jueves, 19 de enero de 2017

Y JESÚS SONRIÓ (1ª Parte)



NO TEMÁIS MANADA PEQUEÑA, PORQUE A VUESTRO PADRE LE HA PLACIDO DAROS EL REINO. (Lucas 12:32).

Lectura: Lucas 12: 22-48. Mateo 6:25-34.

Lucas (14:25-33), narra que grandes multitudes IBAN CON JESÚS. Volviéndose el Señor dijo: “SI ALGUNO”… No se dirigió a la multitud en general, sino que, su mensaje era para “ALGUNO” de entre la multitud, que TAL VEZ, pudiera estar pensando en venir en pos de él. Por eso, al hablar expresa ”SI ALGUNO”, este “SI” implica DUDA, VACILACIÓN, por parte de “ALGUNO” de la multitud que se había dado cuenta de que IR CON JESÚS NO era suficiente. Era verdad que grandes multitudes IBAN CON el Señor, pero aún no había salido nadie de ella para tener un ENCUENTRO PERSONAL con Jesús y venir en pos de Él. Pero por si acaso, hubiera “ALGUNO” que estuviera pensando en tomar esa decisión, Jesús expresó claramente qué condiciones debía cumplir previamente:
Negarse a sí mismo, tomar y llevar su cruz, renunciar a todo…
En realidad, es más profundo, pues Jesús pronunció la palabra ABORRECER. Aborrecer su propia vida, aborrecer a su familia. . . .

¿Por qué es tan duro Jesús o por lo menos, parece serlo?
Lucas 9:57-62, narra acerca de los que querían seguir a Jesús, pero eso sí, pretendían imponerle sus condiciones:
- Señor, estoy dispuesto a seguirte, pero: ¿Dónde vives?, para saber dónde voy a vivir yo.
- Espera a que mueran mis padres y después te sigo.
- Voy a casa, me despido de mi familia y vuelvo, etc.
Jesús que conocía el corazón de los hombres, respondió:
Deja que los muertos entierren a sus muertos, y tú vé y anuncia el Reino de Dios. Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es APTO para el Reino de Dios.

Jesús pide a sus Discípulos ABORRECER su vida antigua, 
en la que eran ENEMIGOS de Dios y ESTABAN MUERTOS en sus delitos y pecados. Aborrecer todo aquello que los ATE a su vida antigua y los aparte del Señor, impidiendo que anden en la Nueva Vida: deseos, intereses, placeres, sus relaciones, su familia, que al no ejercer FE en Jesús, va a tratar de impedir que le sean fieles, etc.
Por eso dijo Jesús "Deja que los muertos entierren a sus muertos".
En Mateo10:36 dice así: y los enemigos del hombre son los de su casa… 
Jesús exige a sus Discípulos que ANDEN EN NUEVA VIDA, formando parte de la Familia de Dios y que anuncien el Evangelio, haciendo no su propia voluntad, sino sometiéndose a la Voluntad de Dios en sus vidas. No se puede seguir a Jesús amando a la vez, la antigua vida y la Nueva Vida. 
“No ya yo, mas Cristo vive en mí”, “lo tengo todo por basura por amor a Cristo”, “debemos crucificar al viejo hombre y morir a nuestra antigua vida” dijo Pablo. 
La única manera de lograr esto, es haciendo lo que Jesús manda: AMAR a DIOS por sobre todo y todos. Jesús debe REINAR en nuestras vidas.


Lucas (6:20), narra que Jesús llamó a sus Discípulos: BIENAVENTURADOS.
¿Por qué los llamó así? Veamos qué les dijo:
BIENAVENTURADOS:
Vosotros los POBRES, porque vuestro es el Reino de Dios.
Los que LLORÁIS, porque reiréis.
Los que ahora tenéis HAMBRE, porque seréis saciados.
BIENAVENTURADOS seréis cuando los hombres los aborrezcan, los aparten de sí, los vituperen y desechen vuestro nombre como MALO por CAUSA DE MÍ. Gozaos en aquel día y alegraos, porque he aquí, es grande vuestro GALARDÓN en los Cielos.

Hermano/a: 
¡Alégrate, gózate de ser parte de la Manada Pequeña!, pues Jesús te llama BIENAVENTURADO. Te dice NO TEMAS, porque al Padre Celestial le ha placido darte el Reino.
Jesús manda a SU Manada Pequeña que haga TESORO en el Cielo, porque donde esté su tesoro, allí estará también su corazón.
Así es Jesús. Él no trata con multitudes, como los grandes líderes políticos, religiosos, deportistas, artistas, etc. Las multitudes asimilan, desintegran y animalizan a sus componentes. Jesús busca tener una RELACIÓN PERSONAL con cada Discípulo. Exige que cada discípulo tome sus propias decisiones, que confiese, declare públicamente su FE en Él de una manera personal. Conoce muy bien a cada uno y lo llama por su nombre, incluso le da a cada uno un NOMBRE NUEVO.

Querido Hermano:
¿QUIERES QUE SE DIBUJE EN EL ROSTRO DEL SEÑOR JESÚS UNA SONRISA?

-Decídete a formar parte de la Manada Pequeña y haz TESORO en el Cielo.
-Juntos COOPEREMOS (2° Cor.1:11), en ORACIÓN por nuestros Hermanos perseguidos, atribulados, prisioneros por su Confesión Pública de FE en el Señor.
¿Y sabes qué va a ocurrir? 
A Jesús le va a DEJAR DE DOLER EL CUERPO.
Sí, Hermano/a, a Jesús le duele el Cuerpo, porque muchos, muchos miembros de Su Iglesia que es SU CUERPO, están PADECIENDO. ¡Y ESO LE DUELE! Pero también, muchos otros miembros de Su Iglesia, que es SU CUERPO, permanecen INDIFERENTES. ¡Y eso también le DUELE!

¡Gracias Señor, porque soy parte de un Pueblo que Tú llamas BIENAVENTURADO: el PUEBLO de la CRUZ!
Y se dibujó en el rostro del Señor ¡UNA SONRISA!.






(Elena Sanfilippo Ceraso
      jueves 05/01/2017)

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