domingo, 23 de agosto de 2015

Te confieso Señor . . . .


Te confieso Señor, con mucha vergüenza que mi FE es muy DÉBIL. Sí, tengo poca Fe. Perdóname, Señor Jesús. Y como los discípulos te ruego: ¡Auméntame la Fe, Señor Jesús! (Lucas 17: 5-6)
¿Y qué les contestó el Señor, cuando le hicieron este pedido?
-“Si tuvieran Fe como un grano de mostaza le podrían decir a este sicómoro (o plátano falso): “Desarráigate y plántate en el mar y les obedecería”.


Cuando digo “poca Fe” no es sinónimo de “incredulidad”.
Un día un hombre se arrodilló delante de Jesús y le pidió misericordia para su hijo que era lunático y padecía muchísimo porque muchas veces caía en el agua o en el fuego. Pero, ¿qué había ocurrido? Los discípulos no lo habían podido liberar, contó el hombre.
Tremendas palabras fueron pronunciadas por el Señor Jesús al escuchar el relato:
-¡Oh, generación incrédula (con falta de Fe) y perversa (por placer realizan actos crueles e inmorales)! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar?
Luego reprendió al demonio el cual salió del muchacho y éste quedó sano.


A solas, sus discípulos le consultaron por qué habían fracasado y Él les respondió:
- Por vuestra “poca Fe” porque si tuvieran Fe como un grano de mostaza le dirían a este monte: “Pásate de aquí allá y se pasará” y NADA les será IMPOSIBLE”. Pero este género no sale sino con AYUNO y ORACIÓN, finalizó Jesús. (Mateo 17:14 a 21).

Los discípulos le habían contado a Jesús que aún los demonios se sujetaban a ellos en SU NOMBRE. Pero, ¿y ahora?. Bueno, en algunos casos, hacía falta ayuno y oración. Es decir, había que tomar una decisión personal, dar un paso no sólo de Fe, sino de esfuerzo personal, por amor genuino al prójimo, para que reciba la liberación.
Ahora comenzaban a entender por qué Jesús se retiraba a orar solo y en ayunas antes de comenzar su día y también en todo tiempo.


No es tan sencillo orar a Dios. Jesús les dijo:
-Todo lo que pidan orando crean que lo recibirán y les vendrá. Pero hay una condición: PERDONAR al que les hizo mal porque sino el Padre Celestial no los perdonará a ustedes tampoco. (Marcos 11:25-26)
En Hechos 12: 1-20, leemos que Herodes había apresado algunos de la Iglesia para maltratarlos y asesinó a Jacobo. También apresó a Pedro y puso a cuatro grupos de cuatro soldados para que lo custodien. Pero la Iglesia “hacía sin cesar oración a Dios por él”. Pedro, custodiado y sujeto con dos cadenas estaba durmiendo, ¡durmiendo!, y por supuesto que cuando vino un ángel de Dios y lo sacó de la cárcel, ¡pensaba que era una visión! Sólo creyó cuando vio que estaban en el calle y el ángel se apartó de él. Pero no fue el único con “poca Fe”.


Pedro decidió refugiarse en la casa de Marcos, donde muchos estaban orando pidiendo a Dios algo así: -Señor, rescata a Pedro, preserva su vida…!
Pedro tocó a la puerta y atendió Rode, quien al reconocer su voz volvió al grupo a avisarles que Pedro estaba aún afuera. ¿Y qué le contestaron? ¿Estás loca? ¡Es su ángel!
Mientras, Pedro persistía en llamar. Y cuando abrieron y lo vieron, se quedaron atónitos. Una sola, Rode, de todo el grupo creyó, y la trataron de loca.
En Lucas 12:28, Jesús llama a sus discípulos “hombres de poca Fe”, refiriéndose a que no debían afanarse ni ponerse ansiosos por sus necesidades básicas diarias, porque el Padre Celestial sabe que tienen necesidad de estas cosas. Y los invitó a que busquen primero el Reino de Dios y todas estas cosas les serían añadidas.
En Mateo 8:26 , Jesús nuevamente los llamó “hombres de poca Fe”. Un día estaban todos en la barca y se levantó una gran tempestad y ¡Jesús dormía! Ellos gritaron:
-¡Señor, sálvanos que perecemos!
Él les dijo: -¿Por qué teméis “hombres de poca Fe”? Se levantó y reprendió a los vientos y al mar y se hizo grande bonanza. Y los discípulos se maravillaron y dijeron: ¿Quién es Éste que aún el viento y el mar le obedecen?.


Otro día Jesús multiplicó cinco panes y dos peces y comieron más de cinco mil personas y sobraron doce cestas llenas. ¡Otro tremendo milagro! Luego, Jesús le pidió a los discípulos que suban a la barca mientras Él despedía a la multitud. Subió al monte a orar y cuando llegó la noche estaba solo. Mientras tanto la barca estaba en el medio del mar, azotada por las olas y el viento. Alrededor de la cuarta vigilia, (tres a seis de la mañana), Jesús vino a ellos andando sobre el mar y cuando lo vieron, se turbaron, gritando con miedo: ¡Un fantasma! ¡Un fantasma! Pero Jesús les dijo:
-¡Tened ánimo! ¡Yo Soy, no temáis!


