sábado, 12 de septiembre de 2015

"Alexámenos adora a su dios"

La primera representación pictográfica de la Crucifixión se la debemos a unos soldados romanos contra un cristiano. Los cristianos no representaban lo sagrado en imágenes.

VERGÜENZA: Este término aparece unido a pecado, miedo, culpa. Ingresó con la caída en pecado de Adán y Eva, cuando ambos sintieron vergüenza por su desnudez y así fue pasando hasta nosotros y continúa. Aparece ante una situación de derrota, de afrenta, con la desnudez, etc. La vergüenza de la desnudez se correlaciona con Dios con la vergüenza del “pecador arrepentido” ante Dios que es cubierto por Jesús con su revestimiento de Justicia. Pero si la persona no se reconoce pecadora y no se arrepiente, es decir, que intenta revestirse con una justicia propia, por ejemplo de buenas obras, etc, esto ante Dios es abominación, quedando caracterizado así: “… enemigos de la Cruz de Cristo… cuya gloria es su vergüenza”. (Filip. 3: 18-19).


















Carlos V recibe la Confessio Augustana o Confesión de Augsburgo en la sesión del 25 de junio de 1530.

La vergüenza está relacionada íntimamente con que se 
realice o no una Confesión o Declaración Pública, en este caso, de Fe Personal en Jesús y en la aceptación de su Obra de Salvación a favor de uno. Jesús cargó una cruz por Amor a nosotros. Llevar la cruz significa incurrir en el oprobio y las calumnias. Pero para Pablo era diferente, pues se gloriaba en la Cruz de Cristo, porque significaba para él, el Perdón de los pecados, gracias a Jesús, y la muerte y la Resurrección con Él. (Ef. 2:16/ Col. 1:20).
Cuando Jesús invita a que lo sigan, establece condiciones: negarse a sí mismo, renunciar a todo, tomar su cruz para luego seguirlo. Y habla no sólo de padecimiento personal, ¡sino de oprobio y calumnias!
Oprobio: Deshonor y deshonra públicas. 
Calumnia: Acusación falsa pública.
El discípulo de Jesús será hecho “espectáculo” ante el mundo, que lo tomará como objeto de burla, de diversión, darán falso testimonio y mentirán acerca de él. Va a ser sometido a vergüenza pública y se va a quedar solo. Esto implica pérdida de la vida, de bienes materiales, prisión, tortura, despido laboral, división familiar, etc. A la gran mayoría de las personas les gusta llamarse “cristianos”. Pero son pocos los discípulos del Señor. Son pocos los que le obedecen y toman su cruz para seguirle. 


Y sino por qué crees que Jesús dijo en Mateo 7:21-23: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la Voluntad de mi Padre que está en los Cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu Nombre… echamos fuera demonios… hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí, apartaos de Mí, hacedores de maldad”.
Medita: ¿Estás dispuesta/o a sufrir vergüenza pública por tu Señor?
Por eso Pablo habla de una “leve tribulación momentánea”. Porque la vergüenza, el oprobio y la calumnia son temporales, ¡pero en Jesús tenemos Vida Eterna!














En estos tiempos los cristianos están siendo perseguidos en diferentes partes del mundo. Es imprescindible que los discípulos de Jesús fortalezcan su Comunión con Dios y entre ellos.
















