martes, 25 de noviembre de 2014

La Biblia revela el misterio de la muerte


Los cuerpos de los seres humanos, es decir su parte material, son creación indirecta de Dios, no inmediata, pues los reciben de sus padres y así, en una línea ininterrumpida, hasta llegar a la primera pareja humana creada directamente por Dios. Pero en cada ser humano existe una sustancia espiritual, esto es inmaterial y, por lo tanto, inmortal o incorruptible, creada directamente por Dios. Es cierto que todo ser viviente, por el hecho mismo de estar "animado" tiene un alma, pero en el hombre el alma se identifica con el espíritu. No tenemos que ver en esto un dualismo, porque la intención primera del Creador, fué hacer un ser único anímico-corporeo indivisible, razón por la cual se pone al alma en una situación antinatural al producirse la muerte del cuerpo. El espíritu humano, si bien sobrevive a la muerte corporal, suspira por ser revestido del cuerpo (2ª Cor.5:1-10). Situación que la resurrección normaliza. De esta manera podemos decir que, cada alma es creada directamente por Dios en el momento de la concepción, para informar un cuerpo determinado, razón por la cual Dios es llamado con propiedad el Padre de nuestro espíritus: "Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos?" (Hebr. 12:9);"Ellos cayeron rostro en tierra y clamaron:'Oh Dios, Dios de los espíritus de todos los mortales'..." (Nm. 16:22). Podríamos decir también que el espíritu y el cuerpo unidos constituyen el alma (Gn. 2:7). El espíritu, como veremos, puede vivir a la muerte del cuerpo, pero el cuerpo no puede vivir sin el espíritu (Stgo. 2:26).
Es verdad que el único que tiene inmortalidad inherente es Dios (1ª Timot. 6:16), como así también que la paga del pecado es muerte (Rom. 6:23) y que la mentira satánica fué: "De seguro que no moriréis" (Gn. 3:4). Pero hay un pasaje en las Escrituras que expresa una verdad que debería hacernos encarar con "temor y temblor" (como diría Kierkegaard) la responsabilidad por nuestro futuro eterno. 1ª Cor. 15:21-22 dice así: "Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados". Los seres humanos todos somos mortales; como herencia adámica arrastramos esto, y nada tiene que ver nuestra voluntad en ello. No hay elección: nacemos mortales y esclavos del pecado. Hasta aquí la totalidad de las iglesias cristianas estarán de acuerdo. Pero en este pasaje, el apóstol Pablo, hace una relación entre Adán y Cristo, y expresa que, todos los seres humanos, independientemente de su voluntad y accionar bueno o malo, entiéndanlo bien, todos los seres humanos, reciben de Cristo inmortalidad. "No os maravilléis de esto; porque viene tiempo en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz, y saldrán; los que hicieron bien, para resurrección de vida, y los que hicieron mal, para resurrección de condenación" (Jn. 5:28-29); "Ha de haber resurrección así de justos como de injustos" (Hch. 24:15). Creo sinceramente que, recrear a una persona en la resurrección de los muertos, para volver a destruirla instantes después, es un sin sentido. Teniendo en cuenta lo que ocurre con el alma en el período intermedio entre la muerte y la resurrección, la "segunda muerte", jamás puede ser entendida como aniquilación total del individuo. Es cierto que Lc. 16:19-31 es una parábola, pero estas nunca describen condiciones contrarias a la verdad. El Señor Jesús jamás hubiera ejemplificado haciendo uso de conceptos religiosos falsos que pudieran extraviar a los oyentes. Si la inconciencia es lo que se abre después de la muerte, jamás hubiera dicho el apóstol Pablo: "teniendo el deseo de partir y estar con Cristo" (Filip. 1:23); por lo cual: "el morir es ganancia" (vers. 21).
¿Cómo es posible interpretar Mc. 9:43-49 como aniquilacionismo?: "Y si tu mano te es ocasión de pecar, córtala; te es mejor entrar en la vida manco, que teniendo las dos manos ir al infierno, al fuego inextinguible, donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA. Y si tu pie te es ocasión de pecar, córtalo; te es mejor entrar cojo a la vida, que teniendo los dos pies ser echado al infierno, donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA. Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA. Porque todos serán salados con fuego".
El apóstol Pablo expresa en 2ª Cor. 12:2-4 que fué arrebatado al Paraíso que está en el Tercer Cielo, y no sabe si fué corporalmente o fuera del cuerpo , esto es, con su espíritu separado del cuerpo; por lo tanto, las palabras del Señor al buen ladrón, registradas en Lc. 23:43, se cumplieron ese mismo día: "HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO". Así lo entendió el mártir Esteban, quién al morir exclamó: "¡SEÑOR JESÚS, RECIBE MI ESPÍRITU!" (Hch. 7:59), "pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos" (Rom. 14:8); la muerte no nos puede separar del Señor.
De acuerdo con todo lo que hemos expuesto hasta aquí, debemos concluir que: 1) El hombre es una unidad psiconeumosomática que es rota por la muerte corporal, situando al espíritu en una situación antinatural, pero de sobrevivencia consciente, hasta el momento de la restauración por medio de la resurrección de los muertos; 2) Las almas de los justos ingresan inmediatamente a la presencia de Dios luego de la muerte; en cambio, la de los inicuos son privadas de esta visión beatífica divina y son atormentadas grandemente al contemplar el fracaso de sus vidas; 3) Con motivo de la segunda venida de Cristo, los muertos serán resucitados y, corporalmente, experimentarán por toda la eternidad los goces del Paraíso o los tormentos del infierno.
(Pablo Claudio Salvato 
    martes 01/02/2005)

