Mensaje de Salvación que Pablo encargó a Timoteo. Wesley originó un gran movimiento evangélico que revolucionó la Europa de entonces.





Yo mismo, luego de estar años en un seminario católico romano preparándome para el sacerdocio, fuí invitado una noche a una Iglesia Evangélica, y respondí al llamado aceptando públicamente a Cristo en mi corazón como Salvador personal y Señor de mi vida. Por eso no puedo dejar pasar la ocasión sin hacer un llamado: Si alguna persona presente todavía no ha aceptado al Señor Jesús en su corazón, o no lo ha confesado públicamente para Salvación, o quizás hace tiempo que ya no camina con el Señor; lo invito en esta noche, simplemente, a que levante su mano en un acto de fe. No tenga verguenza, la Escritura dice que el que creyere no será avergonzado (Romanos 10:11). El Señor dice en Apocalipsis 3:20: "Yo estoy llamando a la puerta ( de su corazón), si alguién oye Mi Voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos". Jesús lo está invitando a que sea salvo ahora, no pierda esta oportunidad. Repita conmigo: CONFESANDO A DIOS QUE SOY PECADOR, Y CREYENDO QUE EL SEÑOR JESUCRISTO MURIÓ POR MIS PECADOS EN LA CRUZ Y QUE FUÉ LEVANTADO PARA JUSTIFICACIÓN. LO ACEPTO Y LO CONFIESO COMO MI SALVADOR PERSONAL. AMÉN.

Que tengan todos ustedes una bendecida noche. Que el Señor bendiga a su Iglesia para que continúe fiel a su Palabra.


(Pablo Claudio Salvato

  domingo 17/09/1995)

domingo, 6 de septiembre de 2015

¿Cansado/a del camino?

“Y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en Bendición porque Jehová tu Dios te amaba”. Deuteronomio 23:5.

Según el diccionario:
Cansado: Que se debilita o decae. Falto de fuerzas. Agotado, fatigado.
Fatiga: Deterioro interno por estar sometido a esfuerzos repetidos superiores al límite de resistencia e inferiores al límite de elasticidad.
Te pregunto nuevamente: ¿Estás cansado? No te pregunto si te “sentís” cansado, es decir, si te sentís cansado por problemas de índole familiar, laboral, etc. Te pregunto si “estás” cansado por exceso de trabajo físico o intelectual que puede desembocar en problema físico, psicológico o psiquiátrico si no te detienes un momento a meditar en ello.


¿Qué consecuencias puede traer para tu vida el exceso de trabajo?
Pero mejor, vayamos a las fuentes. ¿Qué nos dice la Biblia acerca del trabajo excesivo?
Génesis 3 nos cuenta que vio Dios todo lo que había hecho y era bueno en gran manera. Y bendijo a Adán y Eva: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla,(esto es someter, dominar), señoread… Vida tranquila la de Adán y Eva. ¡Eran los señores de la Creación! Tenían el poder y la autoridad delegados por Dios.
Y cuando Dios acabó su Obra REPOSÓ.
Pero a poco del comienzo de la historia del hombre sobre la tierra, Dios castigó a Adán, Eva y a la serpiente. Veamos qué ocurrió con Adán. Dios le dijo que por haber comido del árbol que le había mandado que no comiese “maldita” sería la tierra por SU causa, y no sólo eso, sino que con dolor comería de ella todos los días de su vida… Y hay más, la tierra comenzaría a producir espinos y cardos, Por lo que Adán “comería el pan con el sudor de su rostro”, ¿Y por cuánto tiempo? ¡Hasta que vuelva a la tierra!, (hasta su muerte). Por tanto, Jehová Dios los sacó del Huerto del Edén y mandó a Adán a que labrase la tierra para comer. ¡Por su desobediencia a Dios, por su orgullo y codicia, Adán pasó de ser un señor a ser un labrador!
La Creación comenzó con toda la Bendición de Dios. Pero por el pecado de Adán, la Bendición se convirtió en maldición ¡para toda la Creación! Sí, este pecado trajo terribles consecuencias para ellos mismos pero también para sus descendientes, hasta la actualidad.
En su inmenso Amor por su Creación, Dios tenía un plan para reconvertir esa maldición en Bendición: JESUCRISTO. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros “maldición”, (Gálatas 3:13). Si eres descendiente de Adán, pesa sobre tí esta maldición. Pero si te has arrepentido de tus pecados y creído que Jesús murió por ti en la cruz del Calvario, que entregó su Vida por Amor a ti, para que sean perdonados tus pecados y darte Vida Eterna, entonces eres Hijo de Dios y Él ya te convirtió la maldición en Bendición por Amor a ti.
Si has hecho profesión de FE pública en Jesús como Salvador Personal y Señor de tu vida, eres libre de maldición pues ya no eres descendiente de Adán. ¡Eres un Hijo de Dios Heredero de Bendición!

