miércoles, 20 de junio de 2018

La Tentación



   Jesús bautizado por Juan el Bautista y confirmado como Hijo de Dios por la Voz que se oyó del Cielo con descenso del Espíritu Santo sobre Él como paloma, fue guiado por el Espíritu al desierto PARA ser tentado.
   Cuando había ayunado cuarenta días y cuarenta noches y precisamente en el momento en que tenía hambre, vino el TENTADOR.
   El diablo sabe muy bien en qué momento nos sale al encuentro.
   Por eso la Biblia nos dice en 1° Pedro 5, que no seamos soberbios y que nos humillemos BAJO la poderosa Mano de Dios… que echemos toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. Pero dice más aún: que seamos sobrios, que estemos despiertos, con los ojos bien abiertos y velando en oración, PORQUE nuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. Y la única manera de RESISTIRLE es estando firmes en la Fe.
   El tentador primero busca su víctima y luego la acecha todo el tiempo que sea necesario hasta el momento justo en que ésta, por determinadas causas, está débil, sin fuerzas, sin recibir alimento espiritual, sola, etc, entonces, se aprovecha de su situación y le sale al encuentro para devorarla.
   Narra la Biblia, que el tentador esperó a que Jesús ayunara cuarenta días y cuarenta noches y tuviera hambre para presentarse ante Él.
   Pero Jesús siempre estaba en oración y ayuno, VELANDO. Sabía que el adversario lo acechaba porque se proponía apartarlo de la Voluntad de Dios. En este caso fue llevado al desierto por el Espíritu, pero otra vez, satanás le habló a través de Pedro, su Discípulo, para tratar de convencerlo de que no siga adelante porque iba a sufrir mucho, pero Jesús lo desenmascaró.
   ¿Crees realmente que el tentador te acecha? ¿Te has humillado bajo la poderosa Mano de Dios y permaneces en comunión íntima con con Él en el Nombre de Jesús? ¿Estás velando sin cesar? ¿Te mantienes FIRME en la Fe en el Nombre del Señor Jesús para RESISTIR al diablo y que huya de ti?
   Regresemos al desierto. El diablo busca tentar a Jesús pero Él le resistió respondiendo a cada tentación con la Palabra de Dios, que estaba bien fresquita en su mente y corazón, diciendo:
   1° tentación: No de pan vivirá solamente el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
   ¿Qué consideras que es tu alimento diario y básico sin los cuales no puedes vivir? Tal vez no puedes vivir sin internet, sin las drogas, sin pornografía, sin beber y/o comer en exceso, etc. Tal vez no echas toda tu ansiedad sobre el Señor Jesús y buscas en religiones humanas una respuesta a tu ansiedad, practicando todo tipo de meditaciones, incluso la idea satánica de la reencarnación te está comenzando a dar paz, en lugar de buscar en la Biblia y en la oración a Dios en el Nombre de Jesús, la respuesta.
   ¿Puedes en el Poder de Dios, retirarte solo al desierto, esto es, a tu habitación, patio, etc, para orar, velar, meditar y alimentarte de la Palabra que Dios tiene para ti ese día?
   Cuando el tentador te pida que demuestres que eres Hijo de Dios, ¿puedes responderle como Jesús: Soy Hijo de Dios porque no vivo sólo de pan, sino que mi alimento es la Palabra de Dios?
   Padre Amado: Te pido perdón por tener a mi hombre interior anémico, a dieta permanente de tu Palabra. En cambio, yo me alimento de todo lo que mundo, la carne y el diablo me ofrecen.
   Tú me pides que tenga una dieta variada: estudio y meditación de tu Palabra, oración, ayuno, ruego, clamor, invocación, que te alaba, te adore, que tenga comunión con Hermanos en la Fe fieles a Ti y que permanezca en comunión contigo todo el tiempo, al levantarme y al acostarme, que todo lo que haga, compre, use, hable, etc. sea para tu Gloria.
   Te consagro mi vida y todo aquello de lo que me alimento: radio, tv. Internet, amigos, salidas, comidas, mi familia, mis hijos, mi trabajo, mis estudios, mis animales, mi casa, mis pertenencias, que todo lo que poseo y que Tú me diste, sea usado para tu Gloria. No solo te consagro mi vida y todo lo que está en relación con mi persona, sino que te ruego que vengas a morar en mi casa. Muéstrame qué te incomoda y renunciaré de inmediato, Tú todo lo ves, no hay nada que pueda ocultar de Ti.
   Perdón, Señor, porque el diablo me tienta y caigo porque no me alimento de tu Palabra, no la guardo día a día, en mi mente y corazón, no echo toda mi ansiedad sobre Ti.
   Te consagro todo mi tiempo, las 24 horas, cada minuto, ayúdame a aprovecharlo como Tú quieres y no como yo deseo.
   Padre: Gracias por escucharme y responderme. En el Nombre de Jesús. Amén.


   2° tentación: No tentarás al Señor tu Dios:
¿Con qué tientas al Señor tu Dios?
¿Crees que porque eres Hijo de Dios, puedes jugar con las cosas de Dios, que son un entretenimiento para ti y para otros o que Dios está para servirte?
   El diablo le dijo a Jesús: demuestra que eres Hijo de Dios tirándote desde el pináculo del templo y Dios enviará ángeles que te sostengan.
   ¿En qué te metes en manera caprichosa, sin pensar, ni orar antes de hacer algo, total, Dios está para cuidarte y salvarte si te salen mal tus locuras? Podría mencionar, tal vez, deudas, juegos, compras compulsivas, relaciones amorosas transitorias, derroche económico, descuido de tu salud, descuido de tus hijos, etc.
   Perdón Padre, por no ser un cristiano maduro sino que permanezco como un niño en la Fe. Un niño caprichoso que solo dice: dame, quiero y que se alimenta sólo de leche y no de carne. Ayúdame a crecer y a poner la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

   3° tentación: Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás.
   ¿Ante qué o quién te postras y adoras? ¿Quién es tu dios? ¿Tú mismo, tal vez?
   Sinceramente abre tu corazón a Dios:
¿Qué o quién ocupa el primer lugar en tu vida?
   Perdón, Señor. Porque no ocupas el primer lugar en mi vida. No quiero deslizarme lentamente hacia la APOSTASÍA.    Me arrepiento y decido permanecer unido a Ti como los pámpanos a la vid. Ayúdame a ser uno con Jesús y con los Hermanos fieles.
   Dice tu Palabra: Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo. Lléname de tu Santo Espíritu y ayúdame a obedecer tu Palabra.
   Quiero estar siempre preparado para vencer la tentación y que pueda responder al tentador con tu Palabra y que también huya de delante de mí, gracias a Ti.
   Renuncio a todo lo que ocupaba el primer lugar en mi vida: (menciona cada uno/a).
   Me comprometo a ADORARTE y a SERVIRTE sólo a Ti desde AHORA y para siempre.