-Bueno, Señor, te creemos. ¡Sube a la barca ya!
No, no fue esa la respuesta de sus discípulos. Habían visto y vivido el Poder del Señor Jesús sobre los alimentos, sobre las leyes físicas y situaciones biológicas, su compasión por las personas y su preocupación por satisfacer sus necesidades básicas. Sí, lo habían visto y vivido. Pero aún se preguntaban:
- ¿Qué hombre es éste que aún los vientos y el mar le obedecen? Pero cómo, ¿el que reprendió y calmó el mar, no iba a andar sobre el mar? Sí, el mar obedecía a su voz. Pero los discípulos, lo vieron, escucharon su voz y aún tenían dudas de que fuera Él. Pero hay más aún. ¿Qué le dijo Pedro?
-Señor, si eres Tú, manda que yo vaya a Ti sobre las aguas. ¡Si eres Tú! Pedro lo desafió. Muéstrame. Quiero comprobarlo ahora con este milagro. Y el Buen Jesús, por amor le dijo: -Ven.(Mateo 14)
Luego, al hundirse Pedro, Jesús lo reprendió:
- Hombre de poca Fe, ¿por qué dudaste?
Pero la duda, en Pedro, se había originado antes, cuando no lo reconoció a Jesús.
También Pablo, el apóstol, le cuenta a los Corintios en el capítulo 1, que en Asia les sobrevino una gran tribulación y fueron abrumados sobremanera, más allá de sus fuerzas, de tal modo que habían perdido la esperanza de conservar la vida. Y tuvieron en ellos mismos sentencia de muerte. Y sin esperar ya nada, ¡Dios los libró!
Jesús siempre probaba la Fe de sus discípulos. Previo a la alimentación de los cinco mil, le preguntó a Felipe: -¿De dónde compraremos pan para alimentar a la multitud? Vino Andrés y trajo cinco panes y dos peces que un muchacho le había entregado. Pero preguntó: ¿Qué es esto para tantos? Humanamente no es nada. Pero Jesús toma lo poco que le damos y lo multiplica. Así es que tomó los cinco panes y los dos peces, los bendijo y los repartió a sus discípulos para que alimenten a la multitud.


¿Qué le damos al Señor para que lo multiplique y todos disfruten de sus Bendiciones? ¿Estoy dispuesta a adorarlo obedeciéndole con placer y sirviéndole con fervor, renunciando a mi ego? Él nos necesita para bendecir a otros.



EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ

Hay una sola causa que debilita nuestra Fe: la falta de dependencia absoluta en nuestro Padre Celestial. De ahí provienen el afán, la ansiedad, las preocupaciones, la duda, el orar sin fe, la falta de perdón, el temor al poder de la naturaleza y al aumento de la maldad, la indiferencia, el egoísmo, el amor propio, el individualismo, etc, que debilitan nuestra Fe. A veces éste se produce en un proceso lento, diario…
Nos dice Jesús que nosotros valemos mucho más que las aves del cielo a quienes nuestro Padre Celestial alimenta. Y que Él sabe que tenemos necesidad de todas estas cosas: ¿Qué comemos? ¿Qué vestimos? ¿Qué haremos mañana? ¡Basta a cada día su propio mal!, nos dice una y otra vez.


Jesús dice, además, que el Padre Celestial establece claramente la diferencia entre sus Hijos y los gentiles (idólatras o paganos), quienes se afanan y se llenan de ansiedad y buscan aquí y allá para el presente y el futuro.
Cabe preguntarnos aquí: ¿Creo realmente que soy Hijo/a de Dios por medio del Señor Jesús? ¿Creo que mi Padre Celestial se ocupa de mí día a día? ¿O estoy viviendo como un gentil?
Éste es un tema de FE, se trata de depender totalmente de nuestro Padre Celestial, porque creo que le pertenezco y que fui comprado por precio, el precio de la Vida de Jesucristo, que derramó su Sangre preciosa por mí en el Calvario. ¡Y nunca más una Fe ANÉMICA!.



Esta Fe anémica trae para nuestras vidas terribles consecuencias: la Fe es para el cristiano el ESCUDO con el que apaga todos los dardos de fuego que el maligno le arroja y si su Fe es débil, va a recibir muchas heridas y vivirá sangrando permanentemente. Sólo con la Coraza de Fe y Amor puede resistir al diablo que lo busca para devorar. El cristiano con Fe anémica tampoco va a resistir cuando su Fe sea probada con distintas aflicciones. Te ruego que leas Efesios 6:16/ 1° Tes. 5:8/ 1° Pedro 5:9 y 1: 6-7.
En 1° Timoteo 6:12 y 2° Timoteo 4:7 Pablo nos dice: “…pelea la Buena Batalla de la Fe…”, “…he peleado la Buena Batalla, he guardado la Fe…”


¡Sí! Estamos batallando para guardar nuestra Fe.

