viernes, 5 de mayo de 2017

LA MANO DE DIOS HA SALIDO CONTRA MÍ. NOEMÍ.



¿Recuerdas a Noemí, quien perdió a su esposo y a sus dos hijos, quedando en una situación de completo desamparo y en un lugar que no era su Pueblo?
Éstas son las palabras que Noemí dirigió a sus nueras:
…mayor AMARGURA tengo yo que vosotras, pues la MANO de Dios ha salido CONTRA MÍ. No me llamen Noemí, sino MARA, porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Dios me ha vuelto con las manos vacías. Dios ha dado testimonio en contra de mí y el Todopoderoso me ha afligido.

“Yo me fui llena”, dijo Noemí, sin pensar en lo que decía. ¿No era el mismo Dios quien le había dado la llenura y luego la había despojado?
“Dios dio y Dios quitó”, reflexionó Job, ante su dramática situación.
Noemí hablaba de acuerdo a lo que sus ojos veían y a la situación que estaba padeciendo. No conocía los planes de Dios para su vida, pero de una cosa estaba segura, no podía esperar nada bueno, se había terminado todo para ella. Ahora sólo debía buscar la forma de sobrevivir y esperar la muerte.
Noemí estaba muy amargada y con razón. Las pérdidas sufridas por ella eran muy difíciles de sobrellevar. Iba camino de regreso a su Pueblo, SOLA, sin su familia y sin sus pertenencias. Regresaba como una MENDIGA. 
¿Qué esperanzas podía albergar? ¡Ninguna! Era muy anciana y se veía como un trapo viejo: desechada, tirada, arrinconada, destrozada… Había llegado el fin para ella.
Pero los planes de Dios, eran otros. Él estaba presente y a su lado, aunque ella no lo notara y creía todo lo contrario. En su Misericordia, había actuado en el corazón de Rut, su nuera, para que voluntariamente, se quedara a su lado, mientras que la otra nuera, sí regresaría a su Pueblo natal y a sus dioses.
Dios no sólo iba a transformar la vida de Noemí, sino que a partir de ella y ¡en su vejez! daría comienzo a una nueva historia. Rut sería aceptada en su Pueblo, se casaría con Booz y de ella descenderían, con el tiempo, David y Jesús.
Dios no tenía puesta su mano en contra de Noemí, sino que la estaba bendiciendo y en ella a su descendencia.
Todo el pueblo la vio regresar en amargura y a su pedido, comenzaron a llamarla MARA, Pero, luego, todo el pueblo, fue testigo de que Dios estaba llamando a Noemí a ser ¡HEREDERA de BENDICIÓN!


¿Qué nombre se habrá puesto Mara, cuando tomó el hijo de Rut y Booz en su regazo y fue su nodriza?
Cuenta la Biblia que las vecinas le pusieron por nombre OBED, esto es padre de Isaí, padre de David y le daban gracias a Dios por las maravillas obradas en Noemí y porque su Mano, la había RESTAURADO y SUSTENTADO en su vejez.

Hermano/a:
Cuidado con la AMARGURA.
Amargura: Gusto amargo. Aflicción, disgusto: “Las amarguras de la vida”. Resentimiento por frustraciones, problemas, pérdidas, etc.
La amargura es CONTAGIOSA, No permitas que te toque, porque si lo hace, echará raíces dentro de ti y quienes estén a tu alrededor también la padecerán o huirán lejos de ti, para no ser contaminados por ella. Hebreos 12:15.


1° Samuel 22:1 narra que David huyendo de Saúl fue a la cueva de Adulán y se juntaron con él todos los afligidos, todos los endeudados y todos los que se hallaban en amargura de espíritu. Fue hecho jefe de ellos y tuvo consigo como 400 hombres.
Dios utilizó a estos hombres desechados por la sociedad y, aún por ellos mismos, para conformar el ejército que necesitaba y así poder cumplir su PROPÓSITO: David: iba a ser el Rey de su Pueblo.

Dios no desampara a los sufrientes, que creen erróneamente, que Su Poderosa Mano se ha levantado en su contra, sino que trata con ellos en forma personal y los invita a ser partícipes de sus propósitos.
1° Pedro 5:6 nos da la clave para vencer la amargura, la aflicción, la depresión, el enojo, etc.:
HUMILLAOS pues, BAJO la poderosa MANO de Dios, para que Él los exalte cuando fuere tiempo.
Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.






(Elena Sanfilippo Ceraso
         27/01/2017)



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