   Hermano, recuerda:
Humíllate bajo la poderosa Mano de Dios, renuncia a la soberbia, echa toda tu ansiedad sobre Dios y permanece velando en oración y resistirás al tentador en la Fe en el Nombre de Jesús y entonces, ¡él huirá de ti!


Elena Sanfilippo Ceraso
Miércoles 20 de junio del 2018.



domingo, 10 de junio de 2018

La Divina Liturgia Ortodoxa de San Tikhon


La Divina Liturgia Católica Ortodoxa de San Tikhon de Moscú es una de las liturgias autorizadas por el Vicariato Antioqueño de Rito Occidental y está difundida en los Estados Unidos, Australia, y Nueva Zelanda.

Cuando San Tikhon era Obispo de la Diócesis norteamericana de la Iglesia Ortodoxa Rusa, un grupo de anglicanos-episcopales, pidieron volver a la Ortodoxia, continuando sin embargo utilizando la versión norteamericana del “Libro de Oración Común” de 1892.
San Tikhon enviò este texto a Moscú, dónde una comisión sinodal realizó un exámen específico y aportò modificaciones sustanciales para reconstituir el texto en la Ortodoxia doctrinal.
Seguidamente, en los años ’70, otros ex anglicanos norteamericanos quisieron volver a la Ortodoxia conservando rito y usos litúrgicos occidentales.
El texto actual de la Divina Liturgia de San Tikhon está basado sobre el rito presente en el "Libro de Oración Común" de 1928, corregido en sentido ortodoxo por el padre J. Angwin, siguiendo las observaciones sinodales rusas sobre la versión de 1892.
La Divina Liturgia de San Tikhon de Moscú está en plena difusión entre las varias iglesias del mundo ortodoxo de Rito Occidental.
En virtud de tal Liturgia que lleva el nombre de un gran santo ruso, diversas realidades eclesiales provenientes del Anglicanismo o del protestantismo, se han reencontrado con la genuina tradición católica.

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La santa Mesa a Altar estará cubierto con un paño blanco y limpio, y con una vela. El presbítero la
inciensa antes de empezar. Si el Obispo está presente debe ser el celebrante principal, aunque asistido por
otros ministros.

PRIMERA PARTE: LITURGIA DE LA PALABRA
ENTRADA (En pie, entran los ministros)
P. Bendito sea Dios: + Padre, Hijo y Espíritu Santo.
T. Y bendito sea su Reino, ahora y siempre. Amén.
En Adviento y Cuaresma:
P. Bendecid al Señor, que perdona todos nuestros pecados.
T. Porque para siempre es su misericordia.
Desde Pascua hasta Pentecostés:
P. ¡Aleluya! Cristo ha resucitado.
T. ¡Es verdad! El Señor ha resucitado. ¡Aleluya!
P. Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos
son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros
corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y
dignamente celebremos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.
DECÁLOGO Y KYRIE
P. Escuchad lo que dice nuestro Señor Jesucristo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y gran mandamiento. Y
el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos
mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.
Señor, ten piedad (Kyrie eleison).
T. Cristo, ten piedad (Christe eleison).
P. Señor, ten piedad (Kyrie eleison).
GLORIA
Se omite en Adviento, Cuaresma y fiestas.
Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz a quienes tanto ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la diestra del Padre,
ten piedad de nosotros.
Porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.
COLECTA
P. El Señor esté con vosotros.
T. Y con tu espíritu.
P. Oremos... (dice la colecta del tiempo litúrgico). Amén.
LECTURAS DEL TIEMPO LITÚRGICO Y HOMILÍA
L. Lectura del Libro N. (Al final dice: Palabra de Dios).
T. Demos gracias a Dios.
Himno de Gradual. Para leer el Evangelio en pie. El diácono recibe la bendición e inciensa.
D. Lectura del santo Evangelio según N.
T. Gloria a ti, Cristo Señor.
EL CREDO (SÍMBOLO DE LA FE)
T. Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de
todo lo visible e invisible.
Creemos en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos
los tiempos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no
creado, de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros y
por nuestra salvación bajó del cielo y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la
Virgen, y se hizo hombre. Por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras, subió al cielo y está
sentado a la diestra de Dios Padre, de donde vendrá de nuevo con gloria para juzgar a vivos
y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que del Padre procede, que con el
Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los Profetas. Y en la
Iglesia: + una, santa, católica y apostólica. Reconocemos un solo bautismo para el perdón
de los pecados. Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
INTERCESIONES (Los fieles hacen sus oraciones personales)
P. Solicito sus oraciones a favor de todas las cosas necesarias... (Los fieles cristianos
oran).
v Omnipotente y eterno Dios, que por la palabra de tu apóstol nos enseñaste a hacer
oraciones y súplicas, y darte gracias por todo el género humano: Recibe esta oblación y
estas oraciones que ofrecemos a tu Divina Majestad, suplicándote que continuamente
inspires a tu Iglesia universal con el espíritu de verdad, unión y concordia; y que concedas
a todos los que confiesan tu Santo Nombre, que convengan en la verdad de tu santa
Palabra y vivan unánimes en amor devoto.
v Asimismo, suplicamos que dispongas los corazones de los gobernantes (especialmente
N), para que puedan hacer justicia con toda imparcialidad y equidad, para castigo de los
vicios y maldades, y también tomen sabias decisiones a favor del bienestar y la paz en el
mundo.
v Da gracia, oh Padre celestial, a todos los Obispos y demás ministros (especialmente al
Primado N, al Obispo N, y al Santo Sínodo) para que puedan, tanto con su ejemplo como
con su doctrina, presentar al mundo el mensaje de tu verdad, y administrar recta y
debidamente tus santos sacramentos.
v Y a todo tu pueblo da tu gracia celestial, especialmente a esta asamblea aquí presente; a
fin de que, con humildad de corazón y debida reverencia, pueda oír y recibir tu santa
Palabra, sirviéndote fielmente en santidad y justicia todos los días de su vida.
v Y te suplicamos muy humildemente que, por tu bondad, oh Señor, consueles y socorras
a todos los que en esta vida transitoria se hallan angustiados, tristes, necesitados, enfermos
o en cualquier otra adversidad (especialmente N).
v Y, asimismo, bendecimos tu Santo Nombre por todos tus siervos que han partido de
esta vida en tu fe y temor, suplicándote les concedas un crecimiento continuo en tu amor y
servicio, y nos des tu gracia para seguir de tal modo los buenos ejemplos de (la bendita
Virgen María y todos los santos...), para que con ellos y por su intercesión seamos
partícipes de tu Reino celestial.
v Concédenos esto, oh Padre, por amor de Jesucristo, nuestro único Mediador y
Abogado. Amén.
CONFESIÓN DE PECADOS
D. Confesemos los pecados contra Dios y contra el prójimo.
T. Dios de misericordia: Confesamos que hemos pecado contra ti de pensamiento,
palabra, obra y omisión. No te hemos amado de todo corazón ni hemos amado a nuestro
prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor a
tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos. Así tu voluntad será nuestra
alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.
P. Dios todopoderoso, nuestro Padre celestial, que por su gran misericordia ha
prometido el perdón de los pecados a todos los que con arrepentimiento y verdadera fe se
convierten a él; tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados por
Jesucristo, nuestro Señor, y nos cure y conserve por su Espíritu vivificante para la vida
eterna. Amén.
“Si alguno ha pecado, tenemos un abogado ante el Padre, Jesús, el Mesías justo: él es el
sacrificio que expía nuestros pecados; y no sólo los nuestros, sino también los de todo el
mundo” (1 Jn 2,1s).