El apóstol Pedro escribe su primera carta a los cristianos expatriados porque estaban padeciendo por el Evangelio y les dice estas palabras preciosísimas, para recordarles quiénes son y cuál es su verdadera identidad: que fueron elegidos por el Padre Celestial y santificados por el Espíritu para obedecer ser y rociados con la Sangre de Jesucristo y ruega para que la Gracia y la Paz de Dios les sean multiplicadas. En 4: 12-13 les pide que no se sorprendan del fuego de prueba que les sobrevino, que no es ninguna cosa extraña, sino que se gocen porque son participantes de los padecimientos de Cristo, porque después se van a gozar con alegría en la Revelación de Su Gloria. Los anima llamándolos ¡Bienaventurados! Porque si son vituperados en el nombre de Cristo es porque el Espíritu de Dios reposa sobre ellos.
“Si alguno padece como cristiano no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello”. Como dije antes, la vergüenza está relacionada con la confesión:
“Que si CONFESARES con tu boca que Jesús es el Señor y CREES en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo… Con la boca se confiesa para Salvación”. ¿Qué papel juegan en esta Confesión la vergüenza, el miedo…? La Escritura dice: “Todo aquel que en Él cree, no será avergonzado”. (Rom. 10:11). Porque Dios no es hombre para mentir y cumple Su Palabra.
Pablo escribe a los cristianos en Roma y les recuerda que son llamados a ser de Jesucristo y a ser Santos. Igual que Pedro, en Rom. 5: 3-11 les dice: “… nos gloriamos en las tribulaciones…” “Y la Esperanza no avergüenza porque el Amor de Dios ha sido derramado en nuestros por el Espíritu Santo que nos fue dado”.
El cristiano verdadero que confiesa públicamente su Fe en Jesús padecerá tribulación, oprobio, calumnia, vituperio en el mundo, pero su esperanza es viva, no va a ser avergonzado jamás por su Fe en Jesús. (Rom. 1:16-17)
Declara Pablo: “No me avergüenzo del Evangelio porque es Poder de Dios para Salvación a todo aquel que cree…”
La confesión pública se hace cada vez más difícil en la actualidad: Una funcionaria pública fue presa en Estados Unidos, por no querer extender un certificado de matrimonio a una pareja de homosexuales, fundamentada en la Biblia. Un ciudadano cristiano fue expulsado de su pueblo con su familia, en México, porque su fe cristiana no está de acuerdo con las leyes que están promulgando en ese lugar. (aunque no había habido ningún tipo de quejas contra él ni su familia).
Pablo le recuerda a Timoteo y a nosotros por medio de él en su 2° Epístola 1:7-8, que Dios no nos dio Espíritu de cobardía, sino de Poder, de Amor y de Dominio Propio. Por lo tanto, le pide que no se avergüence del Evangelio y de dar testimonio del Señor Jesús. Y no sólo eso, que tampoco se avergüence de los que sufren persecución por el Señor Jesús, ni tampoco de él, que estaba en prisión por el Señor. Pablo le declara que no se avergüenza de ser maestro, predicador y apóstol del Señor Jesús. Le aconseja que procure presentarse ante Dios “aprobado”, como obrero que no tiene de qué “avergonzarse” y que use bien la Palabra de Verdad.
¡Bienaventurado Onesíforo! Por su conducta cristiana, Pablo lo dejó para siempre registrado en la Biblia y es conocido por todos los cristianos de todas las épocas. Pero, ¿y los demás cristianos de su tiempo? Si hubiera habido muchos como él, Pablo no lo hubiera destacado y puesto como ejemplo. Dice de él que lo confortó y no se avergonzó de sus cadenas, y que cuando viajó a Roma lo buscó con “solicitud” hasta que lo halló. Si bien Pablo estaba prisionero por su Fe en Jesús, predicar, enseñar, etc, ¡necesitaba ser confortado!
La Palabra de Dios es viva y eficaz y su Mensaje permanece para siempre. Esto es, que su Mensaje es para los cristianos de hoy y para los del futuro. Juan en su 1° Carta (2: 28), le escribe a los hermanos en Cristo y les pide que “permanezcan” en Él para que en su Venida no se alejen avergonzados. En 1° Corintios 15: 34, Pablo los insta a que “velen” y no pequen, porque para vergüenza de ellos algunos no conocen a Dios.
Velar: Permanecer despierto el tiempo de dormir. Ser centinela, hacer guardia, cuando se debiera dormir.
Por su parte, Pedro les recomienda que deben estar preparados, listos, para en cualquier momento, presentar defensa de su Fe con mansedumbre y reverencia, ante todo el que demande razón de la esperanza que guardan. Pide que los cristianos mantengan la buena conducta en Cristo para que los calumniadores sean “avergonzados”. Con mucha tristeza los previene de que los van a tratar de malhechores, como al Señor Jesús.
Ahora, es bueno recordar que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte. Sí, Dios busca a lo menospreciado, al que no es, al que no existe para el mundo, para que el que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Dios escoge lo necio, lo menospreciado, lo que no es… ¿Y sabés qué? Hebreos 2: 10-18 dice que el Señor Jesús ¡no se avergüenza de llamarnos Hermanos!
Y en Hebreos 11: 13-16, dice que los que creen en Jesús confiesan que son “extranjeros y peregrinos” en la tierra y declaran que buscan una Patria Celestial, por lo cual Dios ¡no se avergüenza de llamarse Dios de ellos!, porque les ha preparado una ciudad.


*     *     *     *     *

“PORQUE EL QUE SE AVERGONZARE DE MÍ Y DE MIS PALABRAS, EL HIJO DEL HOMBRE SE AVERGONZARÁ TAMBIÉN DE ÉL CUANDO VENGA EN LA GLORIA DE SU PADRE CON LOS SANTOS ÁNGELES". (Marcos 8:38).
“Y a cualquiera que me confiese delante de los hombres, Yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos,
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, Yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los Cielos". (Mateo 10: 32-38).

Medita en la representación pictográfica de la Crucifixión. Simplemente ora a Dios.





(Elena Sanfilippo Ceraso
sábado 12/09/2015)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Sobre la importancia de las Sagradas Escrituras