Hermano/a, te pregunto nuevamente: ¿Estás cansado por exceso de trabajo?


Veamos qué nos dice la Palabra de Dios con respecto a este tema.
Lucas 4:40-44 nos cuenta que al ponerse el sol todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a Jesús, quien poniendo sus manos sobre cada uno de ellos los sanaba, también echaba fuera demonios. La gente lo buscaba y lo detenía para que no se fuera a otro lugar. 
Juan 4:3-6, narra que Jesús salió de Judea y se fue otra vez a Galilea, pasando por Samaria entró a la ciudad llamada Sicar. Jesús no andaba en ningún medio de transporte, caminaba y caminaba… “CANSADO del CAMINO” se sentó junto al pozo que contenía agua para beber…


Sí, Jesús se cansaba. Pero los Evangelios nos cuentan que siempre subía al monte a orar, aparte, en todo momento. Muchas veces pasaba la noche orando. Otras veces solía apartarse a un lugar desierto.


Marcos nos cuenta que una vez los apóstoles vinieron a Jesús luego que Él los enviara a enseñar, a sanar y a liberar y le contaban asombrados todo lo que habían hecho en Su Nombre. ¡Pero estaban muy cansados! Y como Jesús conoce muy bien sobre las consecuencias del exceso de trabajo, les hizo una invitación: 
“VENID VOSOTROS APARTE A UN LUGAR DESIERTO Y DESCANSAD ALLÍ UN POCO”. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto, pues la gente no les dejaba tiempo ni para comer. (Marcos 6:30-32).
¡Qué preciosa escena!, como la de un cuadro en Lucas 5:1 a 11.



Jesús junto al lago de Genesaret con el gentío que se agolpaba sobre Él para oir la Palabra de Dios. Dos barcas cerca de la orilla del lago y los pescadores descendiendo de ellas para lavar y remendar las redes, muy desanimados pues no habían pescado nada durante toda la noche. Jesús entró en la barca de Pedro y le pidió que la apartase de la tierra un poco, y ahí, sentado, enseñaba a la multitud sobre el Evangelio del Reino de Dios. 
Pero también observaba a los pescadores que continuaban trabajando con las redes luego de una larga noche en la que no pudieron pescar nada.
Cuando terminó su enseñanza, Jesús le dijo a Pedro: -Boga mar adentro y echa las redes para pescar.
Pedro le contestó: -Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado, mas en Tu Nombre echaré la red.
¡Pobre Pedro! Ser pescador era su trabajo. Un trabajo rudo, arduo, sin horarios, sacrificado, riesgoso… Vivía de la venta de lo que pescaba. Si esa noche no había pescado nada, no vendía nada y por lo tanto no había ingreso económico. Estaba cansado, agotado y quería ir a descansar. Había escuchado a Jesús mientras trabajaba con las redes. ¡Qué bien hablaba! Por eso las multitudes lo seguían. Pero él no había pescado nada, no iba a llevar dinero a su casa. Las Palabras de Jesús no lo alimentaban ni a él ni a su familia. Pero al oir la propuesta de Jesús decidió hacer una manifestación de Fe: “…mas en Tu Nombre echaré la red…”
Pedro arrojó las redes, ¿y qué pasó? ¡Se rompían las redes de lo cargadas que estaban! Incluso invitaron a otros pescadores que también llenaron sus redes. 


Ahí mismo, Pedro cayó de rodillas ante Jesús y se reconoció pecador. Comprendió que el Mensaje de Vida de Jesús es integral, pleno. Que Jesús conoce de las necesidades humanas terrenales y que éstas tienen que ser satisfechas, cubiertas. Pedro no regresó a su casa con las manos vacías pero lleno de palabras lindas dichas por Jesús. Se dio cuenta que Jesús nunca permitiría eso. Por eso cuando llegaron a la orilla, dejándolo TODO le siguió.
Juan (21:3), narra que después de la muerte de Jesús, Pedro y otros discípulos fueron a pescar. Y esa noche tampoco pescaron nada. Cuando amanecía se presentó Jesús Resucitado en la playa, pero ellos no lo reconocieron, y les pidió de comer. Ellos le dijeron que no tenían nada. ¡Esta vez también habían trabajado toda la noche sin éxito! Ya se iban a descansar, pero Él les dijo “echen la red a la derecha de la barca y hallarán”. Así lo hicieron y no la podían sacar por la gran cantidad de peces. Al descender a tierra vieron brasas puestas y un pez encima de ellas y pan. ¡Y así Jesús los invitó a comer! Ahí lo reconocieron.