SEGUNDA PARTE: EUCARISTÍA
OFERTORIO
Se ofrecen las ofrendas en procesión al presidente
P. Dad al Señor la gloria debida a su Nombre y venid con ofrendas (Sal 96,8). Si traes tu
ofrenda al Altar y recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda delante
del Altar, y ve y reconcíliate primero con tu hermano, y después ven y presenta tu ofrenda
(Mt 5,23s).
T. Todo es tuyo, y de lo tuyo te damos (1 Cr 29,11).
Los diáconos u otros fieles competentes recogen las ofrendas y las llevan al presbítero, que
las pone en el Altar e inciensa y bendice.
E
PLEGARIA EUCARÍSTICA (Anáfora)
P. El Señor esté con todos vosotros.
T. Y con tu espíritu.
P. Elevemos los corazones (Lam 3,41).
T. Los elevamos al Señor.
P. Demos gracias al Señor nuestro Dios.
T. Es justo y necesario.
P. En verdad es bueno y saludable darte gracias en todo tiempo y lugar, Padre Santo,
Misterio del universo y Creador inefable de todo; porque (puede haber un Prefacio Propio
según el tiempo litúrgico) aunque estás rodeado de ángeles que te alaban, te agrada el
corazón quebrantado. Por tanto, nosotros también te alabamos uniendo nuestras voces a
la multitud de coros celestiales, que sirven en tu presencia y proclaman sin cesar:
T. Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo; llenos están el cielo y la tierra de tu
gloria: Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en Nombre del Señor. Hosanna en el
cielo.
P. (Consagración). Gloria a ti, Dios omnipotente, nuestro Padre celestial, porque tú, en
tu inmensa misericordia, entregaste a tu único Hijo Jesucristo para sufrir muerte en la cruz
por nuestra redención; y él hizo allí, por la oblación de sí mismo una vez ofrecida, un
completo, perfecto y suficiente sacrificio, oblación y satisfacción por los pecados de todo el
mundo; e instituyó, y en su santo Evangelio nos mandó continuar, una perpetua memoria
de aquélla su preciosa muerte y sacrificio, hasta su Segunda Venida.
(Suena la campana una vez. Al decir las palabras sobre el pan y el vino, lo toma en sus
manos o le impone una mano).
Porque la misma noche que fue traicionado, tomó pan; y dando gracias lo partió y lo dio a
sus discípulos diciendo: “Tomad y comed, porque esto es mi cuerpo que se entrega por
vosotros. Haced esto en memoria mía” (La campana suena tres veces en la elevación).
Después de la cena tomó la copa, y habiendo dado gracias la entregó diciendo: “Bebed
todos de ella, porque es la sangre de la Nueva Alianza, derramada por todos para perdón
de los pecados. Haced esto, en memoria mía” (La campana suena tres veces en la
elevación).
(Oblación). Por tanto, oh Señor y Padre celestial, según la institución de tu amado Hijo
nuestro Salvador Jesucristo, nosotros, tus humildes siervos, celebramos y hacemos aquí
ante tu Divina Majestad, con estos tus santos dones que ahora te ofrecemos, el memorial
que tu Hijo nos ha mandado hacer, recordando su bendita pasión y preciosa muerte, su
poderosa resurrección y gloriosa ascensión; tributándote las más cordiales gracias por los
innumerables beneficios procurados para nosotros por las mismas.
(Epíclesis o invocación). Y te suplicamos humildemente, oh Padre misericordioso, nos
escuches; y, por tu poderosa bondad, te dignes bendecir y santificar, + con tu Espíritu
Santo, estos tus dones de pan y vino; para que recibiéndolos, conforme a la santa
institución de tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo en memoria de su pasión y muerte,
seamos partícipes de su muy bendito Cuerpo y Sangre.
Y deseamos ardientemente que tu bondad paternal acepte benignamente éste nuestro
sacrificio de alabanza y acción de gracias; suplicándote muy humildemente nos concedas
que, por los méritos y la muerte de tu Hijo Jesucristo, y mediante nuestra fe en su sangre,
nosotros, y toda tu Iglesia, obtengamos la remisión de nuestros pecados, y todos los demás
beneficios de su pasión.
Y aquí, Señor, nos presentamos y hacemos ofrenda de nosotros mismos, nuestras almas y
nuestros cuerpos, como un sacrificio razonable, santo y vivo para ti; rogándote
humildemente, que nosotros, y todos los que participemos de esta Santa Comunión,
recibamos dignamente el precioso Cuerpo y Sangre de tu Hijo Jesucristo, y seamos llenos
de tu gracia y bendición celestial, y hechos un cuerpo con él, para que él habite en nosotros,
y nosotros en él.
Te ofrecemos también este culto, oh Dios de vivos, por todo espíritu justo que descansó en
la fe (especialmente N), y aquellos cuya fe sólo tú conoces. Y concede que alcancemos
nuestra herencia junto a la siempre bendita Virgen María, con los Patriarcas, Profetas,
Apóstoles y Mártires, con N (santo del día u otros) y todos los santos que han encontrado
tu favor a lo largo de los tiempos.
Y aunque, por nuestros muchos pecados, somos indignos de ofrecerte sacrificio alguno; sin
embargo te suplicamos aceptes éste nuestro deber y servicio obligatorio, no pesando
nuestros méritos, sino perdonando nuestras ofensas, mediante Jesucristo nuestro Señor.
(Elevación). Por quien y con quien, en la unidad del Espíritu Santo, sea todo honor y gloria
a ti, oh Padre omnipotente, por los siglos de los siglos. Amén.
PADRENUESTRO
P. Oremos como nuestro Salvador Cristo nos enseñó:
T. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre. Venga tu Reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Y
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del Mal. Porque tuyo es el Reino y el poder y la
gloria; ahora y siempre. Amén.
EL BESO FRATERNO
P. La paz del Señor esté siempre con vosotros.
T. Y con tu espíritu.
P. Saludémonos con el beso fraterno (1 Co 16,20).
FRACCIÓN DEL PAN
P. Partido pero no desunido, y dividido, pero jamás consumido, es el Cordero de Dios.
T. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo: Danos tu paz.
El celebrante parte el pan en cuatro trozos. La parte IC de arriba se echa en la copa.
T. Nosotros no nos atrevemos a venir a ésta tu mesa, oh Señor misericordioso, confiados
en nuestra rectitud, sino en tus muchas y grandes misericordias. No somos dignos siquiera
de recoger las migajas debajo de tu mesa. Pero tú eres el mismo Señor, siempre
misericordioso por naturaleza: Concédenos, por tanto, Señor, por tu clemencia, que de tal
modo comamos la Carne de tu amado Hijo Jesucristo y bebamos su Sangre, que siempre
vivamos en él, y él en nosotros. Amén.
P. Aquí está el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
T. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para
sanarme.
COMUNIÓN
Se puede cantar un himno. Los fieles comulgan con respeto en ambas especies.
P. El siervo de Dios N toma el Cuerpo y la Sangre de Cristo por fe y con agradecimiento,
para el perdón de sus pecados y la vida eterna.
POSTCOMUNIÓN
Consumir el resto de la patena en la copa.
P. Oremos (De pie).
T. Omnipotente y eterno Dios, te damos muchas gracias porque nos has nutrido con
estos santos misterios del Cuerpo y Sangre de tu Hijo nuestro Salvador Jesucristo, y con
ello nos aseguras tu favor y tu bondad, haciéndonos miembros del Cuerpo de Cristo, que es
la comunión de todo tu pueblo fiel. Te suplicamos humildemente, Padre celestial, que de
tal modo nos asistas con tu gracia que sigamos en tan santa compañía, y hagamos todas las
cosas buenas que tú preparaste para nosotros; mediante Jesucristo nuestro Señor, a quien
contigo y el Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, ahora y por siempre jamás. Amén.
P. La paz de Dios, que excede a todo entendimiento, guarde vuestros corazones y
mentes en el conocimiento y amor de Dios, y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor: Y la
bendición de Dios todopoderoso: + Padre, Hijo y Espíritu Santo, sea con vosotros y more
en vosotros eternamente. Amén.
D. Vayamos en paz y alegría para amar y servir al Señor en medio de su creación