Hay un pasaje muy hermoso y conocido de la Biblia que nos define la esencia de Dios y su propósito para con el hombre; me refiero a 1ª juan 4:8 donde se expresa que "Dios es Amor". En el vers. 19 del  mismo capítulo dice: "Nosotros amamos porque Él nos amó primero".
Los cristianos no creemos en un dios solitario, sólo en medio de la nada. Los cristianos creemos en un DIOS-FAMILIA; un Dios que en la unidad del Amor contiene a Tres Personas Coeternas e iguales en perfección del PADRE, del HIJO y del ESPÍRITU SANTO; un Dios que poseyendo todo Bien en Sí Mismo, deseó libremente crear al hombre para que llegara a participar de Su Vida Íntima de Amor.
Es por eso que, con igual énfasis, afirmamos la libertad humana en el orden de la Salvación. Porque amar es elegir, sólo las personas pueden hacerlo. De esto no son capaces ni las bestias ni las máquinas. El hombre tiene entonces, posibilidad de cerrarse al Amor de Dios. En cada ser humano que nace hay un nuevo Adán que se levanta tendiendo su mano hacia el árbol de la ciencia del bien y del mal, que le dice a su Creador: No te necesito, yo sé lo que es lo mejor para mí mismo. Yo voy a decidir qué es lo bueno y qué es lo malo.
Hasta principios del siglo XX era el mundo cristiano quien enviaba misioneros al Oriente y al África. En la actualidad la situación es a la inversa. Vivimos un resurgimiento pagano. La promesa de la serpiente de que el hombre puede ser como Dios ejerce una poderosa atracción en Occidente. Se han hecho presentes entre nosotros los más variados cultos africanos y orientales creciendo con una rapidez asombrosa. Tantos que es imposible nombrarlos a todos. No hay día en que no se oiga hablar de la Nueva Era, de budismo o hinduismo, de la Umbanda o la Macumba, de Teosofía, rosacruces o espiritismo.
Aquellos que se mofan de las creencias cristianas, los vemos correr después detrás de los más grandes farsantes y aceptar de ellos, sin discusión, los cuentos más ridículos.
Aquellos que consideran muy exigente a la Ley de Dios, no encuentran inconveniente alguno en hacer los más grandes sacrificios en cualquier plano, sea físico, familiar o económico.
Jamás en el pasado se cumplieron más efectivamente que en la actualidad, la época de la tecnología y la razón científica, aquellas palabras de Jesús: "Se levantarán falsos mesías y falsos profetas que engañarán a muchos". (Mt. 24:11)
Se relata también en las Escrituras que en una ocasión muchos que seguían a Jesús lo abandonaron y se volvieron atrás; entonces el Maestro preguntó a los doce que todavía lo seguían si ellos también querían irse, a lo que Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos? solo Tú tienes Palabras de Vida Eterna". (Juan 6: 66-68).
A este respecto quisiera en esta noche compartir con ustedes un texto de la Escritura que se encuentra en 2ª Timoteo 3:13 hasta 4:5 inclusive, el cual dice así:
"Mas los malos hombres y los engañadores, irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
Empero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;
Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.
Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra.
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio."
Casi podríamos decir que el Apóstol está hablando de nuestra época,porque en 4:3 dice: "Vendrá tiempo". De seguro no está hablando de sus contemporáneos. ¿Y quiénes son éstos, de los cuales en el 3:13 se dice que son engañados y engañadores?. Los que en el 4: 3 y 4 son definidos como los que no soportan la enseñanza, los que dan la espalda a la verdad y se buscan un montón de maestros que les enseñen lo que quieran oir y hacen caso a toda clase de cuentos. Los mismos sujetos de los que estábamos hablando hace un rato y que han establecido sus misiones entre los cristianos. Ahora bien, ¿cuál es la enseñanza a la cual se refiere Pablo, la verdad de la cual se han apartado estos sujetos?. La misma que le declara a Timoteo en 3:14-15 y que éste conoce desde niño: LAS SAGRADAS ESCRITURAS. 
¿Y qué cosa pueden hacer estas Escrituras?.
Presten a esto mucha atención (vers. 15) LLEVARTE A LA SALVACIÓN POR MEDIO DE LA FE EN CRISTO JESÚS. Luego en 3: 16-17 continúa mostrando la importancia de las Escrituras. ¿Qué dice?. Que son inspiradas, esto significa que son Palabra de Dios y capacitan a la persona para hacer toda clase de bien.
Realmente, ¡qué importantes son las Sagradas Escrituras!. A las cuales el mismo Jesús define como "alimento del alma", cuando dijo: "No solamente de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios". (Mateo 4:4).
Porque con este propósito fueron escritas,como dice Juan 20: 30-31: Para que creamos en Cristo Jesús y creyendo tengamos Vida en su Nombre. Porque la Vida Eterna consiste en conocer a Jesús (Juan 17:3) y esto sólo es posible a través de las Sagradas Escrituras.
Por este mismo motivo es que el domingo próximo tendrá lugar el "Impacto Bíblico" donde se repartirán 400 Nuevos Testamentos a las personas de nuestro barrio para que sean ganadas para Cristo a través de las Sagradas Escrituras, porque sabemos que la Palabra de Dios es poderosa y que no vuelve vacía, sino que logra aquello para lo cual se la envió, como dice Isaías 55:11.
Quizás nos preguntemos como es que se logra la Salvación a través de las Sagradas Escrituras, para eso los invito a que lean conmigo Romanos 10: 8-10:
"Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."
Unos versículos más adelante, en el vers. 15 hay una referencia al Impacto Bíblico puesto que dice: "¡Qué hermosa es la llegada de los que traen Buenas Noticias!". Evangelio es la palabra griega que significa Buena Noticia.
Ahora vayamos al texto que nos interesa, ¿qué dicen los vers. 8 y 9?: La Palabra está cerca de la boca y del corazón. Porque si con la boca reconoces como Señor a Jesús y crees en tu corazón ¿que se obtiene?; la respuesta está en el vers. 10: LA SALVACIÓN. Porque con el corazón se cree para quedar libre de culpa, para ser perdonados; pero con la boca, mediante el testimonio público, se lo reconoce para Salvación.
Es decir que el proceso quedaría incompleto si solo creyeramos con el corazón y no lo reconocieramos públicamente con la boca. Son necesarias las dos cosas: CREER y CONFESARLO. Como el mismo Señor Jesús dijo: "A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo le confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos" (Mateo 10:32, Lucas 12:8). Es decir se declarará a favor de esa persona. Eso es también lo que le pedía Pablo a Timoteo que hiciera como vimos en 2ª Timoteo 4:2: Te encargo mucho que prediques el mensaje de salvación y que insistas, cuando sea oportuno y aún cuando no lo sea. El mismo Pablo había respondido al llamado de Cristo cuando iba a Damasco en busca de cartas para hacer más prisioneros cristianos y matarlos. Jesús lo derribó del caballo y Pablo respondió: ¿qué quieres que haga Señor?. Este perseguidor de cristianos fué y se bautizó como testimonio y, luego de una vida predicando el Mensaje de Salvación en Cristo Jesús, murió decapitado en Roma como mártir. Esta es una palabra griega que significa "testigo"

