viernes, 13 de abril de 2018

AMADA DE DIOS: LLAMADA POR GRACIA. (4° Parte)


ANTES QUE TE FORMASE EN EL VIENTRE TE CONOCÍ. Sr. Jesús. 

Serie: Con Amor Eterno te he amado.

   Pablo, Apóstol de Jesucristo, escribe a las iglesias de Galacia, acerca de su Ministerio, que el Evangelio que anuncia, lo recibió por Revelación de Jesucristo. Te ruego que leas cuidadosamente sus palabras:
   “Pero cuando agradó a Dios, que me APARTÓ desde el VIENTRE de mi madre. Y me LLAMÓ POR SU GRACIA, REVELAR a Su Hijo en mí…
PARA que yo le predicase entre los gentiles.”
   AMADA DE DIOS:
   El Creador del Cielo y la Tierra, Dios mismo, te hizo con sus Manos, te APARTÓ desde el VIENTRE de tu madre y por su GRACIA te LLAMÓ, con un PROPÓSITO te dio VIDA y tiene una TAREA ESPECIAL para encomendarte..
   Su llamado es por GRACIA, no por nuestros méritos, obras o por la familia a la que pertenecemos.
   ¿Qué decisión fundamental para tu Vida vas a tomar HOY ante el Señor Jesús?

   Isaías 49: 1/5 proclama a los cuatro vientos:
   Oid costas y escuchad pueblos lejanos…
DIOS ME LLAMÓ DESDE EL VIENTRE, desde las entrañas de mi madre, tuvo mi nombre en memoria… El que me formó desde el vientre,
                      PARA SER SU SIERVO.

   Jeremías (1:5) escribe la Palabra que Dios le dio:
   ANTES que te formase en el vientre te CONOCÍ y antes que nacieses te SANTIFIQUÉ, te di por PROFETA a las naciones.
   El salmista alaba maravillado a Dios, (Salmo 139), por su Omnisciencia: Dios TODO lo sabe y por su Omnipresencia: Dios está en TODAS partes a la vez y no hay lugar donde no esté.
   David dice que Dios lo ha examinado y conocido y entendido sus pensamientos, ha escudriñado su andar y su reposo y conoce todos sus caminos.
   Se pregunta: ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu Presencia? En los Cielos, en el seol,,, en el mar, en las tinieblas,… no existe lugar donde Dios no esté.
   Y aún en esos lugares, dice David:
Aún allí me guiará tu Mano y me asirá tu diestra.



   David está seguro, confiado en Dios. ¿Por qué? Porque Dios es SU HACEDOR. Dice así:
   TÚ formaste mis entrañas, TÚ me hiciste en el vientre de mi madre… No fue encubierto de Ti mi cuerpo. Mi embrión vieron tus ojos. Despierto y aún estoy contigo.
   El salmista alaba a Dios. ¡Está maravillado porque formidables son sus obras! Le dice:
   ¡Cuán preciosos son, oh, Dios, tus pensamientos! El conocimiento de Ti es demasiado maravilloso para mí. Alto es, no lo puedo comprender.
DETRÁS Y DELANTE ME RODEASTE Y SOBRE MÍ PUSISTE TU MANO.
   ¡Qué bellas son sus palabras, reveladoras de la relación personal e íntima que mantiene con Su Creador!
   David finaliza su alabanza con el compromiso de serle FIEL y hacer su Voluntad. Le pide a Dios que examine su corazón y pruebe sus pensamientos y que lo guíe por el Camino Eterno.

   AMADA DE DIOS:
   Te invito a que alabes a Dios con el Salmo 139 de David. Pídele perdón a Dios por tus pecados y dile que quieres que tome tu mano y te guíe en el Camino Eterno. Entonces vas a maravillarte como David, al decir como él de Su Creador:
  
 Detrás y delante me rodeaste y sobre mí pusiste Tu Mano.
 Me guiará tu mano y me asirá tu diestra. 