sábado, 9 de junio de 2018

DEVORADO, COMIDO COMO PAN. 5° Parte



Serie: Invocando el NOMBRE de Dios.
   Dice el necio en su corazón: NO HAY DIOS.
Se han corrompido, hacen obras abominables.
No hay quien haga el bien,…
Todos se desviaron, a una se han corrompido,
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
que DEVORAN a MI PUEBLO como si COMIESEN PAN
y a Dios NO INVOCAN?
Ellos temblaron de espanto
Porque Dios está con la generación de los JUSTOS.
Del consejo del pobre se han burlado
Pero Dios es su Esperanza. Salmo 14.

   Querido Hermano: En oración y con la guía del Espíritu Santo, medita:
   ¿OYEN todos los pueblos de la Tierra, que los Cristianos INVOCAMOS el NOMBRE de Jesús, a semejanza de los primeros Cristianos?
   ¿Nos distinguen por ser EL PUEBLO QUE INVOCA a su Dios y deposita toda su confianza en Él?
   ¿Nuestro corazón está alegre, porque buscamos sin cesar a Dios?
   ¿El mundo ve y oye a un Pueblo que canta, alaba, adora, ama y obedece su Palabra, la Biblia, que hace MEMORIA de sus maravillas, prodigios, y las publica como testimonio y para que todas las naciones glorifiquen el NOMBRE de Dios?
   Pablo escribe en Romanos 10:
La Escritura dice: Todo aquel que en ÉL CREYERE, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le INVOCAN, porque todo aquel que INVOCA el NOMBRE del Señor será SALVO.
   Lamentaciones 3 nos exhorta:
ESCUDRIÑEMOS nuestros caminos
y BUSQUEMOS y VOLVÁMONOS a Jehová,
LEVANTEMOS nuestros corazones y manos a Dios en los Cielos, nosotros nos hemos rebelado y fuimos desleales.
Tú nos perdonaste…
Mis enemigos me dieron caza como a ave, sin haber porqué,
ataron mi vida a cisterna, pusieron piedra sobre mí,
aguas cubrieron mi cabeza, yo dije: MUERTO SOY.
INVOQUÉ TU NOMBRE, oh, Jehová,
desde la cárcel profunda, OISTE mi voz,
no escondas tu oído al clamor de mis SUSPIROS.
TE ACERCASTE el día que te INVOQUÉ. Dijiste:
NO TEMAS.
   Hoy Dios nos dice a ti y a mí y a todo aquel que es parte del Pueblo de la Cruz:
Si se humillare mi Pueblo, sobre el cual MI NOMBRE ES INVOCADO, y ORAREN y BUSCAREN MI ROSTRO y se CONVIRTIEREN de sus malos caminos,
ENTONCES,
YO OIRÉ desde los Cielos y PERDONARÉ sus pecados y SANARÉ su tierra.
AHORA estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar. 2° Crónicas 7:14.
   Sí, Hermano, Dios aún está hablando a Su Pueblo y aún está esperando…
   Ocúpate en tu Salvación con temor y temblor. INVOCA SU NOMBRE, grita, llora, gime, humíllate y arrepiéntete ante su Presencia, ama, estudia y memoriza su Palabra, alábale, adórale, da gritos de júbilo.
   Y si no puedes, pues no te quedan ya fuerzas ni voz, haz como el salmista, CLAMA, INVOCA el NOMBRE SANTO de JESÚS, ¡con tus suspiros!
   No deseches el conocimiento de Dios, busca cada día conocer más de Él y obedecer a su Palabra. Que las tinieblas del mundo no logren apagar tu LUZ. Que los necios, los que hacen iniquidad y los que no invocan el Nombre de Dios logren su meta de DESTRUIRTE o DEVORARTE o destruir y devorar al Pueblo de Dios como PAN.
   ¿Te parece esto imposible?
   Oseas describe una situación muy semejante a la actual.
   Dice que Dios contiende con los moradores de la Tierra porque no hay Verdad, ni Misericordia ni conocimiento de Dios en la Tierra. Menciona lo que a diario viven aquí y allá: perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.
   Y en ese mundo en tinieblas, ¿qué dice Dios de su Pueblo?
   Mi Pueblo FUE DESTRUIDO porque le faltó conocimiento.
   ¿Cómo pudo ocurrir esto, te preguntarás?
   Porque este Pueblo DESECHÓ el conocimiento de Dios y OLVIDÓ su Palabra. Recuerda lo que dice el Salmo 14.