Asimismo Juan Wesley, un pastor anglicano del siglo XVIII, en su viaje de regreso a Inglaterra luego de haber servido como misionero en Norte América; al escuchar un comentario de Lutero a la Carta a los Romanos, expresó que no se había convertido. ¡Era pastor y misionero y aún no había recibido a Jesús en su corazón!.
Este hombre maravilloso tuvo que abandonar por este acto la Iglesia en la cual había nacido y servido, lo cual no fue motivo para que dejara de anunciar a Cristo. Si no lo podía hacer en los templos lo haría entonces en las calles. Esperó a la salida de las fábricas a los obreros, los cuales no eran tenidos en cuenta por una Iglesia dedicada a atender a la nobleza; y les anunció el mismo Mensaje de Salvación que Pablo encargó a Timoteo. Wesley originó un gran movimiento evangélico que revolucionó la Europa de entonces.





Yo mismo, luego de estar años en un seminario católico romano preparándome para el sacerdocio, fuí invitado una noche a una Iglesia Evangélica, y respondí al llamado aceptando públicamente a Cristo en mi corazón como Salvador personal y Señor de mi vida. Por eso no puedo dejar pasar la ocasión sin hacer un llamado: Si alguna persona presente todavía no ha aceptado al Señor Jesús en su corazón, o no lo ha confesado públicamente para Salvación, o quizás hace tiempo que ya no camina con el Señor; lo invito en esta noche, simplemente, a que levante su mano en un acto de fe. No tenga verguenza, la Escritura dice que el que creyere no será avergonzado (Romanos 10:11). El Señor dice en Apocalipsis 3:20: "Yo estoy llamando a la puerta ( de su corazón), si alguién oye Mi Voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos". Jesús lo está invitando a que sea salvo ahora, no pierda esta oportunidad. Repita conmigo: CONFESANDO A DIOS QUE SOY PECADOR, Y CREYENDO QUE EL SEÑOR JESUCRISTO MURIÓ POR MIS PECADOS EN LA CRUZ Y QUE FUÉ LEVANTADO PARA JUSTIFICACIÓN. LO ACEPTO Y LO CONFIESO COMO MI SALVADOR PERSONAL. AMÉN.

Que tengan todos ustedes una bendecida noche. Que el Señor bendiga a su Iglesia para que continúe fiel a su Palabra.


(Pablo Claudio Salvato

  domingo 17/09/1995)

domingo, 6 de septiembre de 2015

¿Cansado/a del camino?

“Y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en Bendición porque Jehová tu Dios te amaba”. Deuteronomio 23:5.

Según el diccionario:
Cansado: Que se debilita o decae. Falto de fuerzas. Agotado, fatigado.
Fatiga: Deterioro interno por estar sometido a esfuerzos repetidos superiores al límite de resistencia e inferiores al límite de elasticidad.
Te pregunto nuevamente: ¿Estás cansado? No te pregunto si te “sentís” cansado, es decir, si te sentís cansado por problemas de índole familiar, laboral, etc. Te pregunto si “estás” cansado por exceso de trabajo físico o intelectual que puede desembocar en problema físico, psicológico o psiquiátrico si no te detienes un momento a meditar en ello.


