miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Tú llenas mi boca de alabanza !


Te invito a que dediques un tiempo devocional semanal para alabar, adorar y agradecer a Dios por lo que Él es, haciendo memoria de sus maravillas, olvidándote completamente de ti. Si no encuentras palabras, la Biblia es un "Canto de Alabanza a Dios", puedes orar leyéndola. Recuerda que Él te promete: "Abre tu boca y Yo la llenaré" (salmo 81:10).  Por ejemplo: "Todo lo que respira alabe a Jehová" (salmo 150), "¡Oh Jehová, cuán grande es tu Nombre en toda la tierra!", "¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria?" (salmo 8 ),"Postraos delante de Jehová en la hermosura de su Santidad", "Alégrese el campo. canten los árboles...porque viene a juzgar a la tierra" (1º Crónicas 16).
Veamos que nos cuenta la Biblia con respecto a orar alabando a Dios. El apóstol Pablo, azotado y herido, fue arrojado a la cárcel. Sin importarle su condición personal, comenzó a cantar y alabar a Dios.
El profeta Habacuc debió aprender a alabar a Dios, aunque Él no cambió la situación dramática que vivía su sociedad. Lo primero que hizo fue elevar sus quejas a Dios, ya que su corazón estaba destrozado por lo que cada día vivía. "Llamo y no oyes, te pido ayuda a causa de la violencia y no salvas. Destrucción, pleitos, contiendas, la ley es debilitada, el juicio se detiene o sale torcido porque el malvado asedia al justo. ¿Porqué toleras al que actúa pérfidamente y callas cuando el malvado destruye el justo?".
Como Habacuc anhelaba discutir con Dios sus razones, tomó una decisión:"En mi puesto de guardia estaré y sobre la fortaleza afirmaré el pié y velaré para ver lo que Él me dirá y lo que he de responder cuando sea reprendido". Jehová lo escuchó y lo instó a tener paciencia, dándole visión de lo que iba a ocurrir. Le dijo que: "El justo por la fe vivirá". Respondió Habacuc, desistiendo de discutir y alabando a Dios: "He oído tu Palabra y temí, me estremecí, temblé ante tu Majestad...Aunque no haya higos, aceite, uvas, ganado, etc., con todo yo me alegraré en Jehová y me regocijaré en el Dios de mi salvación. Él hará mis pies como de ciervas y me hará andar sobre mis lugares altos".
Si no puedes alabar a Dios por lo que Él es, díselo en oración. Él te responderá, y te enseñará a vivir por fe, te dará pies como de ciervas y te hará andar sobre lugares altos. Y así vas a decir, como el salmista:"¡Gracias Dios mío! ¡Tú llenas mi boca de alabanza!".

(Elena Sanfilippo Ceraso
         28/09/2013)

La Prosperidad


"Amado: yo deseo que seas prosperado en todo ASÍ COMO prospera tu alma" (3ª Juan 2).

Job ¿me amas?

Job era un hombre perfecto, recto, temeroso de Dios, apartado del mal, y el mas grande
de todos los orientales ya que Dios lo había bendecido. Creía que "amaba" y "conocía" a Dios, hasta que: Satanás le dijo a Dios:- ¿No le has levantado una valla a él y a su casa? Extiende tu mano y toca todo lo que tiene y verás si no blasfema contra Tí. Y Dios le permitió a Satanás que actúe, perdiendo Job los hijos, lo material y su salud. Su esposa y sus amigos lo humillaron y lo criticaban por su fe. Pero gracias a que pasó por esta tribulación "conoció" a Dios y se arrepintió diciendo: "Yo sé que todo lo puedes y que no hay pensamiento que se esconda de Tí. De oidas había oído de Tí, mas ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento." Esto es: prosperó espiritualmente (luego recuperó todo).

Pedro ¿me amas?

Pedro creía estar firme cuando Jesús le dijo que Satanás lo había pedido para zarandearlo. No se hizo problema, ¡él iba a poder!. Terminó negando a Jesús tres veces por temor a que lo maten. Luego de esa tribulación, prosperó espiritualmente y dió su vida por Jesús. 