Y ésta es la Victoria que ha vencido al mundo: nuestra Fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que CREE que Jesús es el Hijo de Dios?" (1° Juan 5:4-5).      

(Elena Sanfilippo Ceraso
   sábado 22/08/2015)

domingo, 16 de agosto de 2015

Las Fiestas de Jehová




En Levítico 23 tenemos una lista de estas "Fiestas Solemnes" o "Santas Convocaciones", siete fiestas en total, el número perfecto, las cuales tipificaban las multiformes bendiciones desde la cruz hasta el milenio:
                          1) El Sábado (Lv. 23:1-3): Antitipo: En los caps. 3 y 4 de la Carta a los Hebreos se especifica que, el reposo de Dios al finalizar la Creación, es la instauración del reposo eterno preparado para los hombres, dado que Dios mismo no tiene necesidad de él. No sólo el sábado semanal tipificaba el verdadero reposo de Dios, también lo hacía la promesa de la tierra de Canaán. Es por eso que no es Josué ( cuyo nombre significa "Jesús") quién entró en la tierra prometida e hizo ingresar al pueblo de Dios en ella. En realidad nadie ha obtenido la promesa (Hbr. 11:39-40) fuera de Jesús, pues el reposo divino es el Cielo, en donde Jesús entró para prepararnos un lugar. (Jn. 14:1-3; Hbr. 11: 10, 16; 12: 22-23; 13:14). La Tierra prometida no es la Jerusalén terrena, sino la Celestial. Los creyentes entrarán en este reposo, en el que en principio ya están por la fe (Hbr. 4:3; Ef. 2:6), pero cuyo cumplimiento definitivo está aún en el futuro. (Hbr. 4:9; Ap. 21 y 22).
                        2) La Pascua (Lv. 23:5): El 14 del mes de Abib se celebraba la Pascua seguida de la Fiesta de los panes sin levadura, siete días a partir del 15 de Abib (Lv. 23: 6-8).
Antitipo: "Nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros", es el cumplimiento de la primera parte de esta fiesta. La segunda parte es mencionada en 1ª Cor. 5: 7-8 de este modo: "Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura , de sinceridad y verdad"; esto es: quién ha aceptado a Cristo como Salvador personal debe ser "nueva masa".
                        3) La Gavilla de la Primicia (Lv. 23:9-14): Se presentaba la primera gavilla de la cosecha de cebada "el día siguiente del día de reposo".
Antitipo: Jesús es "el Primogénito de los muertos" (Colos. 1:18; Apoc. 1:5; 1ª Cor. 15:20), cuya resurrección ocurrió el primer día de la semana, es decir "el día siguiente" del sábado.
                        4) PentecostésFiesta de las Semanas, Las Primicias de la Cosecha del Trigo (Lv. 23:15-22): Cincuenta días después del Mecido de la Gavilla, al día siguiente del sábado, tenía lugar esta fiesta en la que se celebraba la constitución del pueblo hebreo a partir de la recepción de la Toráh.
Antitipo: La constitución de la Iglesia a partir de la recepción del Espíritu Santo, el cual es en el creyente la Nueva Ley o Ley de Cristo.
                        5) Fiesta de las Trompetas (Lv. 23: 23-25): Se celebraba el primer día del séptimo mes, pero a partir de un cambio en el calendario, pasó a ser el primer mes y, por lo tanto, para los judíos es Rosh HaShaná (Año Nuevo). Es un día precedido por un mes de penitencias. Se lo llama también Yom HaDin (Día del Juicio), y la tradición rabínica explica que en Año Nuevo tres libros son abiertos: uno para los justos, otro para los impíos y un tercero para aquellos mediocres cuya sentencia queda en suspenso hasta el Yom Kippur (Día de la Expiación o del Perdón), que se celebra diez días después. Lo característico de este día es el sonido del shofar, la trompeta de cuerno de carnero. El elemento destacable en esta fiesta es la renovación de bendición sobre el pueblo.
Antitipo: El Señor vendrá a buscar a los santos en el arrebatamiento, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios (1ª Tesal. 4:16). Los creyentes vivos serán transformados y los muertos resucitados, momento en que sonará "la última trompeta" (1ª Cor. 15:52), debido a que en el ejército romano, cuando tenían que emprender la marcha, las trompetas tocaban tres veces: 1) desmontaban las tiendas; 2) formaban; 3) emprendían la salida. Cuando la Iglesia sea arrebatada tendrá lugar la conversión del pueblo judío a Cristo, tal como se expresa en Rom. 11:25-27.
                       6) Día de la Expiación (Lv. 23: 26-32): Sólo el sacrificio realizado en este día era expiatorio. Sólo en este día podía ingresar el Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo y presentaba la sangre del macho cabrío degollado, en tanto que, sobre otro chivo se imponían las manos y se lo abandonaba en el desierto, pues era para Azazel, es decir para "apartamiento" del mal en medio del pueblo.
Antitipo: Hebreos 9 indica que la entrada del Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo una vez al año, y no sin sangre, prefiguró la entrada de Jesús en el Cielo haciendo el único sacrificio expiatorio válido. El macho cabrío del apartamiento o de Azazel no es expiatorio y significa que el mal, su autor y los pecadores serán arrojados en el lago de fuego y azufre al final del milenio.
                       7) Fiesta de los Tabernáculos (Lv. 23: 33-44): Recibe su nombre de la costumbre de morar en cabañas de enramadas durante su celebración. Tenía lugar cuando finalizaban las cosechas y la vendimia, razón por la cual recibió también el nombre de Fiesta de las Cosechasrecordaba el tiempo de la peregrinación por el desierto antes de entrar en la Tierra Prometida. Como se celebra cinco días después de Yom Kippur, el pueblo purificado de sus pecados, cantaba alabanzas a Dios por la salvación y por la abundancia. Es un festival de gran alegría llamado a veces HaJag (La Fiesta, Nehemías 8:14). En la liturgia se alude a ella como Ziman Simjatenu (La ocasión de nuestro regocijo).
Antitipo: Sin lugar a dudas es una alusión al Reino Milenial, el cual es la antesala al verdadero Reino en plenitud de los Nuevos Cielos y de la Nueva Tierra.