¿Qué consecuencias puede traer para tu vida el exceso de trabajo?
Pero mejor, vayamos a las fuentes. ¿Qué nos dice la Biblia acerca del trabajo excesivo?
Génesis 3 nos cuenta que vio Dios todo lo que había hecho y era bueno en gran manera. Y bendijo a Adán y Eva: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla,(esto es someter, dominar), señoread… Vida tranquila la de Adán y Eva. ¡Eran los señores de la Creación! Tenían el poder y la autoridad delegados por Dios.
Y cuando Dios acabó su Obra REPOSÓ.
Pero a poco del comienzo de la historia del hombre sobre la tierra, Dios castigó a Adán, Eva y a la serpiente. Veamos qué ocurrió con Adán. Dios le dijo que por haber comido del árbol que le había mandado que no comiese “maldita” sería la tierra por SU causa, y no sólo eso, sino que con dolor comería de ella todos los días de su vida… Y hay más, la tierra comenzaría a producir espinos y cardos, Por lo que Adán “comería el pan con el sudor de su rostro”, ¿Y por cuánto tiempo? ¡Hasta que vuelva a la tierra!, (hasta su muerte). Por tanto, Jehová Dios los sacó del Huerto del Edén y mandó a Adán a que labrase la tierra para comer. ¡Por su desobediencia a Dios, por su orgullo y codicia, Adán pasó de ser un señor a ser un labrador!
La Creación comenzó con toda la Bendición de Dios. Pero por el pecado de Adán, la Bendición se convirtió en maldición ¡para toda la Creación! Sí, este pecado trajo terribles consecuencias para ellos mismos pero también para sus descendientes, hasta la actualidad.
En su inmenso Amor por su Creación, Dios tenía un plan para reconvertir esa maldición en Bendición: JESUCRISTO. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros “maldición”, (Gálatas 3:13). Si eres descendiente de Adán, pesa sobre tí esta maldición. Pero si te has arrepentido de tus pecados y creído que Jesús murió por ti en la cruz del Calvario, que entregó su Vida por Amor a ti, para que sean perdonados tus pecados y darte Vida Eterna, entonces eres Hijo de Dios y Él ya te convirtió la maldición en Bendición por Amor a ti.
Si has hecho profesión de FE pública en Jesús como Salvador Personal y Señor de tu vida, eres libre de maldición pues ya no eres descendiente de Adán. ¡Eres un Hijo de Dios Heredero de Bendición!

Hermano/a, te pregunto nuevamente: ¿Estás cansado por exceso de trabajo?


Veamos qué nos dice la Palabra de Dios con respecto a este tema.
Lucas 4:40-44 nos cuenta que al ponerse el sol todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a Jesús, quien poniendo sus manos sobre cada uno de ellos los sanaba, también echaba fuera demonios. La gente lo buscaba y lo detenía para que no se fuera a otro lugar. 
Juan 4:3-6, narra que Jesús salió de Judea y se fue otra vez a Galilea, pasando por Samaria entró a la ciudad llamada Sicar. Jesús no andaba en ningún medio de transporte, caminaba y caminaba… “CANSADO del CAMINO” se sentó junto al pozo que contenía agua para beber…


Sí, Jesús se cansaba. Pero los Evangelios nos cuentan que siempre subía al monte a orar, aparte, en todo momento. Muchas veces pasaba la noche orando. Otras veces solía apartarse a un lugar desierto.


Marcos nos cuenta que una vez los apóstoles vinieron a Jesús luego que Él los enviara a enseñar, a sanar y a liberar y le contaban asombrados todo lo que habían hecho en Su Nombre. ¡Pero estaban muy cansados! Y como Jesús conoce muy bien sobre las consecuencias del exceso de trabajo, les hizo una invitación: 
“VENID VOSOTROS APARTE A UN LUGAR DESIERTO Y DESCANSAD ALLÍ UN POCO”. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto, pues la gente no les dejaba tiempo ni para comer. (Marcos 6:30-32).
¡Qué preciosa escena!, como la de un cuadro en Lucas 5:1 a 11.



Jesús junto al lago de Genesaret con el gentío que se agolpaba sobre Él para oir la Palabra de Dios. Dos barcas cerca de la orilla del lago y los pescadores descendiendo de ellas para lavar y remendar las redes, muy desanimados pues no habían pescado nada durante toda la noche. Jesús entró en la barca de Pedro y le pidió que la apartase de la tierra un poco, y ahí, sentado, enseñaba a la multitud sobre el Evangelio del Reino de Dios. 
Pero también observaba a los pescadores que continuaban trabajando con las redes luego de una larga noche en la que no pudieron pescar nada.
Cuando terminó su enseñanza, Jesús le dijo a Pedro: -Boga mar adentro y echa las redes para pescar.
Pedro le contestó: -Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado, mas en Tu Nombre echaré la red.
¡Pobre Pedro! Ser pescador era su trabajo. Un trabajo rudo, arduo, sin horarios, sacrificado, riesgoso… Vivía de la venta de lo que pescaba. Si esa noche no había pescado nada, no vendía nada y por lo tanto no había ingreso económico. Estaba cansado, agotado y quería ir a descansar. Había escuchado a Jesús mientras trabajaba con las redes. ¡Qué bien hablaba! Por eso las multitudes lo seguían. Pero él no había pescado nada, no iba a llevar dinero a su casa. Las Palabras de Jesús no lo alimentaban ni a él ni a su familia. Pero al oir la propuesta de Jesús decidió hacer una manifestación de Fe: “…mas en Tu Nombre echaré la red…”
Pedro arrojó las redes, ¿y qué pasó? ¡Se rompían las redes de lo cargadas que estaban! Incluso invitaron a otros pescadores que también llenaron sus redes. 