N. N. (pon aquí tu nombre) ¿me amas?

Aún cuando: - te quedes sin trabajo mucho tiempo - pierdas a tus hijos. /El himno "Tengo paz en mi ser" (también conocido como "Estoy bien. Gloria a Dios") fué escrito por Horatio Spafford quien perdió, primero a su único hijo varón, y luego a sus cuatro hijas en un naufragio./ - te aparece invalidez física permanente - te roban un hijo o una hermana - te enfrentas a la muerte para no renunciar a Jesús. Anneken de Jans prefirió morir ejecutada por ahogamiento antes de renunciar a Jesús dejando a su bebé Isaías solo. Ahora, te ruego que leas el evangelio que nos dejó Jesús en Mateo 5:1-16: "Bienaventurados los pobres de espíritu, los que lloran, los que tienen hambre y sed de justicia, los que padecen persecución, cuando por mi los vituperen, persigan y mientan de ustedes. GOZAOS Y ALEGRAOS PORQUE VUESTRO GALARDÓN ES GRANDE EN LOS CIELOS". Conocí al Rev. Richard Wurmbrand, autor del libro "Torturado por Cristo". Por las torturas que padeció quedó en silla de ruedas y sin poder calzar zapatos. Hoy queman vivos a cristianos por su fe ¿estás orando por estos hermanos mártires para que resistan y sean fieles hasta la muerte?; porque si lo haces estás prosperando espiritualmente.

"EXAMINAOS A VOSOTROS MISMOS PARA VER SI ESTÁIS EN LA FE" (2ª Corintios 13:5).




(Elena Sanfilippo Ceraso
          28/09/2013)

No se dormirá el que te guarda


Lecturas: Salmo 23 y 121

Inseguridad. Inseguridad por aquí, por allá. . . Inseguridad mundial, nacional. . . Inseguridad por conflictos religiosos, por terrorismo, por reclamos sociales. . . Inseguridad dentro de la casa y fuera de ella, en las calles, en los medios de transporte, en las plazas, en el trabajo, etc.

¿Existe algún lugar completamente seguro?. ¿Quién no reclama hoy por seguridad?. Los medios de comunicación hablan de inseguridad todo el día y cada día. ¿Alguién puede vivir tranquilo?. Temor y desconfianza son los compañeros de ruta de cualquier persona en estos tiempos.
Recuerdo que de pequeña escuchaba a los adultos proyectar a largo plazo, tenían la convicción de vivir mucho tiempo. Eran tiempos tranquilos, seguros, calmos. Hoy una persona no sabe que va a ser de ella al terminar el día. Y como una forma de dismiuir los riesgos, compran todo tipo de seguros, que dan un poco de tranquilidad y compensan en parte, por posibles pérdidas.
Pero la inseguridad es más profunda, alcanza a todas las áreas de la vida: física, emocional y espiritual. Viene acompañada de muerte, división familiar, destrucción, odio, depresión, dolor, angustia, problemas económicos, etc.
Pero, ¿qué nos dice el Señor Jesús?. "Porque se levantará nación contra nación. . . y serán pestilencias y hambres y terremotos por los lugares. Y todas estas cosas principio de dolores, y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se resfriará. Vendrán muchos en mi Nombre y a muchos engañarán. . . "
¿Con qué fin el Señor Jesús nos da un panorama tan desalentador, dramático, angustiante de estos tiempos? ¿Pretende que se originen en nosotros pensamientos oscuros, o que el pánico nos domine? ¡NO!. El Señor Jesús no es como los falsos profetas que vaticinan paz, amor y unidad mundial, engañando a la gente con falsas esperanzas. Nos dice la verdad de lo que ocurrirá en el mundo, pero también nos ofrece una solución personal: que nos acerquemos a Él buscando la seguridad que tanto anhelamos, que escuchemos su voz y que creamos sus promesas.
Nos dice en Juan 14: 33 "Estas cosas os he hablado para que en Mi tengáis paz, en el mundo tendréis apreturas, mas confiad, Yo he vencido al mundo.
"Mirad que no os turbéis" (Mt. 24:6).
"La paz os dejo, mi paz os doy, Yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo" (Juan 14:27).
"He aquí Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" (Mt. 28:20).

Invitación:
Te animo a que pruebes una medicina eficaz. Ahora mismo, arrodíllate a los pies del Señor Jesús y ábrele tu corazón y cuéntale de tus inseguridades. Lee en silencio y luego en voz alta los salmos 23 y 121, trata de memorizarlos de a poco. Recítalos cada día hasta que "me siento insegura" sea reemplazado por "con el Señor Jesús estoy segura".

Meditación:
¿Cómo influyen en tu vida los siguientes versículos?:
"Guiólos con seguridad que no tuvieron miedo" (Salmo 78:53).
"No se dormirá el que te guarda" (Salmo 121).

Decisión personal:
Decido decirle SI al Señor Jesús
___(escribe aquí tu nombre)___: No temas, cree solamente. (Lc. 8:50).