Elena Sanfilippo Ceraso
    viernes 13/04/2018



martes, 10 de abril de 2018

AMADA DE DIOS. ¿Qué es vuestra Vida? (3° Parte)


   Antes que te formase en el vientre te conocí. Sr. Jesús.

   ¿Te has detenido a meditar en los siguientes interrogantes de la vida buscando la respuesta en la Palabra de Dios?
¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Para qué vivo? ¿Por qué vivo? ¿Hacia dónde voy?

   En el libro de Job, Cap. 7, él argumenta contra Dios:
   “…Y mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor. Y fenecieron sin Esperanza. Acuérdate que mi Vida es un SOPLO”.

   ¿No tienes la impresión, como Job, que los días se pasan volando?
   ¿Cómo fenece cada día para ti: con Esperanza o sin ella?
   ¿Qué herencia deja un día a otro día: Vida o muerte?

   Eliú, su amigo, le responde: (Job 33:4):
 El Espíritu de Dios me hizo y el Soplo del Omnipotente me dio Vida… Del barro fui yo también formado.
   Santiago en su Carta, (4: 13/15), a las doce Tribus que están en la dispersión les pregunta:
                    ¿QUÉ ES VUESTRA VIDA?

   ¿Por qué les realiza esta pregunta? ¿Qué estaba pasando?
   Santiago tenía conocimiento que estos creyentes en Jesús, realizaban planes para hoy y mañana, de viajar, de comerciar, de ganar dinero… ¡Cuando no sabían qué sería de ellos mañana!
   El Siervo de Dios los hace reflexionar acerca de su diario vivir y compara a la Vida con la neblina que se aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. Les enseña que deberían decir:
                   SI EL SEÑOR QUIERE, viviremos y haremos esto o aquello

   AMADA DE DIOS, reflexiona:
                  ¿Qué es tu Vida?



Elena Sanfilippo Ceraso
    martes 10/04/2018

domingo, 8 de abril de 2018

AMADA DE DIOS. VIDA Y BIEN O MUERTE Y MAL. (2° Parte)

AMADA DE DIOS. VIDA Y BIEN O MUERTE Y MAL. (2° Parte)


Antes que te formase en el vientre te conocí. Sr. Jesús.

   AMADA DE DIOS
   Te ruego que no te apresures a tomar una decisión fundamental para tu vida al emitir tu voto con respecto al tema ABORTO, sin antes haber reflexionado, meditado acerca del Señor Jesús y del significado de la Vida, la muerte, el Juicio Final, para TU Vida. La decisión que tomes acerca de este tema va a determinar tu forma de pensar, actuar, vivir y morir.
   Dice el Señor Jesús: YO SOY el Camino, la Verdad y la Vida…
   Si amas a Jesús, amas la Vida, porque ÉL ES LA VIDA misma, es el Dador de Vida, el Creador, TU Creador, MI Creador y el Rey de la Creación.
   Dice el necio en su corazón: NO HAY DIOS, Salmo 14:1.

   ¿Cuál es tu opción fundamental de Vida? ¿Le dices SÍ O NO al Señor Jesús?

   Dios mismo nos impele a tomar una decisión fundamental que determinará el CAMINO por el cual andemos.


   En Deuteronomio 30: 15/20 Dios nos dice:

   Mira, YO he puesto delante de ti HOY la Vida y el Bien, la muerte y el mal… A los Cielos y a la Tierra llamo por testigos HOY contra vosotros, que os he puesto delante la Vida y la muerte, la Bendición y la maldición,
ESCOGE pues la VIDA
PARA que vivas tú y tu descendencia
AMANDO a tu Dios, ATENDIENDO a Su Voz y SIGUIÉNDOLE a ÉL,
PORQUE ÉL ES VIDA para ti y PROLONGACIÓN de tus días.