Ahí mismo, Pedro cayó de rodillas ante Jesús y se reconoció pecador. Comprendió que el Mensaje de Vida de Jesús es integral, pleno. Que Jesús conoce de las necesidades humanas terrenales y que éstas tienen que ser satisfechas, cubiertas. Pedro no regresó a su casa con las manos vacías pero lleno de palabras lindas dichas por Jesús. Se dio cuenta que Jesús nunca permitiría eso. Por eso cuando llegaron a la orilla, dejándolo TODO le siguió.
Juan (21:3), narra que después de la muerte de Jesús, Pedro y otros discípulos fueron a pescar. Y esa noche tampoco pescaron nada. Cuando amanecía se presentó Jesús Resucitado en la playa, pero ellos no lo reconocieron, y les pidió de comer. Ellos le dijeron que no tenían nada. ¡Esta vez también habían trabajado toda la noche sin éxito! Ya se iban a descansar, pero Él les dijo “echen la red a la derecha de la barca y hallarán”. Así lo hicieron y no la podían sacar por la gran cantidad de peces. Al descender a tierra vieron brasas puestas y un pez encima de ellas y pan. ¡Y así Jesús los invitó a comer! Ahí lo reconocieron.


Jesús no te pide que dejes el trabajo, pero sí que te sientes a comer con Él, que no dejes de hacerlo. Corre a tener un Encuentro con Jesús, no dejes que el trabajo excesivo impida tu Encuentro con Él.
¿Sabes porqué utilizo esta foto antes de finalizar el estudio? Por que es el tiempo del Encuentro con Jesús, a solas, compartiendo el pescado asado que Él preparó especialmente para ti. Sí, es necesario que trabajes para que cubras las necesidades básicas, pero es imprescindible que vayas al Encuentro de Jesús para Reposar, beber, alimentarte espiritualmente, esto es, buscar el Reino de Dios y su justicia.
Marcos 6:48 nos cuenta que Jesús estaba solo en tierra y la barca con sus discípulos se hallaba en medio del mar y viéndolos REMAR con GRAN FATIGA, porque el viento les era contrario, vino a ellos andando sobre el mar, pero ellos muy cansados, no lo reconocieron. El Buen Jesús, compasivo de quien se fatiga por el arduo trabajo, va a su encuentro, lo busca, lo llama…Pero el cansancio hace que la persona lo desconozca, aún cuando lo llama por su nombre, aún cuando oye su voz…Tal vez, el exceso de trabajo le ha impedido ir al Encuentro de Jesús, ¡No le queda tiempo! ¡Es tanto lo que tiene que hacer! Leemos en Eclesiastés 10:15: “El trabajo de los necios los fatiga”. El salmo 14:1 define al necio: “Dice el necio en su corazón: no hay Dios”.
Hay promesas preciosas en la Biblia para el que cree en Jesús. Por ejemplo el salmo 121:6: “…el sol no te fatigará de día ni la luna de noche…”


Pero si no vas al Encuentro de Jesús, ¿cómo sabes lo que Él tiene para ti en su Palabra?
Sí, hay Promesas preciosas, pero también hay una ADVERTENCIA, en Hebreos 12: 1-3: “PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS…PARA QUE VUESTRO ÁNIMO NO SE CANSE HASTA DESMAYAR”.
Jesús te invita ahora: “VENID A MÍ todos los que estáis trabajados y cargados y YO os haré descansar”. (Mateo 11:28)

*     *     *     *     *

“VENID VOSOTROS APARTE A UN LUGAR DESIERTO Y DESCANSAD ALLÍ UN POCO”. (Marcos 6:31).

También Jesús se cansó, Sabe lo que el cansancio significa para una persona y qué consecuencias puede traerle a su vida en lo personal, familiar, social…El cansancio es una herramienta poderosa en las garras del diablo para llevarla a la destrucción. Es un verdadero azote de satanás. El exceso de trabajo puede afectar la salud física y mental de un individuo.
Jesús conoció el tremendo cansancio al cargar con su cruz muy pesada y habiendo sido antes azotado. Muchas veces cayó. Hasta que ya no pudo levantarse. Tuvieron que ayudarlo a cargar su cruz.


Jesús te invita a que tengas un “Encuentro” con Él, quiere darte DESCANSO. ¿Estás muy cansado? Acepta su invitación. Y si tú se lo pides: Él te dará Agua Viva para que no tengas SED jamás y te dará PAN, porque Él es el PAN DE VIDA y nunca más tendrás HAMBRE.
Pon tus ojos en Jesús para que no te canses hasta desmayar. 


En Mateo 6:25-34, Jesús da la clave:
“No se afanen por vuestra vida: ¿qué como?, ¿qué bebo?, ¿qué visto? Vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Busquen primeramente el Reino de Dios y su Justicia y todas estas cosas os serán añadidas. Basta a cada día su propio mal."
Vé al Encuentro de Jesús y hallarás Reposo ¡ahora!