(Elena Sanfilippo Ceraso
         28/08/2013)

Nuestros vientos personales


Lectura: Mt. 14:22-33 > Jesús anda sobre el mar

Era de noche. Y ya la nave con los discípulos estaba en medio de la mar, atormentada de las ondas, porque el viento era contrario . . .  Y descendiendo Pedro de la nave anduvo sobre las aguas para venir a Jesús. Pero de pronto . . . tuvo miedo.
Pedro al ver el problema: el fuerte viento soplando, que lo hundía y lo llevaba a la muerte clamaba: - ¡Señor, sálvame!.
Al momento, Jesús le extendió la mano y asió de él. Pero, la pregunta clave, fue: - ¡hombre de poca fe: ¿ por qué dudaste?!
La misma pregunta nos hace a nosotros el Señor Jesús, cuando enfrentamos vientos personales: problemas económicos, familiares, de salud, etc. Pensamos que son gigantes, poderosos, que nos hunden, y tenemos miedo. Y a veces, ni siquiera hacemos lo que hizo Pedro: clamar al Señor Jesús. Y Él está ahí esperando que lo llamemos para extender su Mano y salvarnos. "Hombre de poca fe", dijo el Señor. Pero a veces, las dificultades que nos azotan como vientos, nos dejan sin fe, nos alimentan las dudas: ¿me escuchará el Señor?, ¿podrá ayudarme?.
Olvidamos sus Promesas. Tampoco recordamos su eterno Amor por cada uno de nosotros y que ¡resucitó!; y que está intercediendo delante del Padre por tí y por mi, de día y de noche, ¡las 24 hs.! ¡No se dormirá el que te guarda! (Salmo 121:3).

Meditación:
"Venid a Mi todos los que estáis trabajados y cargados y Yo os haré descansar" (Mt. 11:28).
"He aquí Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"(Mt. 28:20)

Invitación:
¡Si podemos!. Podemos andar sobre las aguas como lo hizo el Señor Jesús y como el buen intento de Pedro. El secreto: no fijar nuestros ojos en los vientos personales que soplan con fuerza para derribarnos, no temer ni dudar.
Te invito a poner los ojos en el Señor Jesús y que intentemos caminar sobre las aguas.
Él nos ama . . . y espera.

(Elena Sanfilippo Ceraso
         11/04/2008)


martes, 23 de diciembre de 2014

Folleto de Navidad

Este hermoso folleto lo realizó mi esposa Elena para ser repartido en esta Navidad.
























La Plática de los Mellizos no nacidos

 (La plática de un par de mellizos dentro del vientre de su madre…)
—Dime —dice uno de los mellizos al otro—, ¿tú en realidad crees que hay vida después del nacimiento?
—¡Claro que sí! Aquí adentro crecemos y somos preparados para lo que vendrá allí afuera —contesta el otro mellizo.
—¡Puras tonterías! —contesta el primero—. No puede haber vida después del nacimiento. ¿Qué forma tendría?
—La realidad es que yo tampoco comprendo cómo será. Pero me es cierto que va a haber mucho más luz que aquí adentro. Tal vez podremos hasta caminar y comer con nuestra boca.
—¡Jamás oí una tontería igual! ¿Comer con la boca? ¡Qué idea más absurda! Tú sabes que el cordón umbilical nos alimenta. ¿Cómo podríamos caminar? El cordón umbilical es demasiado corto.
—Estoy seguro que es posible. Es que todo será algo diferente.
—¡Estás loco! Nadie ha regresado jamás después del nacimiento. La vida termina con el nacimiento. Y punto final.
—Yo sé que nadie sabe cómo es la vida después del nacimiento. Pero de una cosa estoy cierto; veremos a nuestra madre y ella nos cuidará.
—¿Madre? ¿Será que tú crees en una madre? ¿Dónde está ella?
—Ella está aquí, nos rodea. En ella y por ella existimos y vivimos. ¡Sin ella, sería imposible que nosotros existiéramos!
—¡Tonterías! Nunca he sentido la presencia de una madre. Por consiguiente, no puede existir.
—¡Sí, existe! Lo cierto es que si estamos muy quietitos podemos escucharle cantar, o sentir cómo acaricia nuestro mundo.
Autor desconocido

Reflexión sobre la Muerte

 
Un hombre enfermo se preparaba para salir del consultorio del médico que lo estaba examinando y dijo:
-”Doctor, me asusta la muerte... ¿dígame qué hay al otro lado?”
Muy suavemente el doctor dijo: “No lo sé.” 
-¿No lo sabe? Usted es cristiano y no sabe qué hay del otro lado?!!
El doctor tomó la manilla de la puerta... 
Del otro lado se sentían como rasguños y gemidos y cuando se abrió la puerta, un perro entró en el cuarto, saltó sobre el médico y con gran alborozo comenzó a lamerlo lleno de alegría. El médico se volvió hacia su paciente y dijo: 
-”¿Vio lo que hizo mi perro? Él nunca había estado en este cuarto antes. No sabía qué había adentro. Solo sabía que su dueño estaba allí y cuando se abrió la puerta, saltó sin ningun temor”.
Yo sé muy poco de lo que hay del otro lado de la muerte... 
pero sí sé una cosa: ¡Que mi Dueño estará allí y eso me basta!