(Pablo Claudio Salvato
         12/11/2002)   

sábado, 15 de agosto de 2015

¿Carceleros de la Palabra de Dios?

"Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi camino." (Salmo 119: 105)



Te voy a pedir que tomes tu Biblia entre tus manos y le dediques un tiempo a observarla con atención, a recorrerla, a descubrir o a redescubrir sus partes: las tapas, el lomo, el índice, las notas al pie de la página, sus mapas, vocabulario y todo lo que contiene. ¿Hay algo que no habías visto? ¿Qué descubriste?
La Biblia es la Palabra de Dios. Por este precioso Libro Dios nos habla y nos entrega su Mensaje de Amor: Jesucristo, presente en el Antiguo y Nuevo Testamento.

Medita:
¿Cuál es tu relación con ella? ¿Qué lugar ocupa en tu vida? ¿La amas?
La relación con tu Biblia determina cómo es tu comunicación con el Padre Celestial e indica cuál es tu grado de comunión diaria con Él y si estás haciendo su Voluntad.
¿Cuál es tu conclusión de la observación?
-Tu Biblia está subrayada, coloreada, con fechas indicadas, ubicada en un lugar siempre a mano, se puede ver a simple vista que la lees a menudo, con listas de oración en su interior, etc.
-Tu Biblia es un lindo adorno, muy cuidada y con poco uso.


¿Sabías que a través de la historia enemigos de Dios intentaron destruirla para siempre, silenciarla, apresarla…? Pero no lo lograron ni lo lograrán jamás. Porque también a través de la historia, existieron y existen hombres, mujeres y niños dispuestos a dar su vida por difundirla, traducirla a otros idiomas, enseñarla o predicar su mensaje de Vida Eterna en el Nombre de Jesús.










¡La Biblia no está PRESA! Pero, ¿eres tú uno de los carceleros que intenta en vano apresarla? O te identificas con el mensaje de Juan en Apocalipsis 1:9: “Yo Juan, vuestro hermano y copartícipe vuestro en la tribulación, en el Reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”
¡La Palabra de Dios nunca va a estar presa! A pesar de algunos cristianos que declaran que es un libro religioso más y a pesar de sus enemigos, ella sigue avanzando, corriendo, nada ni nadie la detiene ni la podrá detener jamás. (2° Tim. 2:9)

Envían biblias en globos controlados informáticamente para que 
lleguen a manos de los cristianos en Corea del Norte.

¿Cuál es el origen de las Escrituras? ¿Tiene fin?
Toda Escritura es inspirada por Dios. (2° Tim. 2:9). La Palabra de Dios no tiene fin, permanece para siempre. (1° Pedro 1:25). Dijo el Señor Jesús: “Porque de cierto os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Palabra, hasta que todo se haya cumplido.” (Mateo 5:18)

¿En qué estado mantienes tu ESPADA?
Sí, la Biblia es la espada del Espíritu y forma parte de la armadura que el cristiano debe vestir para estar firme contra las acechanzas del diablo. (Efesios 6:17).

¿Cómo es la Palabra de Dios?
Hebreos 4:12 la describe así: “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.
Discierne: señala la diferencia entre una cosa y otra. Ej: entre el bien y el mal.
Coyunturas: articulación movible entre un hueso y otro.
Tuétanos: médula. Llegar hasta lo íntimo o profundo de algo.
Penetrar: profundizar.
Eficaz: Tiene poder para actuar, es apta y competente.

El apóstol Juan hace alusión al Poder de la Palabra de Dios cuando le escribe a los jóvenes y les dice que son fuertes porque la Palabra de Dios permanece en ellos y han vencido al maligno. (1° Juan 2:14).
El apóstol Pablo le aconseja a Tito que encomiende a mujeres ancianas que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos e hijos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada. (Tito 2).
Blasfemia: Maldecir. Palabra injuriosa contra Dios y cosas santas.