Jesús no te pide que dejes el trabajo, pero sí que te sientes a comer con Él, que no dejes de hacerlo. Corre a tener un Encuentro con Jesús, no dejes que el trabajo excesivo impida tu Encuentro con Él.
¿Sabes porqué utilizo esta foto antes de finalizar el estudio? Por que es el tiempo del Encuentro con Jesús, a solas, compartiendo el pescado asado que Él preparó especialmente para ti. Sí, es necesario que trabajes para que cubras las necesidades básicas, pero es imprescindible que vayas al Encuentro de Jesús para Reposar, beber, alimentarte espiritualmente, esto es, buscar el Reino de Dios y su justicia.
Marcos 6:48 nos cuenta que Jesús estaba solo en tierra y la barca con sus discípulos se hallaba en medio del mar y viéndolos REMAR con GRAN FATIGA, porque el viento les era contrario, vino a ellos andando sobre el mar, pero ellos muy cansados, no lo reconocieron. El Buen Jesús, compasivo de quien se fatiga por el arduo trabajo, va a su encuentro, lo busca, lo llama…Pero el cansancio hace que la persona lo desconozca, aún cuando lo llama por su nombre, aún cuando oye su voz…Tal vez, el exceso de trabajo le ha impedido ir al Encuentro de Jesús, ¡No le queda tiempo! ¡Es tanto lo que tiene que hacer! Leemos en Eclesiastés 10:15: “El trabajo de los necios los fatiga”. El salmo 14:1 define al necio: “Dice el necio en su corazón: no hay Dios”.
Hay promesas preciosas en la Biblia para el que cree en Jesús. Por ejemplo el salmo 121:6: “…el sol no te fatigará de día ni la luna de noche…”


Pero si no vas al Encuentro de Jesús, ¿cómo sabes lo que Él tiene para ti en su Palabra?
Sí, hay Promesas preciosas, pero también hay una ADVERTENCIA, en Hebreos 12: 1-3: “PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS…PARA QUE VUESTRO ÁNIMO NO SE CANSE HASTA DESMAYAR”.
Jesús te invita ahora: “VENID A MÍ todos los que estáis trabajados y cargados y YO os haré descansar”. (Mateo 11:28)

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“VENID VOSOTROS APARTE A UN LUGAR DESIERTO Y DESCANSAD ALLÍ UN POCO”. (Marcos 6:31).

También Jesús se cansó, Sabe lo que el cansancio significa para una persona y qué consecuencias puede traerle a su vida en lo personal, familiar, social…El cansancio es una herramienta poderosa en las garras del diablo para llevarla a la destrucción. Es un verdadero azote de satanás. El exceso de trabajo puede afectar la salud física y mental de un individuo.
Jesús conoció el tremendo cansancio al cargar con su cruz muy pesada y habiendo sido antes azotado. Muchas veces cayó. Hasta que ya no pudo levantarse. Tuvieron que ayudarlo a cargar su cruz.


Jesús te invita a que tengas un “Encuentro” con Él, quiere darte DESCANSO. ¿Estás muy cansado? Acepta su invitación. Y si tú se lo pides: Él te dará Agua Viva para que no tengas SED jamás y te dará PAN, porque Él es el PAN DE VIDA y nunca más tendrás HAMBRE.
Pon tus ojos en Jesús para que no te canses hasta desmayar. 


En Mateo 6:25-34, Jesús da la clave:
“No se afanen por vuestra vida: ¿qué como?, ¿qué bebo?, ¿qué visto? Vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Busquen primeramente el Reino de Dios y su Justicia y todas estas cosas os serán añadidas. Basta a cada día su propio mal."
Vé al Encuentro de Jesús y hallarás Reposo ¡ahora!



Así dibujé Isaías 40: 26-31 y Salmo 39: 7 







(Elena Sanfilippo Ceraso
    sábado 05/09/2015)