   Pueblo amado de Dios, INVOCA AHORA SU SANTO NOMBRE.
   Hermano, INVOCA AHORA SU SANTO NOMBRE.
   Si así lo haces, ¿quién podrá separarte del Amor de Dios?





Elena Sanfilippo Ceraso
  domingo 10/06/2018 

jueves, 7 de junio de 2018

LA INVOCACIÓN ES UNA DECISIÓN DE FE. 4° Parte


Serie: Invocando el NOMBRE de Dios.
   INVOCAR el NOMBRE de Dios es una decisión de Fe.
   Para INVOCAR el NOMBRE de Jesús debo ejercer Fe en ese NOMBRE Santo. INVOCO el NOMBRE de Jesús para recibir, ante todo, SALVACIÓN por Gracia. Otros motivos: para pedir su auxilio, para adorarle, alabarle, agradecerle, hacer memoria de su Palabra, de sus maravillas, de sus misericordias,… y para que el mundo tenga conocimiento del Señor Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores.
   En el Salmo 80, el salmista INVOCA a Dios como Pastor y le pide que SALVE y RESTAURE a su Pueblo, haciendo RESPLANDECER su Rostro sobre ellos, para que no se aparten de Él y para que les IMPARTA VIDA.
   En el Salmo 88, el salmista INVOCA a Dios para que lo libere de la muerte. Le describe su situación: se encuentra sin fuerzas, abandonado, solo, en tinieblas, encerrado, no puede salir, sus ojos enfermaron por su aflicción. INVOCA su Presencia porque siente que Dios lo abandonó y que su muerte está cercana.
   Otro motivo para INVOCAR a Dios: ARREPENTIMIENTO, luego de
DESOBEDECER a su Palabra y PECAR contra Él.
   Éste es el caso de Jonás, quien ORA a Dios e INVOCA su NOMBRE, angustiado, desde dentro del vientre del pez, por haber desobedecido y pecado contra Dios. .
   Una frase de Jonás, describe su tremendo, terrible, dramático padecimiento. Da escalofríos aún leer en voz baja sus pensamientos traducidos en palabras:
LA TIERRA ECHÓ SUS CERROJOS SOBRE MÍ PARA SIEMPRE.
   Vivo, estaba encerrado vivo en una tumba bajo tierra y con cerrojos PARA SIEMPRE. Imposible salir por él mismo de ese lugar. ¡No tenía ninguna salida!
   Entonces, solo y en la oscuridad hizo memoria de su pecado contra Dios. Y ahí mismo, desde esa tumba, INVOCÓ a Dios, gimió, clamó, gritó, se arrepintió. No sabemos durante cuánto tiempo estuvo invocando su NOMBRE, pero podemos oírlo decir de Dios:
Y ÉL ME OYÓ”.
   Nos produce gran gozo leer sus palabras:
MAS TÚ SACASTE MI VIDA DE LA SEPULTURA, OH, DIOS MÍO.
   Cuando mi alma desfallecía en mí, me ACORDÉ de Dios y mi oración llegó ante Ti.”
   Agradecido a Dios por la Salvación, Jonás se compromete a retribuirle con alabanzas.
   No creas que ésta es una experiencia personal de Jonás solamente. Dice la Biblia que todos nacemos muertos en nuestros delitos y pecados y que sólo INVOCANDO el NOMBRE del Señor Jesús recibiremos por GRACIA Salvación y VIDA Abundante, porque Jesús es el Dador de Vida. ¡Sólo Jesús puede sacarnos de la sepultura, de la oscuridad y de las tinieblas en que nacemos!
   Otro motivo para INVOCAR el Nombre de Dios, está en el Salmo 107. El salmista alaba a Dios porque es Bueno, su Misericordia es para siempre y porque los redimió del poder del enemigo.
   Dice que ANDABAN PERDIDOS por el desierto, inmersos en la soledad, sin camino, sin hallar ciudad donde morar, hambrientos y sedientos, desfallecientes…
   Entonces INVOCARON a Dios y Dios RESPONDIÓ y los LIBRÓ, los DIRIGIÓ por camino derecho y les DIO una ciudad donde habitar. Los SACÓ de las tinieblas y de la sombra de muerte y ROMPIÓ sus prisiones, QUEBRANTÓ las puertas de bronce y DESMENUZÓ los cerrojos de hierro. ENVIÓ su Palabra y los SANÓ.
   El salmista invita a ofrecer sacrificios de alabanza y a publicar sus obras con júbilo. Finaliza preguntando:
¿Quién es SABIO para GUARDAR estas cosas y ENTENDER las Misericordias de Dios?