Así dibujé Isaías 40: 26-31 y Salmo 39: 7 







(Elena Sanfilippo Ceraso
    sábado 05/09/2015)

domingo, 30 de agosto de 2015

El Reino del Revés


Te voy a pedir que leas detenidamente la letra del himno “En el Monte Calvario”.

En el monte Calvario estaba una cruz,
emblema de afrenta y dolor,
y yo amo esa cruz do murió mi Jesús
por salvar al más vil pecador.

Coro:
¡Oh! yo siempre amaré a esa cruz,
en sus triunfos mi gloria será;
y algún día en vez de una cruz,
mi Corona Jesús me dará.

Y aunque el mundo desprecie la cruz de Jesús,
para mi tiene suma atracción,
pues en ella llevó el Cordero de Dios
de mi alma la condenación.

En la cruz de Jesús do su sangre vertió,
hermosura contemplo sin par;
pues en ella triunfante a la muerte venció,
y mi ser puede santificar.

Yo seré siempre fiel a la cruz de Jesús,
su oprobio con él llevaré,
y algún día feliz con los santos en luz
para siempre su gloria veré.


Habla de un lugar: el Monte Calvario. Lugar donde crucificaron a Jesús, no lejos de las murallas de Jerusalén, pero fuera del recinto de la ciudad. En el mismo lugar había un jardín privado para sepulcro en que estuvo tendido el cuerpo de Jesucristo hasta su Resurrección. La expresión Monte Calvario se fundamenta en el nombre “Gólgota”, que en hebreo y arameo significa “cráneo”, pues tiene una ligera elevación en la parte superior como de un cráneo. En griego, “Kranion”. El término “calvario” proviene del latín “calvaria”, del que deriva el castellano “calavera”.


La crucifixión era la pena capital ejecutada mediante la fijación del “reo”: ¡Jesús!, a una cruz, se ataban las manos y los pies, o de manera más cruel, se usaban clavos, traspasando manos y pies. Muchos pueblos la aplicaban: sirios, persas, cartagineses y egipcios. Para los israelitas, colgar a una persona de un madero era una señal de una “maldición” espeial. (Deut. 21:22-23). Pero el apóstol Pablo ve en este texto, el anuncio profético de la maldición que Cristo iba a llevar en la Cruz en nuestro lugar. (Gál.3-13)
Con frecuencia se azotaba al condenado, que con el cuerpo lacerado era a continuación obligado a llevar su Cruz. La muerte sobrevenía después que la sed y el hambre hubieran surtido sus efectos. Una forma de acelerar la muerte era quebrarle las piernas. La cruz era de madera y pesada. Llevar la cruz significa incurrir en el oprobio (deshonra y deshonor públicos) y las calumnias (acusación falsa pública). Cristo fue hecho “maldición” por nosotros: “Maldito todo el que es colgado de un madero”. (Gál.3-13).
Después de la crucifixión, muchos discípulos tuvieron otra actitud con respecto a la Cruz. Pablo se gloriaba en la Cruz de Cristo, (Gál. 6-19), ya que la crucifixión de Jesús representa Perdón de Pecados, Muerte y Resurrección. (Ef. 2-16/ Col.1:20). En 2° Corintios 13:4 afirma que aunque Jesús fue “crucificado en debilidad” VIVE por el PODER de DIOS. Sí, a éste Jesús crucificado resucitó Dios. (Hechos 21:32).


Señor Jesús: Yo no soy DIGNO de que entres bajo mi techo.(Mateo 8:8).
El que ama a padre o madre más que a mí, no es “digno” de mí, el que ama a hijo o hija más que a mí, no es “digno” de mí. Y el que no toma su Cruz y sigue en pos de mí, no es “digno” de mí”. (Mateo 10:37,38).
Dignidad: Persona investida de honor y autoridad.
En Mateo 16:24, Jesús repite: “Si alguno quiere venir en pos de mí, “niéguese a sí mismo”, “tome su Cruz” y “Sígame”.
Jesús te invita a seguirlo, pero tiene condiciones:
-Niégate a ti mismo. -Toma tu Cruz. -Sígueme.
Jesús mismo empleó la Cruz en sentido figurado y espiritual. Y profundizó aún más en las condiciones para seguirlo. Lucas nos cuenta que grandes multitudes iban con Jesús. (14:25 a 33). Él se volvió y les dijo: “Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre y madre y mujer e hijos y hermanos y hermanas, aún también, su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su propia Cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”.
Aborrecer: Aversión: oposición y repugnancia.
Jesús no quería que grandes multitudes lo siguieran. Él no era un político, ni un pastor estrella, ni un gobernante, ni un “papa” o líder religioso mundial. No vino al mundo para cumplir ninguna de esas funciones. Claramente había dicho: “Mi Reino no es de este mundo” y que había ángeles a su servicio. Incluso, vimos cómo la Creación se le sometía, porque Él es el Creador. Él es el Rey de Reyes y Señor de Señores, pero vino a la tierra como SIERVO, vino a salvar lo que se había perdido, a entregar su Vida, a dar su Sangre Preciosa por cada uno de nosotros. Dice Pablo, en 1° Corintios 1:18, que la Palabra de la Cruz es LOCURA a los que se pierden, pero a los que se salvan, es PODER de DIOS.
Jesús vio a las multitudes siguiéndolo, pero al volverse le habló al individuo: “Si alguno viene a mí y no aborrece…” y finalizó diciendo: “Así pues, cualquiera de vosotros que no “renuncia” a TODO lo que posee, no puede ser mi discípulo.
-Negación. –Aborrecer. –Renunciar.
¿Tú estás perdido entre la multitud de “cristianos” que dice seguir a Jesús? MEDITA seriamente en ello.
Sí, quieren seguir a Cristo, pero no por el Camino que Él indica que vayan. Quieren elegir el camino por donde ir. Pero hay un solo Camino para llegar al Padre: Jesús. Y rechazan cumplir las condiciones que Jesús impone: negación, renuncia, tomar la Cruz,para seguirle…
Les gusta mirar la Cruz Vacía: ¡Jesús Resucitó! ¡Gloria a Dios!