   AMADA DE DIOS: Te ruego que medites:
   ¿Crees que eres hechura de Dios, que las Manos del Creador del Cielo y la Tierra te hicieron? O crees que Dios nada tiene que ver con el origen de la Vida, de tu Vida y, por lo tanto, tú puedes decidir acerca de la Vida y la muerte de tu persona, de otras personas, o, en este caso, tú puedes decidir si un bebé debe vivir o no

   Te invito a tomar la Biblia. Vayamos a Génesis 2:7.
   Entonces Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un SER VIVIENTE,
   El Señor Jesús, enseñando a los fariseos, dijo:
“…pero al principio de la Creación, varón y hembra los hizo Dios”. Marcos 10:7.
   En Génesis 1:26/27 dijo Dios:
   Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza y señoree...
   Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios.

   Ningún ser vivo de la Creación tuvo el privilegio de ocupar el lugar y recibir el poder y autoridad que Dios le dio al hombre. Leemos en el salmo 8:

Cuando veo los Cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que Tú formaste.
Digo: ¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria
Y el hijo del hombre para que lo visites? .

Sí, somos AMADAS DE DIOS y su especial TESORO.

    Dios mismo nos exhorta en Isaías 45:12:

YO Jehová lo he creado.
¡AY del que pleita con Su HACEDOR!
¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?
¡AY del que dice al padre: ¿Por qué engendraste?
Y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?
Así dice Jehová:
YO hice la Tierra y creé sobre ella al hombre.
YO, mis Manos extendieron los Cielos y a todo su ejército mandé.

Dice el Señor Jesús:
DE ACUERDO A TU FE TE SEA HECHO.
Si decides CREER en el Señor Jesús, AMARLO, ATENDER A SU VOZ, SEGUIRLE, ÉL ES VIDA para ti y prolongará tus días.






Elena Sanfilippo Ceraso
  Domingo 08/04/2018

sábado, 7 de abril de 2018

AMADA DE DIOS. (1° Parte)


Antes que te formase en el vientre te conocí. Sr. Jesús.

  Así te llamo, porque es lo que eres: AMADA DE DIOS.
  Te ruego que apartes un tiempito para leer las líneas que escribí para ti y vas a entender por qué eres Amada de Dios. Tal vez, me digas: No es ninguna novedad para mí, ya lo sabía.
  Lo sabías… ¿Pero vives tal cual lo hace una mujer Amada de Dios?
  Echa ¡fuera! esos pensamientos que vienen a tu mente e inundan tu corazón, sumergiéndote en tinieblas. Pensamientos mentirosos que golpetean sin cesar:
“Esto no es para mí. Me equivoqué en decisiones que tomé. Ya no puedo volver atrás. Ya es tarde.”
  Nunca es tarde para Dios. Así sea el último día, la última hora de tu vida, ahí está ÉL, esperándote con los brazos abiertos, dispuesto a darte perdón, sanidad y Nueva Vida.
  Pablo dice en 2° Corintios 5:17:
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. 

  Te invito a que te acerques, tengo Buenas Nuevas de parte de Dios para ti.