   ¿Quieres ser sabio? Invoca el NOMBRE del Señor Jesús.      Ya no vas a andar perdido, porque Jesús es EL CAMINO. No vas a estar hambriento, sediento, ni desfalleciente, porque ÉL es AGUA VIVA y PAN DE VIDA y te sustentará y es el único que puede darte DESCANSO y fuerzas. Sólo Él puede rescatarte de las tinieblas y trasladarte a su Reino de Luz. Sólo Él puede romper tus prisiones y sanarte por medio de su Palabra. Y además, tiene una morada preparada para ti.
   David, en su cántico de liberación, a Dios dice, (2° Samuel 22):
INVOCARÉ a Dios quien es digno de ser alabado y SERÉ SALVO de mis enemigos. En mi angustia INVOQUÉ y CLAMÉ a Dios. Él OYÓ mi voz y mi clamor llegó a mis oídos.
   David alaba a Dios y declara:
Dios es MI Roca, MI Fortaleza, MI Libertador, MI Escudo, MI Alto Refugio, y el Fuerte de MI Salvación.
   David describe su situación que lo llevó a confiar a Dios y a INVOCAR su NOMBRE:
Me rodearon ondas de muerte, torrentes de perversidad me atemorizaron…
   David INVOCA a Dios porque DECIDIÓ:
EN ÉL CONFIARÉ.
   ¿Te das cuenta? Antes de INVOCAR el NOMBRE de Dios, la persona manifiesta CREER EN ÉL, reconoce quién es Dios en su vida, lo alaba y decide poner toda su confianza en Él e INVOCAR su Nombre para que lo libere, lo salve, lo perdone, le de Vida, etc. Decide confiar sólo en la Salvación que viene de Dios. No busca otra salida ni otros medios de salvación.
   ¡Sólo confiará en Dios e INVOCARÁ SU NOMBRE! Pero no sólo eso, CREE que Dios lo escucha y lo salvará! ¡No duda que será así!
   INVOCAR el NOMBRE de Dios es un tema de FE, una DECISIÓN DE FE en su NOMBRE.
   En 1° Crónicas 16, podemos leer el Salmo de David a Dios. David exhorta al Pueblo:
A que alabe a Dios e INVOQUE su NOMBRE, que dé a conocer a los pueblos sus obras, le cante Salmos, hable de sus maravillas, que se gloríe en su Santo Nombre, que se alegre el corazón de los que buscan a Dios y que busquen su Rostro sin cesar.
   David dice que toda la Creación se alegra y canta a Dios.      Invita al Pueblo a que haga MEMORIA de sus maravillas, prodigios y de su Palabra. Les recuerda: “Él es nuestro Dios”. Pide que lo aclamen porque es Bueno y para siempre es su Misericordia y que diga a las naciones: JEHOVÁ REINA, que confiese su Santo NOMBRE públicamente y todo el Pueblo dijo:
AMÉN, BENDITO SEA JEHOVÁ NUESTRO DIOS.
(Continuará) 







Elena Sanfilippo Ceraso
    viernes 08/06/2018

lunes, 4 de junio de 2018

Buscadme, llamadme… (3° Parte)


SERIE: Invocando el NOMBRE de Dios.
   Pedro en su primer discurso el día de Pentecostés, mencionó a los habitantes de Jerusalén las palabras del profeta Joel:
Y todo aquel que INVOCARE el NOMBRE del SEÑOR será SALVO. Hechos 2:21.
   ¡Es una PROMESA! Si INVOCAS el NOMBRE del SEÑOR JESÚS, ¡Él te responderá!
   Isaías (55) exhorta:
Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado,
LLAMADLE, (invocadle), en tanto que está cercano.
Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos y VUÉLVASE a Dios, el cual tendrá de él Misericordia y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
   Isaías hace un llamado al arrepentimiento, AHORA, mientras Dios está cerca y oye el llamado. Dios perdonará a cualquier persona que deja su camino para volverse a Él e INVOCAR Su NOMBRE.

   Y entonces, a manera de resumen:
   ¿Dónde invocar el Nombre de Dios? No hay un lugar especial, allí donde moras. Dios no quiere separarse de ti nunca.
   ¿Cuándo Invocar el Nombre de Dios? En todo tiempo, las veinticuatro horas. Dios se deleita al escuchar tu voz
   ¿Qué es invocar el Nombre de Dios? Es orar a Él en forma audible, en voz alta, con ruego, clamor, gemidos, llanto y con perseverancia, sin cesar.
   ¿Por qué INVOCAR el NOMBRE de Dios? Dice el salmista, (86:5):
Porque Tú Señor, eres bueno y perdonador, grande en Misericordia para con TODOS los que te INVOCAN.
   ¿Cómo y para qué invocar el Nombre de Dios? Para ser SALVOS, para recibir Salvación gratuita, somos salvos por GRACIA, al creer en el Nombre del Señor Jesús.
   Dice el Salmo 105 que debemos Invocar Su Nombre para: que los pueblos conozcan sus obras, para cantarle Salmos, hablar de sus maravillas, gloriarse en su Santo Nombre, alegrarnos en el corazón, para buscarlo siempre, buscar su rostro y su Poder, para acordarnos de las maravillas que Él ha hecho, de sus prodigios y de su Palabra. Y sobre todo:
DEBEMOS INVOCAR SU NOMBRE, ¡PORQUE ÉL ES NUESTRO DIOS!
   ¿Cómo INVOCÓ David a Dios? Salmo 17.
David invocó a Dios, SIN ENGAÑO, para presentarle una causa justa.
   Le dice que Él ha probado su corazón, que lo ha visitado de noche y no encontró nada inicuo, que se guardó de las sendas de los violentos, por lo que le pidió a Dios que sustente sus pasos en Sus Caminos para que no resbale.
   David INVOCÓ Su Presencia porque sabe que lo oirá y PARA:
Que MUESTRE sus maravillosas Misericordias y que lo GUARDE como a la “niña de sus ojos”, que lo ESCONDA bajo la sombra de sus alas, de los enemigos que buscan su vida.
   En el Salmo 18, David le dice a Dios que lo ama y lo alaba. Lo llama MI Fortaleza, MI Roca, MI Castillo, MI Escudo, la fuerza de MI Salvación, MI alto Refugio. Dice que Dios es digno de ser alabado y lo INVOCA en su angustia PARA:
Que lo salve, porque lo rodearon ligaduras de muerte.
Dios le respondió y lo libró.
   En el Salmo 91, Dios promete que como el salmista lo ama y ha conocido Su NOMBRE, cuando lo INVOQUE, Él le responderá, estará con él en la angustia, lo librará y lo glorificará, lo saciará de larga Vida y le mostrará Su Salvación.
   En el Salmo 31, el salmista declara que Dios es su Roca, su Castillo, su Refugio. Confiesa: Tú eres mi Dios, en tus Manos están mis tiempos. INVOCA a Dios PARA:
Que no sea avergonzado, que lo libre y que lo saque de la red, que lo salve de la muerte.
   Luego alaba a Dios por sus Misericordias, por su bondad y bendice a Dios porque OYÓ su clamor. Para siempre va a recordar y a agradecer a Dios por lo que hizo por él.
   El salmista exhorta a los santos, a los fieles a que amen a Dios, que se esfuercen y esperen EN DIOS y que tome aliento su corazón.
   En el Salmo 55, el salmista INVOCA a Dios TODO el tiempo porque su corazón está dolorido, desearía tener alas como de paloma para volar, huir y descansar, morando en el desierto. En este caso, es un íntimo, un familiar, un guía, un amigo que lo afrentó. Entonces él INVOCA a Dios PARA:
que lo salve y confiesa que Dios lo hará, que confía en Él. Pero no sólo eso, nos invita a echar nuestra carga SOBRE Dios y Él nos sustentará.
   En el Salmo 105, el salmista invita a INVOCAR el NOMBRE de Dios, a alabarle, a dar a conocer sus obras en los pueblos, a cantarle Salmos, a hablar de sus maravillas, a gloriarse en su Santo NOMBRE, a que se ALEGRE el corazón de los que buscan a Dios, a que busquen su Poder y que busquen siempre su Rostro. Invita a los que aman a Dios a que hagan MEMORIA de sus maravillas, prodigios y de su Palabra.
   En el Salmo 116, el salmista declara su amor por Dios, dice que es clemente, justo, misericordioso, que guarda y salva a quien lo busca.
   Invoca a Dios porque lo rodearon ligaduras de muerte, para que lo libre. Declara que es su siervo, que Él ha roto sus prisiones, por lo que le ofrecerá sacrificios de alabanza delante de todo su Pueblo.