COMENTARIOS SOBRE EL TEMA

 Néstor S. escribió el 10/01/2010:
Estimado Hermano Pablo, coincido practicamente en todo lo que creen y enseñan en su Congregación, salvo con el articulo donde tratan el tema de la muerte y resurrecciones y lo explicare brevemente, aunque espero que juntos nos ilustremos sobre el tema porque los discipulos de Jesús no debemos perder tiempo en debates esteriles y utilizar nuestras energias en predicar su palabra.
"El pecado, la muerte y la tumba"
"En adán todos mueren" (1.Corintios 15.22/vease también Romanos 5.12)
¿ Cual es la condición del hombre?
"Todo lo que viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas, porque en el seol(sepulcro) adonde vas, no hay obra,ni trabajo,ni ciencia,ni sabiduria" (eclesiastés 9.10) es decir el hombre, cuando muere carece de facultades mentales o fisicas,por lo tanto mientras está en la tumba no puede alabar a Dios, ni pensar en el (Salmo 6.5)(Salmo 146.2.4)
"Vida eterna"
(S.Juan 3.16)
"El último enemigo destruido"
(1 Corintios 15.26)
¡cuando serán resucitados los justos!
(1.CORINTIOS 15-23)
Que Dios bendiga su Ministerio.

 Respuesta:
Muy apreciado Hermano Néstor: Respecto a si, en el período intermedio entre la muerte y la resurrección, los espíritus humanos están o no concientes, desearía dejarle en claro que no lo considero un dogma fundamental de la fe cristiana. Soy del criterio que en lo fundamental se debe tener unidad y, en lo secundario, libertad. La Biblia enseña que, la esperanza del cristiano, está fija en el segundo advenimiento del Señor y en la resurrección de los muertos. Estos son elementos fundamentales de nuestra fe. Ahora le comentaré lo que, biblicamente, fundamenta el artículo en cuestión: La plenitud de la revelación divina está en el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento es una revelación preparatoria e imperfecta; entonces no es extraño encontrar algunas expresiones que parecen negar la conciencia del espíritu humano desencarnado.En el mismo libro de Eclesiastés(12:7) dice:" y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio" Que aquí no se está hablando de un espíritu impersonal queda claro en el Nuevo Testamento: Dice Esteban en el momento de morir:"Señor Jesús, recibe mi espíritu" (Hch. 7:59) y el Apóstol Pablo: "Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia, mas si el vivir en la carne resulta para mi en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger, porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, TENIENDO DESEO DE PARTIR Y ESTAR CON CRISTO, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros."(Filip. 1:21-24). El momento del encuentro con Cristo es inmediato, no está relegado a un futuro próximo. (Compare con 2ª Cor.5:1-8). Si bien Lc. 16:19-31 es una parábola, tenemos que recordar que las parábolas se basan en la verdad; no describen condiciones contrarias a la misma. Por ello le dijo Nuestro Señor al ladrón arrepentido:" HOY estarás conmigo en el paraíso" (Lc. 23:43). En el Monte de la Transfiguración, Moisés no estaba inconsciente mientras hablaba con Cristo (Mt. 17:1-6), como tampoco las almas de los mártires antes del Juicio Final cuando claman a Dios (Apoc. 6:9-11).En 1ª Pedro 3:18-19, encontramos el famoso "descenso a los infiernos" de Nuestro Señor en forma incorpórea, del cual se nos habla en el Credo Apostólico. Para finalizar debemos decir que, en todo el Nuevo Testamento, no se halla la enseñanza de la inconsciencia de los espíritus humanos en la muerte corporal, la cual ingresó en el cristianismo occidental actual, por obra del Movimiento Adventista, siendo enseñanza exclusiva de las organizaciones que del mismo se derivan: Iglesia Adventista del Séptimo Día; Russellismo (Estudiantes de la Biblia "El Alba" y Testigos de Jehová) y denominaciones surgidas del desmembramiento de la Iglesia de Dios Universal de Herbert Armstrong (Iglesia de Dios Unida; Iglesia Cristiana Bíblica de Dios; Iglesia de Dios Israelita;etc.).
Quedando a su disposición en todo lo que pueda servirle, en espíritu fraternal y no de "debates estériles", como bien Ud. dice, lo saludo en Cristo que nos une.

 Néstor S. escribió el 22/01/2010:
Pastor Pablo:
Su respuesta la considero en forma positiva.
Muchas veces es importante iluminarnos mutuamente, en mi caso seguramente algo de la doctrina adventista a permanecido en mis pensamientos,Iglesia en la cual durante bastante tiempo me mantuve realizando sus cursos y seminarios, hasta que comenze a tener diferencias doctrinales, conociendo más profundamente el evangelio en Seminarios Evangelicos, al leer dobre el tema surgieron mis dudas y más al conocer que usted habia estado en el seminario Catolico, pero veo que su actual entendimiento a superado estos temas y basado en la Biblia, esta abrio su entendemiento y el mio. (2.Timoteo 3.16.17)41 al 8)
Que Dios bendiga su Ministerio

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