Elena Sanfilippo Ceraso
   sábado 07/04/2018



domingo, 24 de septiembre de 2017

LA ORTODOXIA EN GRAN BRETAÑA


Una breve descripción  del cristianismo céltico

Los comienzos del cristianismo en Gran Bretaña se pierden en las nieblas de la historia. La tradición dice que San José de Arimatea fundó la primera comunidad cristiana en la última parte del primer siglo. Una cosa es segura, cualesquiera que sean los orígenes, a finales del siglo II el cristianismo estaba firmemente establecido entre los pueblos celtas de la parte controlada por los romanos de las Islas Británicas. Sin embargo, en pocos años las poblaciones celtas cristianas de Gran Bretaña y Europa del noroeste fueron invadidas y en algunos casos virtualmente destruidas por las sucesivas oleadas de tribus germánicas y Europa occidental descendió al período de la Edad Oscura. Sin embargo, algunos hombres y mujeres notables, encendidos por el amor de Dios y su Santa Iglesia, mantuvieron viva la fe cristiana y comenzaron la re-cristianización de Europa Occidental.
 El cristianismo celta siempre ha estado marcado por una estrecha relación con la antigua Iglesia arraigada tanto en el Antiguo Testamento como en las tradiciones del Evangelio. Los servicios diarios con lecturas extensas de la Escritura, especialmente los Salmos señalaban el culto celta. La Biblia fue tan profundamente amada que se puso gran énfasis en la copia de Biblias con ricas y elaboradas iluminaciones. Contrariamente a la tendencia latina al legalismo y al escolasticismo, el cristianismo celta ha sido marcado por un enfoque en el enigma de Dios y la maravilla mística de ver Su presencia dentro de las maravillas de Su Creación. La celebración de la bondad de la Creación y la "rendición" a la soberanía mística de Dios hace que la tradición celta sea más susceptible a la tradición teológica Apóftica (centrada en la naturaleza incognoscible de Dios) del cristianismo ortodoxo que a la Katapática (la idea de que Dios es Conocible a través de la razón humana) del catolicismo romano tardío.
Las raíces del monasticismo celta se pueden encontrar en los padres del desierto de la iglesia del este. Las vidas y escritos de figuras tan inspiradoras como San Antonio (251-356) y su lucha con las fuerzas del mal en el desierto sirvieron de inspiración a los Padres monásticos al salir de sus hogares para enseñar el Evangelio, difundir la Iglesia y Viven en "exilio del desierto" entre los pueblos paganos de Ucrania a Islandia. Para nosotros las actividades más notables eran entre la gente irlandesa y escocesa. Los grandes santos celtas como San Patricio, San Ninian y San Columba establecieron una tradición cristiana entre los celtas paganos y más tarde los sajones de las Islas Británicas que todavía resuenan con la energía y la espiritualidad de la Iglesia primitiva. La recuperación de la rica espiritualidad de la tradición celta es una parte vital del ethos de la Ortodoxia del Rito Occidental. Es particularmente valorada como la herencia espiritual de la Iglesia Ortodoxa de San Columba.

El Rito Occidental en la Santa Ortodoxia 

Antes del año 1054 no habría habido dificultad en declarar que el Rito Occidental de la Iglesia no dividida era simplemente el uso de las iglesias de habla latina. El rito utilizado por los cristianos en Escocia, Irlanda e Inglaterra, era tan ortodoxo como el utilizado en Constantinopla. En los primeros mil años de la cristiandad, todas las iglesias que estaban en comunión con los Cinco Patriarcados (Constantinopla, Jerusalén, Antioquía, Alejandría, Roma) eran ortodoxas. Después de 1054, y más precisamente, después de la conquista normanda (1066) de Inglaterra, las Iglesias de Occidente fueron arrastradas al Gran Cisma del Patriarcado Romano lejos de la Unidad de la Iglesia Ortodoxa. La Liturgia Occidental vino a reflejar los errores Papales e incluso incorporó el Filioque en el Credo Niceno con otras aberraciones.
La restauración de un rito occidental corregido y verdaderamente ortodoxo a la Santa Ortodoxia en los Estados Unidos no fue originado por laicos o por el clero ordinario. La visión del Rito Occidental como una parte esencial de la Misión Ortodoxa en América perteneció al Arzobispo Tikhon de la Arquidiócesis Americana bajo el Patriarcado de Moscú. Hace unos noventa años examinó el Libro Anglicano de Oración Común existente y lo envió al Santo Sínodo de Moscú. Esa Liturgia, derivada del antiguo uso del Occidente Ortodoxo, y expresada primero en inglés en la edición de 1549 por la autoridad del rey Eduardo el Sexto de Inglaterra, fue corregida y aprobada por el Santo Sínodo para el uso de la Iglesia Ortodoxa.
En los años siguientes, el bendito Tikhon fue elevado a Patriarca de Moscú, martirizado por los comunistas en 1925, desde que declarado Santo de la Iglesia y ahora conocido por los fieles ortodoxos de todo el mundo como San Tijón, Iluminador de América. Éste es el mismo Santo Tijón que, en la época en que obtuvo la aprobación para la restauración del Rito Occidental en América, también consagró (en 1904) a Rafael Episcopado a la Iglesia Ortodoxa de Norteamérica, de la cual la Arquidiócesis Cristiana Ortodoxa Antioqueña Desciende
A medida que la Misión Ortodoxa en América creció en número y en madurez, la autorización adicional del Rito Occidental fue dada por los Patriarcas y el Santo Sínodo de Antioquía. El Metropolitano Anthony (Bashir) fundó el Vicariato del Rito Occidental para la creación de Misiones de Rito Occidental y Parroquias en la Arquidiócesis. El Metropolitano Philip (Saliba) ha promovido un número cada vez mayor de parroquias del rito occidental a través de Norteamérica; Y las nuevas adiciones de clérigos y laicos a este mundo han más que duplicado su tamaño en pocos años. La ortodoxia del rito occidental es ahora una dimensión de rápido crecimiento de la Misión de la Iglesia en América.
Las Parroquias del Rito Occidental representan una restauración de la liturgia occidental legítima de la Iglesia indivisa de los primeros 1.000 años, por autoridad patriarcal, para el beneficio de todo el pueblo ortodoxo.
- P. John Connely, MA