Pero antes Jesús debió pasar por la Cruz. Dijo en Getsemaní, mientras oraba antes de la crucifixión: “Padre, si quieres pasa de mí esta Copa, pero no se haga mi voluntad sino la tuya. Puesto de rodillas oró, mientras un ángel del Cielo le fortalecía y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían a tierra” (Lucas 22:39-46).
Cada persona que decide seguirle, debe tomar su Cruz personal, llevarla y luego será resucitada. Debe seguir sus pasos y andar por donde Él anduvo. 


¡Cuenta con su Presencia incondicional! Por eso Pablo dice en 1° Corintios 1:23 y 2:2: “Pero nosotros predicamos a Cristo Crucificado”. No hay Resurrección sin Cruz.

*      *     *

Los Hebreos: Dignos del Señor Jesús. (10:32-39)
Leemos: “Traigan a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido “iluminados”, sostuvieron “Gran Combate de Padecimientos” por una parte, con “vituperios y tribulaciones” fueron hechos Espectáculo, esto es, fueron expuestos al público para diversión o recreación. Y, por otra parte, llegaron a ser compañeros de los que estaban en una situación semejante, se compadecieron de los presos y el despojo de los bienes sufrieron con gozo, sabiendo que tienen una mejor y perdurable herencia en los Cielos…”
Sí, el que sigue al Señor Jesús, es Hijo del Reino. Pero este Reino del Señor Jesús, no es de este mundo. ¡Es el Reino del Revés! El mundo no entiende que su única ley es la Ley del Amor, tampoco entiende el Mensaje de la Cruz, ¡es locura! Solamente la persona que se niega a sí misma, toma su Cruz y le sigue es digna de Él, es decir, Jesús la inviste de Honor y Autoridad. ¡Pasa a ser un Hijo del Reino! Pero va por el Camino de la Cruz siguiendo a su Señor. No ocupa los mejores lugares en este mundo, sino que por el contrario, ese Hijo del Reino es hecho “espectáculo” para el mundo.


El príncipe de este mundo es el diablo. Él no comprende la “Ley del Amor”. Es una Locura que:
-Jesús lavara los pies a sus discípulos. (Juan 13:5).
-Jesús entrara montado en un pollino en la que fue su “entrada triunfal a Jerusalén”. (Juan 12:12-15)
-Afirmara: Si alguno quiere ser el primero será el “postrero” de todos y el “servidor” de todos. (Marcos 9:33 a 35).
-Que hablara de negación, renuncia, tomar la cruz para seguirle, cuando el diablo propone condiciones atractivas para que lo sigan.
-Y en Marcos 10:42-45, Jesús enseñó: “Sabéis que los gobernantes se enseñorean de las naciones y ejercen potestad sobre ellas. No será así entre ustedes, sino que el que quiere hacerse grande entre ustedes, será su SERVIDOR, y el que de ustedes quiera ser el primero, será SIERVO de todos.
PORQUE EL HIJO DEL HOMBRE NO VINO PARA SER SERVIDO SINO PARA SERVIR, PARA DAR SU VIDA EN RESCATE POR MUCHOS.
Sólo Jesús puede hacernos DIGNOS. Pero tenemos que estar dispuestos a pagar el precio. Su Sacrificio en la Cruz del Calvario no es barato.

Si sigues a Jesús te invito a que tomes una hoja y dibujes bien grande Colosenses 2:8-15. Repítelo mil veces y que no te quede ninguna duda de este pasaje. “JESÚS ANULÓ EL ACTA DE LOS DECRETOS QUE HABÍA CONTRA NOSOTROS, QUE NOS ERA CONTRARIA, QUITÁNDOLA DE EN MEDIO Y CLAVÁNDOLA EN LA CRUZ. Y despojando a los principados y potestades , los exhibió públicamente, TRIUNFANDO SOBRE ELLOS EN LA CRUZ.
Yo lo dibujé más o menos así. Dios te bendiga.





















Alabemos juntos a Dios!!







(Elena Sanfilippo Ceraso
     viernes 28/08/2015)