   ¿Qué te parece la invocación de estos fieles a Dios?         Reconocen quién es Dios, su grandeza, su poder, su Amor, sus misericordias, todo lo que ha hecho en sus vidas. Le declaran su amor y se comprometen a tener memoria y a ser agradecidos por sus hechos siempre. No sólo eso, darán testimonio a los Santos, para que juntos le alaben y adoren y las naciones también conozcan de su existencia y glorifiquen a Dios.
   En el Salmo 118 el salmista invita a alabar a Dios porque es bueno y su Misericordia es para siempre.
   Dice que desde la angustia INVOCÓ a Dios y le respondió poniéndolo en lugar espacioso. Declara que no teme a los hombres porque Dios está con él, es su Ayudador, su Fortaleza, su cántico y su Salvación.
   En el Salmo 145, el salmista se compromete a exaltar a Dios, su Rey y a bendecir su NOMBRE eternamente y para siempre, a que cada día lo bendecirá. Invita a todos sus Santos a que lo bendigan y hablen de su Poder, para que todos los hombres conozcan que su REINO es ETERNO.

(Continuará)



                              
           

Elena Sanfilippo Ceraso
    martes 05/06/2018  
         

domingo, 3 de junio de 2018

La INVOCACIÓN en la Biblia. 2° Parte.


SERIE: Invocando el NOMBRE de Dios. 
   Poco se conoce acerca de la INVOCACIÓN en el día de hoy entre los Cristianos, es más, muchos creen erróneamente, que la Invocación es una práctica de quienes invocan espíritus malignos, otros no lo hacen por TEMOR a ser descubiertos como Cristianos.
   Pero en la Biblia encontramos que los Cristianos eran reconocidos, identificados, perseguidos y martirizados, porque no dejaban de INVOCAR en alta voz, el Nombre del Señor Jesús, no ocultaban su FE en el NOMBRE de Jesús.
   Leemos en Romanos 10:
Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con TODOS los que le INVOCAN.
¿Cómo pues INVOCARÁN a Aquel en el cual NO han creído?
   Y hay una Promesa:
Porque TODO aquel que INVOCARE el NOMBRE del SEÑOR será SALVO.
   Pero también es cierto que hay una condición para INVOCAR el NOMBRE DE JESÚS. Leemos en 2° Timoteo 2:19:
APÁRTESE DE INIQUIDAD TODO AQUEL QUE INVOCA EL NOMBRE DE CRISTO. Esto es, quien INVOCA este NOMBRE SANTO, debe ser instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra. Debe seguir la Justicia, la Fe, el Amor y la Paz, CON los que de corazón LIMPIO INVOCAN al Señor. Dios nos llama a ser SANTOS para INVOCAR el Nombre del Señor Jesús.
   Pedro en su carta hace un llamado:
Si INVOCAN por Padre a Dios, como Hijos OBEDIENTES, sean SANTOS en TODA vuestra manera de vivir, así como Aquel que los llamó es SANTO, y condúzcanse EN TEMOR todo el tiempo de su PEREGRINACIÓN.
   El Salmo 14 habla del necio que dice en su corazón NO HAY DIOS.
    Personas necias, que por estar fundadas en esta creencia errónea, se corrompen, no practican el bien, hacen obras abominables, hacen iniquidad, porque no tienen discernimiento y DEVORAN al Pueblo de Dios como si comieran pan.
   Estos necios que proclaman “no hay Dios”, NO INVOCAN a Dios. Pero Dios mira desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay algún ENTENDIDO que lo INVOCARA y lo buscara.

   ¿CUÁNDO comenzó la INVOCACIÓN?
   Según la Biblia, después de la caída de Adán y Eva. Porque antes de la caída, Dios los visitaba diariamente y dialogaban naturalmente.
   Narra Génesis que Eva dio a luz un hijo que llamó SET, esto es Sustitución, porque dijo ella: Dios me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, quien fue asesinado por su hermano Caín. A Set le nació un hijo que llamó ENÓS, nieto de Adán y Eva.
   En esta tercera generación, los hombres comenzaron a INVOCAR EL NOMBRE de Dios. Génesis 24:25/26.
   Pero, como ya dije, la INVOCACIÓN está presente en toda la Biblia.
   Dice Job (12:4), que INVOCA A DIOS y Él le responde. Pero, cuidado, luego añade: “Con todo, el Justo y Perfecto es escarnecido”.
   ¿Y qué decir del AMIGO de Dios, Abraham?
Génesis 12:8 dice que en el lugar donde plantó su tienda, (su casa móvil), edificó allí un Altar a Dios e INVOCÓ SU NOMBRE.