Una breve descripción del cristianismo ortodoxo.

La palabra "ortodoxa" proviene de la lengua griega y literalmente significa "adoración y creencia correctas". En el cristianismo ortodoxo, la adoración y la creencia son inseparables. Mientras adoramos, creemos. La Iglesia Ortodoxa no es ni "Protestante" ni "Católica Romana", sino que constituye un reflejo único de la fe cristiana histórica. El cristianismo ortodoxo traza sus raíces, tanto históricas como espirituales, desde la época de los Apóstoles.
El apóstol se dispuso a difundir la palabra del Evangelio a los "extremos de la tierra" ya fundar iglesias en toda Europa, África y Asia. Por supuesto, el cristianismo primitivo se centró alrededor del Mar Mediterráneo y cinco ciudades de Jerusalén, Roma, Antioquía, Alejandría y, finalmente, Constantinopla, se convirtieron en grandes centros de liderazgo cristiano. Los jefes de la Iglesia en estos cinco centros, llamados Patriarcas, gobernaron conjuntamente a la Iglesia durante los primeros mil años.
Durante los primeros trescientos años la Iglesia enfrentó persecución del gobierno romano y fue atacada desde muchas direcciones. Pero, dirigida por el Espíritu Santo, la Iglesia prevaleció y bajo el gobierno del emperador Constantino, a principios del siglo IV, la Iglesia se convirtió en una religión legal romana. Desde entonces la Iglesia floreció, aunque no sin dificultades ocasionales y asaltos tanto desde fuera como desde dentro. Se hicieron varios intentos para distorsionar la enseñanza de los Apóstoles y se llevó a cabo una serie de Grandes Consejos que, dirigidos por el Espíritu Santo, dirigieron a la Iglesia en el desarrollo de la teología y la práctica de la Fe. El primero de estos Concilios, celebrado en Nicaea en 325, condujo al desarrollo eventual del Credo Niceno, la declaración fundamental de la Fe afirmada por los Cristianos Ortodoxos en cada Liturgia Divina desde entonces hasta ahora.
Con el tiempo, por una serie de razones, creció la tensión entre algunos de los líderes de la Iglesia en Occidente y en Oriente. Finalmente, en 1054 hubo una división oficial entre los líderes de la Iglesia en Roma y el resto de la Iglesia. La Iglesia Católica Romana se convirtió en una entidad separada y sigue separándose de la Iglesia Ortodoxa hoy. Las iglesias protestantes se desarrollaron como grupos separatistas de la Iglesia Católica Romana a partir del siglo XVI. La Iglesia Ortodoxa de hoy es un cuerpo mundial ligeramente unido por creencias y prácticas comunes. Es el segundo cuerpo cristiano más grande en el mundo siguiente en tamaño a la iglesia católica romana. A diferencia de la Iglesia romana no hay un solo "papa" o cabeza de la Iglesia, pero los obispos que actúan de manera colegiada bajo la dirección de los diversos patriarcas gobiernan a la Iglesia.
El cristianismo ortodoxo siempre ha visto tanto la Sagrada Escritura como la Santa Tradición como partes integrantes de la fe y la vida de la Iglesia. La Biblia es una parte del fundamento esencial del cristianismo ortodoxo y los servicios de la Iglesia son ricos con el uso de lecturas bíblicas y tradiciones basadas en la Biblia. Sin embargo, la interpretación bíblica siempre se ve a la luz de la tradición de los primeros Padres de la Iglesia y de los Grandes Concilios.
La Iglesia Ortodoxa es una Iglesia Sacramental, reconociendo los tradicionales sacramentos del Bautismo, Crisma, Santa Comunión, Confesión, Unción [curación de los enfermos], Ordenación y Matrimonio. Entendemos que los Sacramentos son oportunidades particularmente intensas de rica interacción con Dios trabajando a través del Espíritu Santo. La vida espiritual de la Iglesia gira en torno a los sacramentos, cada uno trabajando a su manera para llevar a los fieles a una unión más estrecha con Dios. En consecuencia, la adoración ortodoxa implica una gloriosa experiencia de himnos, salmos, oración y enseñanza ambientados en un contexto de color, incienso, música y alabanza.
La Iglesia Ortodoxa es moderna y antigua. Antiguo en cuanto a creencias, prácticas y tradiciones - pero moderno en lo que respecta a abordar los problemas que enfrentan todos los pueblos modernos, la lucha por un mundo pacífico y justo, los problemas del relativismo moral y los temores y esperanzas generados por un mundo impulsado Por la tecnología moderna.
Fuente: www.stcolumbachurch.org/about_stc.html
Traducido y editado por Nektarios Al.