¿Por qué debemos leer la Biblia?
Las Sagradas escrituras nos hacen sabios y en ellas aprendemos que la Salvación es por la Fe en Cristo Jesús SOLAMENTE. Es útil para enseñar, redargüir (dejar ver con claridad), corregir, instruir (brindar conocimiento) en justicia.
Hermano/a: ¡SÓLO BIBLIA!

¿Se puede invalidar la Palabra de Dios?
Los fariseos y todos los judíos se aferraban a la tradición de los ancianos. Ej. Si muchas veces no se lavaban las manos no comían. Y se enojaron con Jesús porque los discípulos no andaban conforme a su tradición. Pero… ¡sorpresa! ¿Qué les respondió Jesús?
-“¡Hipócritas! Ustedes dejan el mandamiento de Dios y se aferran a la tradición de los hombres, INVALIDANDO la Palabra de Dios con vuestra TRADICIÓN, que habéis transmitido”. (Marcos 7: 10)

¿Quién constituyó el Universo?
La Palabra de Dios es viva y poderosa y el que tiene Fe entiende que el Universo fue constituido por Ella. (Hechos 11:3)





¿El cristiano puede “renacer” dos veces por la Palabra?
En 1° Pedro leemos que los que tenemos Fe y Esperanza en Jesús somos renacidos por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre y por eso es imposible que los que una vez fueron renacidos y gustaron de la Palabra de Dios y “recayeron” sean otra vez “renovados” para arrepentimiento crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndolo al vituperio. (Hebreos 6: 4-6)


¿Qué requisitos deben cumplir los que hablan la Palabra de Dios?
Que sean buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a la Palabra de Dios, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo. Deben presentarse en todo como ejemplo de buenas obras y en la enseñanza ser íntegros, serios, con palabra sana e irreprochable. Que prediquen la Palabra, que insten (insistan) a tiempo y fuera de tiempo, que redarguyan (dejar ver con claridad), reprendan (amonesten), exhorten (inducir con palabras), con toda paciencia y doctrina. Que sean sobrios y soporten las aflicciones y cumplan su Ministerio. (1° Pedro 4:11/ Titi 2/ 2° Tim. 4).

¿Hay personas que se burlan de la Palabra de Dios?
¡Sí! Leemos en 2° Pedro 3:3-5 que vendrán “burladores” que dirán:
-“¿Dónde está la Promesa de su Advenimiento? Porque todo permanece igual desde el principio de la Creación. Los “burladores” ignoran que la misma fue hecha por la Palabra de Dios… Y que el Señor es paciente para con nosotros y quieren que todos procedan al arrepentimiento.

*     *     *     *     *

¿Eres tú un Bienaventurado? (Mateo 5: 1-12)
Estaba Jesús junto al lago de Genesaret y el gentío se agolpó sobre Él para oír la Palabra de Dios… Y Él dijo:
-“Bienaventurados los que OYEN la Palabra de Dios y la GUARDAN”.

¿TÚ AMAS LA PALABRA DE DIOS?
Todos los que AMAN la Palabra de Dios y la GUARDAN y vivan piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución. Pero deben persistir, permanecer en la Fe. Entonces: Si Amas la Palabra de Dios… ¡Amas al Señor Jesús! Pues es Él quien te habla a través de la Biblia.
Y entonces vas a decir como el salmista:
¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca!” (Salmo 119:103)

Así representé el Salmo 19















Hermano/a: Te invito a que disfrutes de los siguientes 
himnos. Es sólo una estrofa de cada uno, pero ¡te llenarán de gozo!


(Elena Sanfilippo Ceraso
    viernes 14/08/2015)



domingo, 9 de agosto de 2015

El Reencuentro

¿Qué nos cuenta el salmista atribulado?
¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? Mi espíritu se angustió dentro de mí, está desolado mi corazón. ¿Cuándo vendré y me postraré delante de tu presencia? Guárdame, oh Dios…líbrame. Me han escondido lazo, me ataron con cuerdas, me han tendido red junto a la senda. . . 
Quiero compartir contigo cómo representé el Salmo 88:













¿Es ésta tu situación? ¿Estás solo y oprimido con angustia de muerte? ¿Te diste por vencido y anhelas la muerte? Me cuesta decir esto: ¿Estás pensando en el suicidio?
Hermano/a: escucha lo que tengo para ti:
Lucas 22: 31-34
El Señor Jesús le dijo a Pedro que satanás lo pidió para zarandearlo como a trigo.
Zaranda: Utensilio para separar de una mezcla, las cosas finas de las gruesas.
Zarandear: Mover de un lado a otro con ligereza, rapidez y energía. Mover, sacudir a alguien bruscamente, empujándolo de un lado a otro.
Con estas palabras, Jesús estaba anunciando la “NEGACIÓN” de Pedro, luego que a Él lo hubieran arrestado. Conocemos la respuesta apresurada de Pedro: le prometió fidelidad hasta la muerte. Pero Jesús no se enojó con él ni le reprochó su futuro accionar, tampoco lo llamó hipócrita, mentiroso, mal amigo… No se fue dando un portazo y dejando solo a Pedro. No, nada de eso. Porque Jesús conoce nuestras debilidades y fortalezas, nos ama tal como somos.
Jesús se quedó ahí, con Pedro, con el que lo iba a negar. Pero su intención no era avisarle solamente:
-Pedro, vas a negarme.
¿De qué serviría? Luego, aumentaría la culpa de Pedro. Se lo dijo para que cuando pasara todo, Pedro recordara este Encuentro y que con la negación no se terminaba la relación entre ambos. Había un nuevo comienzo. Siempre hay un nuevo comienzo con el Señor Jesús y su final no iba a ser éste: “Pedro terminó su ministerio negando a su Maestro”.
Jesús continuó hablándole así:
-Pedro: Yo he rogado por ti, que tu Fe no falte.
Iba a ser zarandeado. El terror, la angustia, el dolor profundo, las tinieblas, se iban a apoderar de él en esa trágica noche cercana. 