   ¿Tienes un lugar, allí donde vives, donde INVOCAS siempre el Nombre de Jesús, estudias su Palabra, alabas, adoras, agradeces, bendices su NOMBRE?
   ¿Le has consagrado el lugar donde moras y todo lo que en él hay y a todos los que moran, incluso los que entran y salen del mismo?
   Si aún no lo tienes, te invito a que prepares ahora mismo un lugar donde encontrarte en todo momento, con el Señor Jesús. Dios quiere morar donde tú moras. Si Él mora en tu corazón, ábrele la puerta del lugar donde vives, no importa si es una pequeña habitación.
   Padre Amado: Te consagro AHORA MISMO, toda mi vida y todo lo que hay en este lugar donde Tú has permitido que more. Que mi computadora, radio, televisión, sillas, mesa, mis estudios, libros, trabajo, dinero, amistades, (menciona todo), sean utilizados para tu Gloria. Me comprometo a que no ingresarán personas que blasfemen Tu Nombre y que Tú no tendrás que retirarte avergonzado de TU morada. Reina en mi vida y en este lugar.

   Isaac edificó un Altar e INVOCÓ el Nombre de Dios y plantó allí su tienda. (Génesis 26:25).
   Dios mismo, permanentemente, nos PIDE que lo invoquemos y promete responder:
Invócame en el día de la angustia,
 te libraré y tú me honrarás. Salmo 50:15.

(Continuará)







Elena Sanfilippo Ceraso
    lunes 04/06/2018

sábado, 2 de junio de 2018

EL NOMBRE DE DIOS. 1° Parte.



Serie: Invocando el NOMBRE De Dios.
   ¿Qué dice la Biblia acerca del NOMBRE de DIOS?
   Mas a todos los que le recibieron, a los que CREEN en SU NOMBRE, les dio potestad de ser hechos HIJOS DE DIOS, los cuales… son engendrados de Dios. Juan 1:12.
   Y en ningún otro hay Salvación, porque no hay otro NOMBRE bajo el Cielo dado a los hombres, en que podamos ser Salvos: JESÚS. Hechos 4:11/12.
   Anunciando el Evangelio de la Paz por medio de Jesucristo. Éste es Señor de todos… Él es quien Dios ha puesto por JUEZ de vivos y muertos… TODOS los que en ÉL CREYEREN, recibirán Perdón de pecados… Y mandó bautizarlos en el NOMBRE DE JESÚS. Hechos 10.
  Por lo cual, Dios también lo exaltó hasta lo sumo y le dio un NOMBRE, para que en el NOMBRE de JESÚS se doble toda rodilla de los que están en los Cielos y en la Tierra y debajo de la Tierra y toda lengua CONFIESE que Jesucristo es el Señor, para Gloria de Dios Padre. Filipenses 2.
  Si algo pidiereis en MI NOMBRE, YO LO HARÉ. Señor Jesùs. Juan 14:14.
  Hasta ahora, nada han pedido en MI NOMBRE, pidan y recibirán, para que vuestro Gozo sea cumplido. Juan 16:24.
  Pablo escribe a la Iglesia de Dios que está en Corinto y los llama SANTIFICADOS EN CRISTO JESÚS y LLAMADOS a ser Santos CON TODOS los que en cualquier lugar INVOCAN EL NOMBRE de Nuestro SEÑOR JESUCRISTO, Señor de ellos y nuestro. 1° Corintios 1:1/3.
  INVÓCAME EN EL DÍA DE LA ANGUSTIA,
TE LIBRARÉ Y TÚ ME HONRARÁS. Salmo 50:15.
  INVOCAR el NOMBRE de Dios es una PRÁCTICA del Pueblo de Dios a través de toda la Biblia.
INVOCAR: Llamar a alguien que se quiere hacer presente en una situación determinada. En latín INVOCARE. Pedir ayuda o protección de una persona o a Dios. También se aplica en Derecho. Invocar es pedir con RUEGOS, con insistencia, con fervor. Sinónimos: implorar, rogar, perseverar.


  Para realizar un estudio sencillo acerca de la INVOCACIÓN a Dios, podemos responder las siguientes preguntas:
¿Qué es? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Con quiénes?
  El Señor mismo nos enseña:
Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la Tierra, acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por Mi Padre que está en los Cielos. PORQUE donde están dos o tres congregados en MI NOMBRE, ALLÍ ESTOY YO EN MEDIO DE ELLOS.
  La INVOCACIÓN es una forma de ORACIÓN AUDIBLE, en voz alta.
  En hebreo es sinónimo de clamar y en griego es llamara una persona por su nombre.
  De acuerdo a la Palabra de Dios, si RECIBO al Señor Jesús y CREO EN SU NOMBRE, SOY ENGENDRADA DE DIOS y me da POTESTAD de ser SU HIJA, recibiendo PERDÓN de PECADOS y SALVACIÓN POR GRACIA, gratuita, soy SANTIFICADA pero me LLAMA a SER SANTA, no sólo a mí, sino con todos lo que INVOCAN el NOMBRE de Nuestro Señor Jesucristo y puedo presentarme ante el ALTAR de su GRACIA SÓLO por medio de este NOMBRE SANTO.
  La INVOCACIÓN puede ser realizada en forma individual o grupal.
  Al INVOCAR el NOMBRE del Señor Jesús, le clamamos, rogamos, suplicamos e imploramos con fervor, insistencia y perseverancia que se haga presente para socorrernos en una situación determinada. ¡Él mismo, su PERSONA, se hace presente cuando INVOCAMOS SU NOMBRE!, también para adorarle, alabarle, testificar a otros, etc.
  El Libro de Hechos 7:59/60 narra y describe el arresto y muerte de Esteban:
…y apedreaban a Esteban, mientras él INVOCABA y decía: Señor Jesús recibe mi Espíritu. Y puesto de rodillas, CLAMABA a GRAN VOZ: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto durmió.
  Leemos en Hechos 22, acerca de la conversión de Pablo.     Ananías, hablando con el Señor Jesús, le dice que “Pablo tiene autoridad de los principales sacerdotes PARA PRENDER A TODOS LOS QUE INVOCAN TU NOMBRE” Pero obedeciendo a Su Palabra, busca a Pablo para que reciba sanidad divina y para darle a conocer el. mensaje del Señor Jesús.
  Además le dice: Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados INVOCANDO SU NOMBRE.
  Cuando tiempo después, Pablo predicaba a Cristo en las sinagogas, todos los que le oían, estaban atónitos y decían:
¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que INVOCABAN ESTE NOMBRE y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes? (continuará)






Elena Sanfilippo Ceraso
sábado 02/06/2018