lunes, 28 de agosto de 2017

Lo que creemos y enseñamos



1) La razón natural humana puede conocer la existencia de Dios y sus atributos, por analogía, a partir de las cosas creadas.

2) El ser humano posee una ley natural innata, cuyo Autor es Dios mismo. El conocimiento de la misma se encuentra entenebrecido por el estado de naturaleza caída.
  
3) En las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamentos se halla contenida la revelación divina a la humanidad. La Biblia es la única autoridad en cuestiones de fe y conducta. Toda verdad enseñada por la Iglesia se debe encontrar explícita o implícitamente en las Sagradas Escrituras.
La revelación divina terminó al finalizar la época apostólica.
(La Tradición Apostólica, contenida en los escritos de los Santos Padres y en la Liturgia, nos ayuda en la recta comprensión de la verdad bíblica).

4) Creemos que hay un solo Dios vivo y verdadero, personal, eterno, infinito en la perfección de sus atributos. Este único Dios verdadero se ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
(Creemos en la Unidad de Dios y en el Misterio de la Santísima Trinidad: creemos en el Padre que engendra al Hijo, Verbo de Dios desde la eternidad; y en el Espíritu Santo, Persona increada, que procede eternamente del Padre). 

5) Los ángeles son seres espirituales creados por Dios previamente a los humanos. Puestos a prueba por el Creador, una tercera parte de los mismos se rebeló contra Dios, convirtiéndose en demonios que buscan la perdición eterna de la humanidad.

6) Creemos que el Señor Jesús es Dios manifestado en carne. En Él concurren dos naturalezas: la divina, con todos sus atributos, y la humana en absoluta perfección, constituyendo una sola Persona indivisible. Creemos en su nacimiento virginal, su vida sin pecado, sus milagros, su muerte vicaria y expiatoria, su resurrección y su segunda venida personal en poder y gloria.
(En el Señor Jesús se da la unión hipostática de dos naturalezas distintas, completas y perfectas, con sus respectivas voluntades. Esto significa que: poseía un alma creada. Al encarnarse no perdió su naturaleza divina. Al resucitar lo hizo corporalmente. Por toda la eternidad conservará su humanidad.)