Él aún no lo sabía, nunca había pasado por una situación semejante. ¡Nunca el diablo lo había zarandeado! Y Jesús que todo lo sabe, le dijo que había rogado, no para que no lo niegue ni para que no sea zarandeado, sino, para que su Fe no falte. ¡Tenía que pasar por ello!
Pero hay más aún. Jesús se proyectó al futuro. Lo vio a Pedro restaurado y le encomienda en ese mismo momento, antes de que todo ocurra, su próximo Ministerio. Le dice así:
-Pedro, “una vez vuelto”,… Es decir, después que Yo resucite nos volveremos a Reencontrar. Tú me confirmarás por tres veces que me amas más que los otros y Yo te sanaré, te restauraré, quitaré tu culpa y la vergüenza por haberme fallado. Te encomendaré tu nuevo Ministerio: “Confirmar a tus hermanos”. Esto es, apacentar y pastorear ovejas y corderos. Jesús le anuncia la victoria a Pedro, aunque él no lo entendió así hasta su Reencuentro con el Señor Resucitado. Pero a pesar de todo lo que Jesús le dijo por adelantado, luego de negar que conocía al Señor, Pedro volvió a su antigua vida de pescador dejando de ser pescador de hombres. Pero en lo íntimo de su corazón amaba a Jesús y tenía Fe en Él.
Hermano/a: Jesús no mira nuestras miserias de hoy. Él ruega para que nuestra Fe no falte al ser zarandeados. ¿Sabes qué es rogar? Suplicar, peticionar con insistencia. Pedir a alguien como Gracia o Favor alguna cosa. Ahora mismo abre to oído y escucha la dulce voz del Señor Jesús que está a tu lado. Él ruega por ti.
¿Y por qué Jesús no impidió el zarandeo ni la negación? ¿Cómo iba a cumplir Pedro el tremendo Ministerio que Jesús tenía preparado para él sin antes haber pasado por la zaranda? Después de esta experiencia, Pedro era una “nueva persona”, como al grano de trigo, el zarandeo lo limpió, quitó la paja, las cáscaras que lo recubrían, etc.



Dice en Hebreos de Jesús: “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió OBEDIENCIA”.
Pero esto también va para Pedro y para todos los que son Hijos de Dios: padecer para aprender obediencia.
Estás siendo zarandeado y duele, duele mucho. Pero Jesús quiere hablarte ahora, Escucha su dulce voz. Eleva tus ojos al cielo. Ya pasa, ya termina el zarandeo y vas a salir de él siendo una nueva persona, vas a aprender obediencia. Y en el Reencuentro con el Señor Jesús le vas a confirmar tu amor y ahora sí Él va a poder encomendarte un Ministerio, porque sabe que le vas a obedecer y a servirle fielmente hasta la muerte.


Jesús se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz”. (Filipenses 2:8)
¿Cómo hacen los mártires para entregar su vida por Jesús? Antes, aprendieron obediencia siendo zarandeados,
Hermano/a, no hay otro camino. Si en verdad eres Hijo de Dios aprenderás obediencia, pero no a través de la lectura de la Biblia, de la oración, de la alabanza, etc. Si eres Hijo de Dios aprenderás obediencia a través del padecimiento: Sí, ése es un privilegio de los Hijos de Dios.
Continuemos con el salmista atribulado.
Dios mío, potente Salvador mío. Me ACORDÉ de los días antiguos, MEDITABA en todas tus obras, REFLEXIONABA en las obras de tus manos. EXTENDÍ mis manos a tí, mi alma a tí…
Sí, ahora mismo, acuérdate de todo lo que el Señor Jesús hizo por ti. Y en una hoja de papel, puedes dibujarlo o escribirlo. Medita en ello. Reflexiona en las obras maravillosas de Dios… Extiende tus manos hacia Él y agradécele porque eres su Hijo.
Toma una foto tuya, pégala en esa hoja y escribe bien grande:
Porque Tú formaste mis entrañas. Tú me hiciste en el vientre de mi madre”, (Salmo 139: 13).
Dibuja en la foto:
El Eterno Dios es tu Refugio y acá abajo los brazos eternos”. (Deuteronomio 33:27)
Detrás y delante me rodeaste y sobre mí pusiste tu mano”. (Salmo 139:5)
Pega esa hoja en la pared o ponla en tu Biblia, para que siempre la tengas a la vista. Memoriza los versículos anteriores.
Y así finaliza el salmista, diciendo:
Espera en Dios, alma mía, no te turbes dentro de mí, porque aún he de alabarle. Salvación mía y Dios mío”.