7) Creemos que el Señor Jesús cargó con todos los pecados pasados, presentes y futuros de la humanidad al ser bautizado en el río Jordán por el sacerdote aarónico Juan el Bautista, y pagó por ellos muriendo en la cruz del Calvario. Sólo en virtud de la obra de Cristo puede el hombre ser reconciliado con Dios y plenamente salvado.

8) Creemos que todo ser humano, por naturaleza, es pecador, con una tendencia innata al pecado y una conducta pecaminosa, y que, como consecuencia, está destituido de la gloria de Dios. Sin la ayuda de la gracia divina le es imposible al hombre volverse a Dios con arrepentimiento y fe en Cristo, condiciones indispensables para obtener la salvación. Cuando es predicado el Evangelio, Dios capacita a los oyentes para que den una respuesta libre, aceptando o rechazando la salvación que Dios ofrece en Cristo Jesús. Al que da una respuesta positiva al Evangelio, Dios lo adopta como hijo, lo justifica y le concede su Espíritu Santo para que lleve adelante una vida de victoria sobre el pecado.

9) La Iglesia fundada por Jesucristo presenta un aspecto invisible y otro visible. En su aspecto invisible, la Iglesia es la comunidad de todos los redimidos por Cristo.
En su aspecto visible, la Iglesia es el conjunto de todos los fieles bautizados.

10) El Señor Jesús dijo a la nación literal de Israel, al Israel según la carne:"El Reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca sus frutos". Esa nueva "nación" resultó ser "el Israel de Dios", la Iglesia, una nación espiritual.

11) La ley mosaica era sólo para el pueblo de Israel y contenía las sombras de lo por venir. Por lo tanto, al venir Cristo y cumplirla, fue quitada. Los cristianos de origen judío o gentil están exentos de su observancia, lo cual incluye los llamados diez mandamientos o decálogo. Las normas morales de dicha ley, y que se adecúan a la ley natural, son obligatorias pero no por ser parte de la ley mosaica. El Señor Jesús estableció un Nuevo Pacto, y los creyentes son instados a observar la Ley de Cristo. El Espíritu Santo es la Ley en nuestro corazón y la guía de conducta, por ello descendió en Pentecostés, la fiesta judía de la recepción de la ley en el Sinaí.
Esto implica que, la observancia de un día de reposo o la ley de los diezmos, no rigen para los cristianos.

12) Los sacramentos son actos sagrados instituídos por Nuestro Señor Jesucristo. o inspirados por Él por intermedio de los apóstoles, en los cuales, por medio de ciertos elementos externos, en unión con la Palabra de Dios, Él ofrece y comunica a los hombres Su gracia. Son siete: bautismo, confirmación, penitencia, eucaristía*, unción de los enfermos, orden sagrado** y matrimonio.
*(La Eucaristía es el sacramento mediante el cual, el que lo recibe, recibe a Jesucristo en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. La Eucaristía es Cristo mismo, por ello se destaca del resto de los sacramentos, ya que mientras estos tienen la misión de santificar, en la Eucaristía se halla el Autor mismo de la santidad. En cada Eucaristía somos contemporáneos de Juan y María a los pies de la cruz, en un "tiempo fuera del tiempo", por eso afirmamos que es una actualización del sacrificio del Calvario.)
**(El sacerdocio es la autoridad y el poder de Dios para efectuar los sacramentos. El mismo consta de tres órdenes: obispos, presbíteros y diáconos, y se transmite por la imposición de las manos de los obispos de la linea de sucesión apostólica histórica.) 

13) El ser humano es una unidad sustancial de un alma espiritual y un cuerpo material. No es posible entonces ni la preexistencia ni la transmigración de las almas; pero cuerpo y alma son también sustancias, si bien incompletas, de aquí que el alma puede sobrevivir a la muerte o separación del cuerpo, aunque en un estado antinatural, necesitante de una nueva unión, que se realizará con la resurrección del cuerpo.
  