(Elena Sanfilippo Ceraso
    sábado 08/08/2015)

jueves, 6 de agosto de 2015

Fiesta de la Transfiguración del Señor



































Evangelio de Lucas, cap. 9
28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.
30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;
31 quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén.
32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él.
33 Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía.
34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.
35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.
36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.

sábado, 1 de agosto de 2015

¿ Y ahora qué . . . ?

Lectura: Juan 9:1-41.

Sinagoga: Asamblea, lugar de reunión. Edificio destinado a la lectura y enseñanza pública de la Ley de Moisés y que servía de Tribunal y escuela. Estas comunidades administraban sus asuntos religiosos y civiles por sí mismas, sometiéndose a la legislación del país. Un consejo de ancianos dirigía la sinagoga y la asociación religiosa existente. Los judíos la llamaban “casa de reunión”.


Ceguera: Es muy frecuente en Oriente. Causada por viruela, inflamación de ojos e intensa luz solar, abundancia de un polvo fino y las minúsculas moscas. También se utiliza para describir el estado del hombre natural bajo satanás, para el creyente que aborrece a su hermano, etc. 


Jesús acababa de escapar del templo porque los judíos querían apedrearlo para matarlo. ¡Estaban furiosos! Lo llamaron “hijo de fornicación”. Jesús les había dicho una frase matadora:
-“Antes de que Abraham fuese YO SOY”
Al pasar, Jesús vio a un ciego de nacimiento mendigando y dijo a sus discípulos que “la Gloria de Dios se iba a manifestar en este hombre”. Escupió en tierra e hizo lodo con la saliva y untó los ojos del ciego. Luego lo envió a que se lave en el estanque de Siloé. El hombre le CREYÖ a Jesús, le obedeció y regresó ¡VIENDO!.


¡Cuánta simplicidad! Ya está, eres sano. Ahora, vé a vivir una vida normal junto a los tuyos. El sufrimiento, la mendicidad, el abandono, ¡quedaron atrás!
Los vecinos no podían creer que el ciego que mendigaba hubiera recuperado la visión aunque él les repetía: ¡Yo soy!
Para el resto de la comunidad este milagro no era tan simple, ni para las autoridades de la sinagoga. ¿Por qué? Este Jesús buscando problemas otra vez: sanó en día de reposo y le abrió los ojos a un ciego de nacimiento. ¿Cómo lo había hecho? Si sólo Dios podía curar a un ciego de nacimiento, sólo Dios perdonaba pecados. Este Jesús era un hombre pecador y nacido en pecado…Entonces el ciego, no era ciego, mentía…
Todos le preguntaban una y otra vez: -¿Cómo te fueron abiertos los ojos?
-Aquel que se llama Jesús, hizo lodo… Fui, me lavé en el Estanque de Siloé y recibí la vista.


-¿Dónde está él?
-No sé.
Claro que no sabía nada del Señor Jesús. Lo increíble de este suceso fue que Jesús pasaba por ahí, lo vio, lo sanó y siguió su camino.
Sólo esperaba que todos se alegraran con él. ¡Veía! ¡Había nacido ciego y ahora veía! Eso era lo importante. ¿No lo estaban viendo? La verdad que, ¡ellos parecían ciegos! ¡Qué alboroto en la comunidad! ¡Sí, pero no precisamente de alegría!
Volvieron a preguntarle los fariseos cómo había recibido la vista. Y el hombre volvió a narrar lo sucedido. Y así pasaron los días, de interrogatorio en interrogatorio. Todos murmuraban: -¿Lo curó con lodo? Este hombre, (por Jesús), es pecador, no procede de Dios.
Este “Encuentro” con Jesús y el milagro de sanidad trajeron para él una gran cantidad de problemas a los que se sumaban angustia, discusiones, preocupaciones…
Y continuaron pasando los días. No hubo festejo en la sinagoga donde se reunía la comunidad. ¡Nada de eso! ¡Lo trataron de mentiroso y de que había fingido ser ciego!
Las autoridades acordaron de que si alguno confesaba que Jesús era el Mesías, sería expulsado de la sinagoga. ¡Tremendo castigo! Todas las familias judías pasaban por esta “casa de reunión”.
Las autoridades de la sinagoga decidieron llamar a los padres, quienes solamente confirmaron que este hombre era su hijo y que había nacido ciego de nacimiento. Pero de cómo había ocurrido el milagro, no sabían nada. El miedo a ser expulsados les hizo hablar así.
Pobre hombre, había sido anteriormente un ciego mendigo. Pero desde que Jesús lo bendijera con el milagro de la visión, se vio envuelto en una historia de miedo, mentiras, falsos testimonios, soledad, enojos.. Lo volvieron a llamar y le preguntaron todo otra vez, lo injuriaron y le reprocharon que era discípulo de Jesús, “el pecador”.
Luego de un fuerte intercambio de palabras, sin temor, les dijo:
- Dios no oye a los pecadores. Pero si alguno hace su voluntad y es temeroso de Él, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si Éste, (por Jesús), no viniera de Dios, nada podría hacer.
Y se enojaron las autoridades de la sinagoga, lo acusaron de haber nacido en pecado, ¡y lo expulsaron!



