14) Creemos que las almas de los que han confiado en Cristo para su salvación, al morir, pasan inmediatamente a la presencia del Señor, donde permanecen en estado de consciente bienaventuranza hasta la resurrección del cuerpo en la segunda venida de Jesucristo, cuando el alma reunida al cuerpo estará para siempre con el Señor.
Las almas que rechazan el Evangelio quedan después de la muerte en miseria de perdición hasta el juicio final, cuando el alma y el cuerpo resucitado serán destinados a la condenación eternas.

15) La segunda venida de Cristo Jesús es la esperanza bienaventurada para los creyentes en todo tiempo:Jesucristo volverá a la tierra personalmente, visiblemente, y en carne para juzgar a los vivos y a los muertos, y para la consumación de la historia. 


(Pablo Claudio Salvato
          26/12/2009) 

lunes, 14 de agosto de 2017

Julian Joseph Overbeck, El primer "Ortodoxo latino" de la Iglesia Ortodoxa moderna


Por Marco Mannino Giorgi

El doctor Julian Joseph Overbeck (1820 - 1905) es considerado por la Iglesia Ortodoxa el pionero del rito occidental. Sacerdote católico romano alemán, abandonó el habito talar para desposarse y se transfirió a Inglaterra donde trabajó como profesor de lengua alemana en la Real Academia Militar de Londres desde 1863 hasta su muerte. 
Después de haberse acercado al luteranismo y haber constatado que sus perspectivas eran desatendidas, encontró a la Iglesia Ortodoxa con la cual inició un prolífico diálogo que concluyó en 1865 cuando fue recibido en la Iglesia de la Embajada Rusa londinense por el presbítero Eugenio Popov, por entonces capellán en la prestigiosa sede diplomática. El profesor  Overbeck no pudo jamás llegar a ser presbítero porque su matrimonio había sucedido después de su ordenación* católica, pero fue un notable exponente laico de la proto-ortodoxia británica.

*(La Iglesia Ortodoxa Rusa reconocía la validez de su ordenación presbiteral, pero es norma en la misma que "se ordena a personas casadas pero no se casa a sacerdotes").

Overbeck comenzó tratando el rito occidental con método orgánico desde 1867 cuando escribió los libros Catholic Orthodoxy and Anglo-Catholicism y The Orthodox Catholic Review pero no obtuvo el favor del Metropolita Filareto, su superior jerárquico, al requerimiento de la implementación de una Iglesia Ortodoxa de Rito Latino. En 1870 el doctor Overbeck fue enviado a San Petersburgo por el Santo Sínodo para que sus tesis fueran tenidas en consideración. En diciembre del mismo año, la Liturgia revisada por él puesta para su examen fue oficialmente recibida por el Sínodo de la Iglesia Rusa: Nacía así el núcleo de lo que ahora es el Sacramental Gregoriano en uso por la ROCOR.
Overbeck fue muy crítico con aquellos conversos occidentales que se unían a las parroquias de rito bizantino en vez de pedir la creación de iglesias latinas, pero sus esfuerzos fueron siempre invalidados. En 1876 el doctor Overbeck obtiene una audiencia con Joaquín III Patriarca Ecuménico en la cual le expuso sus proyectos, pero el Patriarca se limitó a una tibia aprobación sin dar lugar a ninguna acción práctica.
Overbeck murió en 1905 sin haber visto nacer su deseada Iglesia Ortodoxa Occidental, pero su sueño se hizo parcialmente realidad en el nuevo milenio cuando la Iglesia de San Edmundo Mártir de la ROCOR ha asumido el rito latino.
El teólogo Georges Florovskij, eminente profesor del Instituto San Sergio, ha comentado de la siguiente manera la obra del doctor J. J. Overbeck: "El suyo no fue solamente un sueño. La cuestión desvelada por Overbeck tiene su porqué, y probablemente la visión de Overbeck es más grande que aquello que Overbeck mismo comprendió de ella".**

**(GEORGES FLOROVSKIJ, Orthodox Ecumenism in Ninetheenth century, St. Vladimir Seminary Quarterly, n.3-4, 1956.)