¡Estaban ciegos! ¡Lo habían expulsado! Aún no conocían al Verdadero Dios. Ahora que veía, se quedaba solo. Nadie quería tener problemas en la sinagoga.
Pero él había sido valiente, sin temor respondió a las acusaciones, no mintió acerca de lo que creía de Jesús, sino que CONFESÖ públicamente que era un Enviado de Dios y soportó el castigo de la expulsión de la sinagoga. Aún cuando sabía que los padres ya no lo iban a aceptar pues ellos ya habían realizado su opción.
Desde que Jesús había pasado a su lado y se detuvo para sanarlo de su ceguera, todo había cambiado en su vida. Los maestros ciegos de la sinagoga le habían enseñado que era ciego de nacimiento por haber nacido del todo en pecado. Y que sólo Dios podía curar esta ceguera. Pero como no lo reconocían a Jesús como enviado de Dios, sino que afirmaban que era pecador, hijo de fornicación y que hacía las obras en nombre del diablo, que era mentiroso y tenía demonio, el milagro que él había recibido de acuerdo a estas afirmaciones, ¡nunca podía venir de Dios! ¡No era Dios quien lo había curado! Y lo expulsaron por no aceptar “esta verdad” que los ancianos proclamaban públicamente.
Pero Jesús no sólo le había dado visión, sino que se dio cuenta que toda su vida había creído que era ciego porque nació en pecado. ¡Cuántas humillaciones había sufrido por este concepto erróneo! Y ahora conocía la Verdad sobre el origen de su enfermedad, que ninguna autoridad religiosa había pronunciado jamás. Había escuchado a Jesús decir, antes de sanarlo:
-“No es que pecó éste ni sus padres, sino para que las OBRAS DE DIOS SE MANIFIESTEN EN ÉL” ¡Era la voluntad de Dios lo que le había ocurrido! ¡Dios lo había elegido para manifestarse a través de él! Y había llegado el momento, no fue casualidad el Encuentro con Jesús. Pero la comunidad, la familia, los ancianos de la sinagoga estaban en su contra porque sus ojos espirituales estaban cerrados y sólo Jesús tiene el poder para abrirlos.
Estaba solo. Lo dejaron solo. Pero veía. ¡Ahora veía todo! ¿Qué había creído desde niño? Los conceptos erróneos aprendidos lo llevaron a vivir miserablemente. No iba a volver atrás a suplicar por misericordia. A decir verdad, nunca la habían tenido con él: había sido sólo un ciego mendigo. Es más, había sido un “ciego guiado por otros ciegos”. Pero… ¿deambularía solo por ahí?

¿Y AHORA QUÉ?
Y ahora falta lo mejor. El Buen Pastor nunca abandona a sus ovejas. Sale a buscarlas hasta que las halla. El Buen Pastor su vida da por sus ovejas.


Le contaron a Jesús que el buen hombre había sido expulsado de la sinagoga y salió a buscarlo. Cuando lo halló, le preguntó:
-¿Crees tú en el Hijo de Dios?
-¿Quién es Señor, para que crea en Él?
-Pues le has visto, y el que habla contigo, ÉL es.
-Creo Señor. Y le adoró.


¡Las obras de Dios se habían manifestado en él! Ahora veía físicamente y espiritualmente.


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Para juicio he venido Yo a este mundo, para los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados”. Señor Jesús.(Juan 9:39)




Dios también quiere manifestar sus Obras en tu vida. Sólo dile a Jesús: CREO, SEÑOR. Y ADÓRALO, ÉL ES DIOS.
1° Corintios 2: 9- 16. “Cosas que ojo no vio ni oído oyó… son las que Dios ha preparado para los que le aman”. 
Pero Dios las revela por el Espíritu Santo sólo a quienes adoran a Jesús y sus ojos espirituales han sido abiertos por Él. Éstos son los que tienen la mente de Cristo. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.
¿Sabías que sólo hay dos clases de personas: natural o espiritual?
Porque la Palabra de la Cruz es LOCURA a los que se pierden, pero a los que se salvan es PODER DE DIOS”. (1° Corintios 1: 18).

MEDITA:
¿Cuál es tu reacción ante la Predicación de la Palabra de Dios y del Evangelio de Jesús?:
- ¿Te has arrepentido de tus pecados y le has pedido al Señor Jesús que entre en tu corazón?  ¿Lo has recibido como Salvador Personal y Señor de tu vida?
-¿O crees que es locura y no la puedes entender?

Oro para que el Señor Jesús abra tus ojos espirituales… ¡y CREAS en ÉL!




(Elena Sanfilippo Ceraso
     jueves 16/07/2015)